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MALAS PRÁCTICAS EN LA VIGILANCIA AMBIENTAL DE LOS EÓLICOS

lunes, febrero 22nd, 2021

Grupos ecologistas descubren malas prácticas en estudios de seguimiento de siniestralidad de parques eólicos. ANSAR y Amigos de la Tierra Aragón denuncian descontrol en el seguimiento de siniestralidad

El hallazgo de aves y murciélagos muertos bajo los aerogeneradores de los parques eólicos, por colisión de los animales con las palas es un hecho frecuente que se ha incrementado en los últimos meses y que pastores y agricultores, ciclistas y excursionistas han venido comunicando a nuestras asociaciones, desde las cuales nos hemos interesado de nuevo por el fenómeno.

Desde febrero de 2020, naturalistas de la Asociación Naturalista de Aragón (Ansar) y Amigos de la Tierra Aragón vienen analizando los seguimientos que realizan las empresas promotoras de parques eólicos relativos a la siniestralidad que causan en aves y murciélagos, solicitando al Gobierno de Aragón los datos que dichas empresas están obligadas a remitir y solicitando también los registros de entrada de animales en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de La Alfranca para contrastar luego esos datos con los avisos recibidos y con los datos de campo obtenidos por propias averiguaciones, tras encontrar decenas de cadáveres de aves y cientos de murciélagos que tardaban en ser retirados en dos recientes parques eólicos de las localidades de Gallur y Magallón (Zaragoza), en una zona llana de secano cerealista, concretamente los parques La Nava (promotor “8 metros por segundo S.L.”) y Los Cierzos (promotor “Energías Eólicas y Ecológicas 53 S. L.”) pertenecientes ambas empresas al conocido grupo inmobiliario Brial (ver RESOLUCIÓN de 5 de junio de 2018, del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, por la que se formula declaración de impacto ambiental del proyecto de Parque Eólico “La Nava”, de 17,16 MW, en los términos municipales de Gallur y Magallón (Zaragoza), pro¬movido por 8 metros por segundo, S.L. (Número expte. INAGA: 500201/01/2018/01134) BOA 145 de 27 julio 2018). El seguimiento de siniestralidad en esos parques, que suman once máquinas, lo realiza la consultora SATEL según figura en los informes remitidos por Gobierno de Aragón

DEFICIENCIA DE LOS PLANES DE VIGILANCIA

Las ONGs ya apreciaron importantes diferencias en el número de aves y murciélagos en el primer informe cuatrimestral de seguimiento (enero-abril 2020) que hizo esta consultora para los promotores con respecto a las bajas observadas en el campo. Durante el mes y medio que duró el confinamiento las ONGs no pudieron obtener datos de campo, por lo que decidieron esperar a los siguientes meses para comprobar con el informe del segundo cuatrimestre si sus sospechas eran fundadas. Una vez comparada la información recogida por las ONGs y por la consultora encargada del plan de vigilancia de La Nava y Los Cierzos, los resultados no pueden ser más preocupantes, ya que la realidad es bien diferente a la que describe el informe aportado por la consultora.

Según el seguimiento quincenal de Satel, en el parque eólico La Nava, entre enero y abril murieron 3 aves y 1 murciélago y de mayo a agosto 4 aves y 11 murciélagos, que son un total de 7 aves y 12 murciélagos. Y registró en el parque eólico Los Cierzos entre enero y abril 4 aves y 2 murciélagos y de mayo a agosto 6 aves y 13 murciélagos un total de 10 aves y 15 murciélagos.

Según los datos totales de Satel entre enero y agosto de 2020 se encontraron entre los dos parques que, recordemos, suman once aerogeneradores: 17 aves y 27 murciélagos, que suman 44 animales.

Según los datos de Ansar y Amigos de la Tierra Aragón en observaciones con frecuencia semanal, en el parque eólico La Nava, de enero a abril se detectaron 10 aves y 2 murciélagos. De mayo a agosto 24 aves y 107 murciélagos. El total suma 34 aves y 109 murciélagos. En el parque eólico Los Cierzos, de enero a abril se encontraron 16 aves y 6 murciélagos y entre mayo y agosto 28 aves y 53 murciélagos con un total de 44 aves y 59 murciélagos.

