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INVASIÓN A LA VISTA

Coronopus didymus

Ramitas con hojas y frutos de Coronopus didymus. Huesca.

UNA INVASIÓN ANTE NUESTROS OJOS

Cada día entran nuevas especies de flora y fauna en cualquier distrito que estudiemos por culpa de las actividades humanas, desapercibidas por la mayoría y sin causar ninguna alarma social. Recientemente he tenido la rara oportunidad de ser testigo en directo del comienzo de la expansión de una planta maloliente en Huesca.

La encontré en la avenida de Juan XXIII, de Huesca capital, en un jardincillo que había sido arrasado por unas obras en un polideportivo adyacente, y recolecté algo para determinar con las claves habituales. Sin embargo, no había forma de llegar a nada, así que pedí auxilio mediante el correo electrónico. Mi profesor de botánica en la Universidad de Salamanca, Enrique Rico, después de buscar las notas del curso 1988-89 para bajarme merecidamente las que me puso entonces, me aclaró que era Coronopus didymus (Familia Crucíferas). Comprobé entonces que unas cosas microscópicas que me habían parecido 4 estaminodios eran en realidad pétalos muy pequeños (¡y tanto, oiga!). El error es fatal porque, considerando que las flores no tienen pétalos, no hay forma de llegar a las crucíferas.

Coronopus didymus

Coronopus didymus. Huesca.

Esta es la primera cita de esta planta procedente de Sudamérica (pero asilvestrada por todo el resto del mundo) en la provincia de Huesca y la segunda de Aragón, después de una de Samuel Pyke en Zaragoza capital. Parece claro que llegó aquí con la arena empleada en la construcción y que se acopió en un jardincillo, que ahora ha quedado convertido en una selva de plantas colonizadoras de sitios alterados: junto con Coronopus didymus, crecen Amaranthus deflexus, A. blitum subsp. emarginatus, Chamaesyce prostrata y Digitaria sanguinalis. Todas, menos la última, son extranjeras. El ser humano crea el hábitat favorable para las especies colonizadoras al mover el suelo y, al mismo tiempo, transporta las diásporas en sus medios de transporte.

Coronopus didymus

Coronopus didymus. Huesca.

No hay que ser adivino para predecir que dentro de unos años esta planta se encontrará repartida por toda la provincia de Huesca. Yo siempre podré decir que sé dónde empezó la invasión.

Javier Puente

2 respuestas a «INVASIÓN A LA VISTA»

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