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BOSQUES TRAS INCENDIOS (I): REGENERACIÓN AÑO 1

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Regeneración del pinar. Castejón de Valdejasa (Zaragoza). Agosto, 2009

Ayer estuve recorriendo los montes de Castejón de Valdejasa y de Zuera (Zaragoza), viendo cómo evoluciona el bosque tras los incendios de 1995 y de 2008. Me guió Jesús Prado, de Castejón, buen conocedor de estos parajes y preocupado por la conservación de los pinares y por el tratamiento que se les da tras los incendios.

A continuación iré publicando imágenes y comentarios de cómo evolucionan estos pinares mediterráneos de pino carrasco (Pinus halepensis) con coscoja (Quercus coccifera) y enebro (Juniperus oxycedrus) que, en las zonas más elevadas, hacia los 700msnm, albergan encina (Quercus ballota) y quejigo (Quercus faginea).

La primera entrega corresponde a la regeneración del pinar que sufrió el incendio en el verano de 2008 (Ver: incendio del pinar de Zuera). Es decir, que ahora se cumple exactamente un año del fuego. Ardieron unas 2300ha, de ellas 1800ha en el término de Castejón de Valdejasa.

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Regeneración del pinar. Castejón de Valdejasa (Zaragoza). Agosto, 2009

Lo que se observaba era una regeneración abundante y enérgica. Por rebrote, de enebro y coscoja, con ramas de más de un metro en algunos casos. Y por germinación de semilla, del romero y pino carrasco, con plantitas de seis a ocho centímetros. En la imagen primera se aprecia la regeneración de coscoja y enebro en una zona de pendiente. En la segunda imagen, sobre estas líneas, la regeneración en una zona llana, junto al vértice Esteban. Se aprecia a la izquierda el rebrote de una encina, de color verde más grisáceo.

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Regeneración del pinar. Castejón de Valdejasa (Zaragoza). Agosto, 2009

Otros arbustos que rebrotaban eran el endrino (Prunus spinosa) y la madreselva (Lonicera implexa). En la tercera imagen, sobre estas líneas, se aprecian jóvenes pinos carrascos de un año de edad junto al tocón que ha quedado tras cortar el árbol quemado. En la zona se está llevando a cabo la tala de los árboles quemados y la trituración de la madera, que queda esparcida por el suelo. A la derecha se aprecian los rebrotes de una coscoja.

La conclusión es que se repite el patrón de regeneración observado en otros pinares incendiados. Durante unos años, los arbustos dominarán la vegetación mientras los pinos se desarrollan.

8 respuestas a «BOSQUES TRAS INCENDIOS (I): REGENERACIÓN AÑO 1»

Los arboles quemados siguen ofreciendo refugio a las aves y nos recuerdan que alli habia un pinar y lo sigue habiendo. Personalmente dejaría toda esa madera en el monte para que se degrade por si sola y se convierta en detritus en los proximos años. Así evitamos machacar ese precioso matorral que coloniza los bosques un año despues del incendio. Es mas barato y no está claramente demostrado que sea mejor intervenir para retirar la madera muerta.

Sería sorprendente que se demostrara que era mejor retirar la madera. Es como retirar los cadáveres del campo. El ciclo de la vida pasa por la descomposición, no podemos obviar esto. Retirar todo este material orgánico que se ha fabricado a partir de la tierra es una barbaridad. Ha de volver a la tierra para que las plantas jóvenes crezcan alimentándose de sus restos procesados. Esperemos que como la diputación está tiesa e interesada en casinos y otras formas de latrocinio no pueda retirar la madera . Razón 100% sekano

