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LOS CUIDAMOS PARA QUE LOS MATEN (TERROR EÓLICO VIII)

15th junio 2020 | Atentados ecológicos,Aves,Biodiversidad,Estepas,Eólica

buitre abatido

T6U. Buitre leonado abatido bajo la máquina nº 4, PE Los Cierzos; 20200219

Un buitre fue rescatado el pasado año en malas condiciones de salud en el prepirineo oscense. Fue llevado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Gobierno de Aragón y, durante varias semanas, tratado y alimentado. Cuando recuperó un buen estado de salud fue marcado con la anilla T6U y trasladado a las sierras ibéricas, donde fue liberado. Todo ello con dinero público: residencia, medicación, alimentación, veterinaria y transporte.

buitre abatido

T6U. Buitre leonado abatido. PE Los Cierzos/Brial; 20200219

Pero la libertad le duró pocas semanas. En febrero de 2020 fue abatido por las palas de la máquina nº 4 del parque eólico Los Cierzos en la zona de Gallur. Instalación industrial promovida por Brial la cual se embolsa pingües beneficios destrozando aves y murciélagos.

brial

Brial propaganda, junio 2020

Para Brial, las instalaciones eólicas son otra cosa, según su propaganda, bien diferente de la realité. No deben ir mucho por los secanos del farwest zaragozano donde han instalado sus sucias máquinas del horror.

brial

Brial propaganda, junio 2020

No sólo las grandes aves planeadoras sucumben a los aerogeneradores sino cualquier animal volador que pase cerca: murciélagos, aves medianas como abejarucos, palomas y chorlitos, y aves pequeñas como fringílidos y aláudidos. Un desastre total.

jilguero abatido

Jilguero abatido. PE Los Cierzos/Brial, 202002

triguero abatido

Escribano triguero abatido. PE Los Cierzos/Brial, 202002

MONLORA III DE FORESTALIA, YA MATA (TERROR EÓLICO VII)

7th junio 2020 | Atentados ecológicos,Aves,Eólica

Amigos de la Tierra Aragón y la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) denuncian la primera muerte de un ave rapaz en el polémico parque eólico Monlora III, concretamente la máquina número 4, a pesar de tener las palas pintadas y disponer del sistema DT Bird de detección, disuasión y parada.

milano negro abatido

Milano negro abatido bajo la máquina nº 4 de PE Monlora III

El parque eólico Monlora III en la Sierra de Luna está gestionado por la UTE Monlora Elecnor/Ehisa y Mirova/Engie/Forestalia; ha entrado en funcionamiento recientemente, autorizado por el Departamento de Industria del Gobierno de Aragón con informe favorable del INAGA a pesar de que consideraba alto el riesgo de colisión de fauna voladora con los aerogeneradores en la fase de explotación dado el intenso uso que hacen las aves de esa zona y la alta concentración de máquinas de varios parques.

forestalia

Máquina nº 4 de PE Monlora III/Forestalia et al.

ECOLOGÍA Y ENFERMEDADES INFECCIOSAS

28th abril 2020 | Agricultura,Agua,Atentados ecológicos,Atmósfera,Biodiversidad,Campañas de Defensa,Ecologismo,Ecología,Economía,Energía,Política y Sociedad,Sostenibilidad

La dimensión ecológica de las enfermedades infecciosas

José Manuel Nicolau, José Daniel Anadón, Juan Herrero, Jaume Tormo, Rocío López Flores. Profesores de Ecología del Grado de Ciencias Ambientales del Campus de Huesca. Universidad de Zaragoza. (Diario del Alto Aragón)

