20th Junio 2010 | Agricultura, Agua, Consumo, Contaminación química

El Periódico de Aragón
Un interesante reportaje, hoy, en el Periódico de Aragón sobre la contaminación de las aguas por plaguicidas, con varios artículos: La CHE detecta altos niveles de plaguicidas de uso agrícola y Los cuatro puntos de Aragón más contaminados, con la relación espeluznante de los plaguicidas encontrados y la condescendencia administrativa y judicial con los que contaminan.
8th Diciembre 2008 | Consumo, Contaminación, Contaminación química, Ganadería

El Periódico de Aragón, 8 de diciembre, 2008
Cada vez surgen con mayor frecuencia los casos de contaminación de alimentos por productos químicos muy, muy peligrosos, derivados de la actividad industrial. Hace pocas semanas fue noticia la presencia de melamina en la leche de China. Ahora es la presencia de dioxinas en la carne de Irlanda de Norte. Ya ocurrió esto mismo hace unos años con la carne de los Países Bajos. Y no hace tanto, la contaminación de piensos para rumiantes con restos de animales enfermos, que produjo el asunto de las vacas locas.
Las dioxinas son unos los productos químicos más tóxicos -por su persistencia-, producidos en determinadas industrias del cloro y como resultado de la incineración. Las dioxinas alcanzaron triste fama a raíz del escape en la planta química de Seveso, en 1976, en Italia. A raíz del accidente se introdujeron reglas de seguridad por la Comunidad Europea en 1982, llamadas la Directiva 82/501/EEC o Directiva Seveso que imponía duras regulaciones industriales. La directiva fue actualizada en 1999 y cambiada otra vez en 2005 y se le conoce hoy como Directiva 96/82/EC o Directiva Seveso II
Ahora la sustancia detectada en Irlanda parece ser, concretamente, un policlorinato de bifenilo, el conocido como PCB. El PCB se usa como aislante y es un tipo de dioxina que está considerado según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) como uno de los doce contaminantes más nocivos fabricados por el ser humano. Actualmente su uso está prohibido en casi todo el mundo. En fin, de lo peorcito.
La cuestión que se plantea ahora, de nuevo, es el sistema intensivo de explotación ganadera y, también, que poner en circulación productos tóxicos es muy peligroso, pues al final terminan entrando en la cadena alimentaria. Y el ser humano forma parte de ella.