Si se deja demasiada madera muerta en el monte pueden producirse desequilibrios (por ejemplo plagas) que afecten a otras zonas de pinar no quemadas. Es mejor manipularla, como comenta lygeum, con cabeza. Se pueden dejar ciertos pies en pie para favorecer su ocupación por insectos y aves trogloditas, proteger el suelo con los restos triturados, realizar plantaciones selectivas, fijar taludes. La naturaleza funciona bien por sí sola cuando se mantiene virgen, pero los ecosistemas mediterráneos están íntimamente ligados a la actividad humana así que eso de dejar que la naturaleza actúe, que es guai y superverde no siempre funciona. Se olvida muy a menudo que, a pesar de que los incendios son procesos naturales en la cuenca mediterránea y de que sus especies están, más o menos, adaptadas a ellos, existen muchos otros factores que condicionan las recuperaciones de las masas de bosque. El primero y más importante es que son provocados, pero también está el pastoreo, carboneo, urbanismo, manejo forestal, repoblaciones (mucho de lo que llamáis bosques naturales lo son), plantaciones forestales industriales, fragmentación del territorio, abandono de los usos tradicionales, ausencia de linderos y setos, deterioro de los ecosistemas, suelos empobrecidos, etc, etc, etc. Y como esa es la realidad de nuestro medio natural hay que andarse con mucho ojo a la hora de decidir que se hace con una zona quemada. Una buena planificación previa atendiendo a criterios ecológicos a escala local, no solo a la zona quemada, y considerando las necesidades del conjunto de sistemas que albergué el bosque (zonas húmedas, fauna, suelos, hidrología,…) es, para mí, una buena forma de empezar…
Otra cosa es que nuestro queridos chorizos profesionales (i.e. los políticos) quieran hacer pasta con las consecuencias.

No sé qué bichos se alimentan de madera muerta y viva después. Es cierto que nadie nunca me ha dicho cuáles son. Hay que empezar por decir cuales son, después investigar sus ciclos para ver que es lo que realmente hacen, y después actuar en consecuencia, pero sólo después de todo esto. Esos bichos a los que llamáis plagas, que generalmente son tomicus, orthotomicus etc, cuando la madera está muerta ya no les sirve, de hecho, la madera que queda en el monte ya no provoca «plagas» puesto que es colonizada por descomponedores, no por floéfagos. Mi experiencia es que las plagas suelen aparecer tras las actividades forestales, independientemente de que no se deje leña en el monte o esta se pique. No quiero decir que haya que dejar de hacer estas intervenciones, ojo, pero quizá la más natural de las intervenciones que sufre un bosque es el incendio, pese a que sea provocado por un accidente como este es el caso. Si bien ahora hay más incendios que antes, bien es verdad que antes tampoco había bosques, puesto que los bosques pastoreados o adehesados no son bosques, ojo. Un bosque ha de tener completos sus estratos arbóreos y arbustivos, si no lo están el bosque no es tal. Esto no es un juicio de calidad de uno u otro, es una caracterización de lo que son.

Pogonocherus sp., Acanthocinus sp., Monochamus sp., Ergates faber…, todos ellos en pino carrasco, ordenados de menor a mayor, que utilizan ramas pequeñas, más grandes, más grandes… hasta los tocones que utiliza Ergates faber, que es del mismo tamaño que Cerambix cerdo.Todos ellos como muy bien dices son xilófagos, pero ellos, no son «plagas», son los encargados de descomponer la madera. Cuando la madera es retirada o picada, ninguno de ellos se puede reproducir salvo en los tocones que quedan abandonados, esos a los que les das una patada y se arrancan solos del suelo y aparecen con grandes galerías de cerambícido.
En los pinos moribundos, se reproducen Tomicus piniperda, Orthotomicus erosus, Pityogenes calcaratus y otros escolítidos, ordenados de mayor a menor por tamaño y grosor de la madera de la que se alimentan. Estas especies son a las que se llaman también «plagas». Estos sólo se reproducen en la madera muerta verde (como los pinos que se llevan cuando cortan un pinar) o en pinos enfermos en principio. Los pinos quemados, sólo permiten un ciclo reproductivo puesto que al año siguiente ya no sirven y en algunos casos, la inmensa mayoría, quedarán a merced de los xilófagos sin ser aprovechados por los floéfagos escolítidos. En la zona de Castejón he visto escolítidos, muy pocos y de la especie Orthotomicus este año allá para mayo que comenzaban a colonizar algunos pinos derribados por las motosierras en los trabajos de extinción o por el aire. Tomicus, que es considerado de lo peor, colonizó los nuevos pinos en septiembre del año pasado tras el incendio. Posteriormente en febrero volvió de nuevo en su segundo vuelo a colonizar nuevos pinos pero los del incendio quemados ya no le servían, por lo que sólo los que consiguieran vencer la resistencia de pinos sanos o los que pillaran un pino verde habrán podido reproducirse. Los pinos quemados ya no son un riesgo. En esta primavera los pueden haber aprovechado Orthotomicus y los otros pero no creo que sirvan ya la mayoría de los pinos para ellos. A partir del verano, la madera quemada no será aprovechable para la «plagas», siempre en el peor de los casos y suponiendo que haya servido ya esta primavera cosa que dudo.
No me sirven los Cerambícidos… habrá que probar con otra gente diferente

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