La transmisión de patógenos desde el medio natural a los humanos, como ha sido el caso de covid 19, es un fenómeno complejo en el que intervienen factores sanitarios, culturales, sociales, económicos… y también ecológicos. Analizaremos aquí esta última dimensión, pues pensamos que la actual pandemia es una llamada de atención sobre nuestra inadecuada relación con la naturaleza. La organización Ecohealth Alliance publica desde 2008 un mapa mundial de los puntos calientes de las enfermedades infecciosas emergentes. Y ha registrado que la deforestación está directamente relacionada con el 31% de los brotes infecciosos de las últimas décadas, como el virus nipa en Asia, zika en América y ébola en África. Deforestación para la producción agrícola (aceite de palma, cacao, soja…) y de pastos, así como para la extracción de madera y minerales. Productos que nosotros consumimos. Deforestación que reduce la biodiversidad y altera las relaciones entre los patógenos, la fauna silvestre que los hospeda y las personas. Las poblaciones humanas que se establecen en esa frontera entre el hábitat natural y el humano -en condiciones sanitarias precarias- cazan, consumen y comercian con animales silvestres, lo que favorece notablemente las zoonosis, es decir, la transmisión de los patógenos desde la fauna silvestre al ganado y a los seres humanos. La primera epidemia del virus nipah en Malasia obligó a sacrificar más de un millón de cerdos transmisores de los patógenos a los humanos. El origen estuvo en murciélagos portadores del virus que, tras la pérdida de su hábitat natural, se acercaron a los huertos donde comieron fruta que después ingirieron los cerdos. Una reciente investigación publicada en Scientific Reports ha situado una serie de episodios de ébola dos años después de deforestaciones significativas en África occidental.

Que la salud humana está asociada a la salud de los ecosistemas es uno de los elementos claves del concepto One Health, una perspectiva integradora de la salud, que apoya la OMS. Este enfoque tiene en cuenta que la diversidad biológica nos da protección frente a enfermedades y patógenos, en lo que se denomina “servicio de contención de enfermedades”. Desde hace un par de décadas se conoce el efecto protector de la diversidad por “dilución de la carga vírica”, demostrándose que, en ecosistemas más ricos en especies, los patógenos se alojan en huéspedes intermedios, poco adecuados para su propagación, en los que quedan frenados. En el desierto de Utah (EEUU) el hantavirus que hospedan los roedores se diluye cuando la diversidad de mamíferos es mayor. También la mayor diversidad genética dentro de una especie hospedadora del virus favorece que haya individuos que no desarrollen la enfermedad y creen resistencia: es la “protección por amortiguación” que se observó con el virus del Nilo occidental y la diversidad de aves. Además, el mayor control que hay entre las distintas especies cuando son más numerosas en un ecosistema hace que se atenúen las posibles explosiones demográficas de los huéspedes de los patógenos. Este conocimiento sobre el papel que los ecosistemas saludables y biodiversos tienen en la salud humana ha puesto en marcha algunas iniciativas esperanzadoras. El gobierno de Malasia está protegiendo áreas de selva en la isla de Borneo como medida para combatir la malaria, tras comparar los costes económicos de la enfermedad con los beneficios de la explotación de la selva. Y también en Liberia hay iniciativas similares para luchar contra los brotes de fiebre de Lassa.

Para prevenir futuras epidemias, la humanidad habrá de desplegar toda su capacidad tecnológica en el terreno sanitario, así como las medidas de tipo social y económico que estamos aprendiendo con la actual pandemia. Pero, además, deberá abordar la dimensión ecológica del problema: el paso de los virus desde el medio natural hacia el antrópico a causa de la degradación ambiental de los ecosistemas y de la disminución de la capacidad de contención de las infecciones de una diversidad biológica debilitada. Ello implica garantizar la conservación de los hábitats naturales. Sin duda se trata de un reto de gran envergadura que nos obliga a revisar el actual modelo de consumo globalizado que tenemos. Globalización que, en el sector agroalimentario, ha requerido la deforestación de miles de hectáreas en Indonesia para producir el 80% del aceite de palma mundial y está detrás de varias zoonosis. O la deforestación amazónica para la producción de soja y otros cultivos, que en los últimos años ha incrementado los casos de malaria. El denominado Cambio Global que estamos ocasionando en la Biosfera está socavando las bases de nuestro bienestar. La extinción masiva de especies, el cambio climático, la toxicidad ambiental, la destrucción de la capa de ozono, la transformación de la corteza terrestre o la alteración de los ciclos del nitrógeno y fósforo, están reduciendo el capital natural y los servicios que recibimos de él, imprescindibles para nuestro bienestar y supervivencia.