El total de bajas encontradas por las ONGs entre los dos parques eólicos, es para echarse temblar: 78 aves y 168 murciélagos, un total de 246 animales en ocho meses de seguimiento de las once máquinas. Siempre cadáveres, salvo algún caso puntual de un buitre leonado mutilado pero vivo, que finalmente debió ser sacrificado en el CRFS.

bajas eólicas

Datos comparativos de bajas en el periodo enero-agosto 2020
en PPEE La Nava y Los Cierzos (grupo Brial) en Gallur, Zaragoza

Dado que cuando los naturalistas detectaban restos bajo los aerogeneradores daban parte a la emisora de emergencias del Gobierno de Aragón y los agentes de protección de la naturaleza solían acudir a retirar los animales o bien los recogían dentro de su actividad profesional ordinaria, puede ser que la consultora no registrara algunas bajas. No obstante, la diferencia es significativa.

Según los datos aportados por el Gobierno de Aragón, en el CRFS de animales procedentes de La Nava y Los Cierzos del periodo enero-octubre de 2020, de ellos 74 corresponden al periodo de enero-agosto que aquí analizamos.

Ante la disparidad de cifras en las bajas (44/74/246), cabe pensar tanto en una elevada tasa de desaparición de los restos por depredación como en un deficiente método de seguimiento tanto en intensidad como en frecuencia -dado que INAGA sólo exige un control quincenal de bajas- o bien una combinación de todos esos factores.

Como prueba de contraste, desde las asociaciones ecologistas se obtuvieron datos de campo propios correspondientes a otros dos parques eólicos cercanos a los anteriores, como son Agón (promotor “8 metros por segundo S. L.”) y Tinajeros (promotor “Saggita Ventum S. L.”) ambos del grupo Brial también. En estos, de acuerdo a los datos de la empresa consultora que se encarga del seguimiento -Naturiker, según las informaciones recabadas- la siniestralidad de enero a abril fue nula, algo altamente improbable.

Desde el momento en que estos grupos ecologistas comenzaron a visitar las inmediaciones de estos dos parques citados se encontraron ejemplares de fauna accidentada que llevaban meses muertos, abandonados en el campo, sin que hubiera constancia de su muerte y sin ser trasladados al Centro de Recuperación de La Alfranca como es obligatorio según el condicionado del INAGA. Lo lamentable es que los informes que realizó la consultora Naturiker valieron como argumento a otras empresas promotoras para solicitar más parques eólicos en la zona, argumentando que la mortalidad previa registrada en un parques eólicos en funcionamiento de esa zona había sido nula, y el impacto ambiental muy reducido. Nada más lejos de la realidad.

[…] También se han obtenido los datos de siniestralidad de los vecinos parques eólicos de Tinajeros y Agón, en funcionamientos desde enero de 2020 (Consultora Naturiker) y situados a 1 y 2 km de la zona de implantación. Los datos correspondientes al periodo enero-abril 2020 (4 meses y 9 aerogeneradores) reflejan una siniestralidad igual nula (0) para aves y quirópteros. EIA PE Agón 2. IGMA.

Otro parque eólico que fue visitado este pasado enero, fue el parque eólico de La Peña, perteneciente a EDPR (Energías de Portugal Renovables) España y situado en la localidad de Las Pedrosas en la Sierra de Luna. Hasta la fecha desconocemos quién hace el obligatorio seguimiento de siniestralidad pero, según datos oficiales aportados por el Gobierno de Aragón de entradas al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca en los diez primeros meses de 2020 sólo han trasladado dos buitres leonados. Las ONGs en la mañana del tres de enero de 2021, realizando una visita superficial bajo algunos aerogeneradores, contabilizaron hasta nueve buitres muertos.

INNACIÓN DEL GOBIERNO DE ARAGÓN

El Gobierno de Aragón debería de actualizar el protocolo de seguimiento de la siniestralidad en parques eólicos pues tiene más de 20 años de antigüedad, y se está demostrando insuficiente a día de hoy.

No se entiende por qué la Dirección General de Medio Natural del Gobierno de Aragón hace la vista gorda cuando en los informes cuatrimestrales del seguimiento ambiental que entregan los promotores sobre la mortandad obtenida ésta es ínfima o incluso nula, siendo todo esto sospechoso de un incumplimiento sistemático de los condicionados.

La citada Dirección General debería realizar seguimientos comprobatorios de la muerte real que provocan esos parques eólicos supervisando y verificando la información aportada. Se da el caso de parques eólicos contiguos, en los que mientras uno reporta varias decenas de casos de mortalidad, otro de al lado solo informa de dos casos en todo un año. Así mismo, también hemos observado que en la información aportada por las consultoras de los proyectos eólicos en explotación a la DGA no figuran apenas ejemplares de especies de pequeño tamaño como murciélagos, trigueros, alondras, calandrias, vencejos… cuando estas aves y los murciélagos son víctimas muy frecuentes de los aerogeneradores.

Las ONGs piden responsabilidades al Gobierno de Aragón que, como se está viendo no realiza ningún seguimiento de verificación de los datos aportados de mortalidad de algunas empresas consultoras.

Nos preguntamos ¿qué pasa aquí? ¿qué hace el Instituto Aragonés de Gestión ambiental (INAGA), el Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Aragón que son los que tienen las competencias en protección y conservación de fauna silvestre, que junto al Servicio de Energía y Minas deben celebrar al menos una reunión anual para analizar el seguimiento ambiental de cada parque eólico?, ¿por qué no se han percatado de todas estas incoherencias e incumplimientos que nosotros, con un mínimo esfuerzo hemos podido comprobar?

Todo esto demuestra que, hasta la fecha, desde el inicio de la implantación de los parques eólicos hace unos 25 años no se ha comprobado si se hacen correctamente los seguimientos de mortalidad que establece el protocolo de seguimiento propuesto por la Dirección General de Sostenibilidad, el cual es facilitado por el INAGA como indica la Declaración de Impacto Ambiental de los proyectos.

Si se carece de resultados e información del seguimiento ambiental, no se pueden prescribir medidas de mitigación específicas para contrarrestar la mortalidad, ¿acaso no se pretende que no se reporten datos reales de mortalidad en parques eólicos, para no sacar a la luz y hacer visible la verdadera realidad del impacto ambiental de algunos parques eólicos e impedir que se apliquen medidas correctoras?

Llevan 20 años haciendo mal todo esto, 20 años ocultando datos reales de mortalidad en los parques eólicos. No hay datos fiables que nos permitan conocer el impacto ambiental de los parques eólicos.

Los Servicios Provinciales de medio Ambiente y la Dirección General de Medio Natural, que son los que deberían supervisar el cumplimiento del condicionado ambiental parece que miran hacia otro lado, eludiendo su responsabilidad, pero tienen la obligación de supervisar, verificar los estudios y analizar de forma adecuada los impactos ambientales de estos proyectos, lamentablemente están mostrando incompetencia y dejación de sus funciones.

RESUMEN

El seguimiento que los grupos ecologistas llevan realizando en La Nava y Los Cierzos, que suman once máquinas, desde febrero de 2020 a enero de 2021 arroja una escandalosa cifra de 110 aves y 297 murciélagos, en total 407 bajas por lo que han requerido al Gobierno de Aragón la aplicación del condicionado ambiental y exigien que se tomen medidas urgentes para evitar el goteo interminable de muertes.

Los parques eólicos Agón, Tinajeros, La Nava y Los Cierzos tienen ya interpuestas denuncias ante el Seprona por la muerte de siete cernícalos primillas. Esta emblemática especie amenazada de nuestros medios esteparios cuenta con un Plan de Conservación vigente fallido por incumplir sus objetivos y acciones de conservación previstas, que han derivado en el declive imparable de sus poblaciones, dejadas a su suerte durante los últimos años por parte de la administración y técnicos competentes, concretamente desde el inicio de su gestión por el ejecutivo del consejero Joaquín Olona.

Ansar y Amigos de la Tierra Aragón ponen a disposición del Gobierno de Aragón todos sus datos de seguimiento del parque eólico La Nava y Los Cierzos, donde se incluyen fotografías de cada individuo muerto y coordenadas de donde se encontraron, y van a exigir el cumplimiento del condicionado del INAGA que dice “En función de los resultados del seguimiento ambiental de las instalaciones y de los datos que posea el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, el promotor queda obligado a adoptar cualquier medida adicional de protección ambiental, incluidas paradas temporales de los aerogeneradores, o incluso su reubicación o eliminación.