Porque todos tenemos perfectamente claro que nuestro bienestar se sustenta en los servicios que nos proporciona la tecnología. Desde los automóviles a los respiradores pasando por internet. Sin embargo, no vemos tan cristalino que los cimientos de nuestro bienestar -y de nuestra supervivencia- proceden de los servicios que nos aportan los ecosistemas naturales. Desde el oxígeno que respiramos -gracias a las plantas y al fitoplancton marino- al agua que bebemos. Pasando por la labor polinizadora de las abejas que nos permite comer fruta todos los años, los paisajes que nos dan nuestras señas de identidad y sustentan el turismo, los efectos terapéuticos de la naturaleza a la que acudimos para “cargar pilas” y una larga lista entre la que ocupa un lugar preeminente la biodiversidad. La biodiversidad, esa gran despensa de la humanidad de la que obtenemos el 25% de los fármacos que utilizamos -se buscan nuevos antibióticos en los fondos de los océanos- fuente de biocombustibles, fibras y cosméticos, de diseños para la industria, de microorganismos que procesan nuestros residuos y desde luego de nuestros alimentos, cada día más variados. Ahí están la quinoa o la chía. La protección frente a la transmisión de zoonosis es otro servicio más de la naturaleza que hemos debilitado. Dicen que nuestra sociedad va a entrar en una nueva época tras la covid 19: el futuro o es ecológico o no será.

SOS ALIMOCHES

11th marzo 2020 | Atentados ecológicos,Aves,Biología,Ecologismo,Eólica

cartel

¡PARADA BIOLÓGICA DE LOS PARQUES EÓLICOS DE LA SIERRA DE LUNA, YA!

Concentración ecologista frente Ed. Pignatelli para denunciar la construcción del complejo eólico Monlora en la Sierra de Luna que amenaza al mayor dormidero comunal de alimoches del Valle del Ebro.

Las autorizaciones del complejo Monlora y otros parques de la Sierra de Luna ignoraron la existencia de ese enclave conocido desde hace más de treinta años tras una sucesiva cadena de omisiones.

Denunciar la negativa del Gobierno de Aragón a revisar de oficio la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y a adoptar decisiones basadas en criterios científicos.

Denunciar la negativa del Gobierno de Aragón a abrir procedimiento de exigencia de responsabilidad ambiental a las empresas promotoras de acuerdo a la Ley 26/2007, de 23 de octubre de Responsabilidad Medioambiental.

Exigir la parada biológica (marzo-septiembre) de los aerogeneradores en un radio de 15 km según las recomendaciones científicas y retirar las tres máquinas a menos de un kilómetro del dormidero.

Entrega simbólica de las 58 000 firmas recogidas en la plataforma on line Change.org.

La plataforma y campaña de firmas SOS-Alimoche iniciada por la asociación Fondo Natural cuenta con el apoyo público de la Asociación Naturalista de Aragón-ANSAR, Amigos de la Tierra Aragón, Fondo Navarro Gurelur, Fondo Amigos del Buitre, Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, Fundación para la Conservación del Buitre Negro, Fundación Vida Silvestre Mediterránea, Asociación GREFA, Asociación Trashumancia y Naturaleza, SEO/BirdLife y Ecologistas en Acción.

El dormidero comunal de la Sierra de Luna llega a albergar un centenar de ejemplares de alimoche de España y Francia y también varias decenas de buitre leonado. Ambas aves planeadoras son muy vulnerables ante los aerogeneradores y son víctimas frecuentes de esas máquinas. El alimoche en especial es una especie protegida, en regresión por los venenos, por lo que la mortalidad de cualquier ejemplar es una amenaza para la viabilidad de la especie dada su baja tasa reproductiva.

En la Sierra de Luna se han ido levantando varios cientos de aerogeneradores más los tendidos eléctricos de evacuación durante años, sin considerar la existencia del dormidero comunal. A pesar de las advertencias de las entidades ecologistas, INAGA ha autorizado la ubicación de tres máquinas a un kilómetro o menos del dormidero. A posteriori ha obligado a los promotores a instalar un sistema de disuasión -sin contrastar su nivel de eficacia- basado en pitidos pero el cual sólo estaría funcionando dos meses, y a pintar las palas de colores. La inminente puesta en marcha de las máquinas amenaza a buitres y alimoches que entran y salen del dormidero.

Hay que recordar que de por sí los aerogeneradores son letales para estas rapaces, como atestiguan los constantes siniestros por todo Aragón y en el resto de España.

Fondo Natural
ANSAR
Amigos de la Tierra Aragón


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