Se quiere animar a grupos ecologistas de toda España a que presionen a los organismos públicos y departamentos con competencias en conservación de la fauna para que se realicen y supervisen con rigor los seguimientos ambientales de los parques eólicos para conocer realmente el impacto real en aves y murciélagos todas ellas especies protegidas por la ley.

No olvidemos que los que tienen que exigir que se cumplan los protocolos, vigilar y verificar que se realizan los seguimientos y son los organismos públicos como la Dirección General de Medio Natural y su Servicio de Biodiversidad que tienen las competencias en la conservación de las poblaciones de aves y los murciélagos que se ven afectados por algunos proyectos de parques eólicos en fase de explotación.

Ansar y Amigos de la Tierra Aragón vienen exigiendo que se cumpla el condicionado ambiental ambiental que no es otro que la parada y retirada de los aerogeneradores por ser incompatibles con la fauna voladora.

EL PROCESO ADMINISTRATIVO

Ante la petición de una empresa promotora para instalar un parque eólico, es la Dirección General de Energía y Minas del Departamento de Industria el órgano sustantivo que controla el proceso administrativo y quien autorizará la instalación y puesta en marcha del parque. Entre los diversos informes favorables que debe contar la instalación está el del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) que incluye un condicionado ambiental referido a protección de la fauna y flora, vertidos, ruido, etc. que debe cumplir el promotor. Una de las condiciones es el seguimiento de siniestralidad de fauna durante los primeros años de funcionamiento para registrar las bajas, evaluarlas y actuar en consecuencia. Los Servicios Provinciales de Medio Ambiente son los encargados de vigilar el cumplimiento del condicionado ambiental por parte del promotor.

En estos momentos el Director General de Energía y Minas es Sergio Breto Asensio (29/08/2019-hoy) adscrito al Departamento de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial que dirige el Consejero Arturo Aliaga López; el Director General de Medio Natural y Gestión Forestal es Diego Bayona Moreno (29/08/2019-hoy) y el Director del INAGA es Jesús Lobera Mariel (30/07/2015- hoy) adscritos al Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Consejero Joaquín Olona Blasco.

EL MATADERO EÓLICO DE LA SIERRA DE LUNA (I): MONLORA

viernes, diciembre 25th, 2020

El Gobierno de Aragón ha remitido a la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) la información que esta asociación solicitó, relativa a la fauna ingresada en el centro de recuperación de fauna silvestre (CRFS) de La Alfranca proveniente de los animales siniestrados en los parques eólicos ubicados en la Sierra de Luna y los Montes de Castejón de Valdejasa en los TM de Luna, Sierra de Luna, Las Pedrosas y Castejón de Valdejasa (Zaragoza, Aragón, España).

El documento aportado por el Gobierno de Aragón indica para cada registro, el número de historia del CRFS, la especie, la fecha de entrada en el centro, el lugar y coordenadas UTM del punto de recogida y la fecha de retirada del campo, el término municipal y el diagnóstico de la causa del siniestro.

Hay que tener en cuenta que la fecha de entrada al CRFS es posterior a la de recogida en el campo. A veces con varios días de diferencia ya que los cadáveres son guardados en congeladores hasta acumular un número suficiente para rentabilizar el transporte. Sólo si el animal está vivo llega al CRFS el mismo día o al día siguiente de su recogida en el campo. A su vez, la retirada del campo suele suceder días después de ocurrido el siniestro.

Los animales que llegan al CRFS son aportados por los agentes de protección de la naturaleza, los APN, como autoridades ambientales, que los retiran tras recibir aviso, bien de la empresa promotora que está obligada a hacer el seguimiento de la siniestralidad en los primeros años de funcionamiento de las instalaciones eólicas, bien de particulares (agricultores, cazadores, excursionistas…) que hallan los animales abatidos; o son hallados y retirados por los propios APN en sus labores de vigilancia del territorio. Además hay que tener en cuenta que los animales abatidos que sí son detectados pueden desaparecer antes de ser recogidos por las autoridades y no constar su registro en el CRFS. Y, luego hay que tener en cuanta los animales que caen pero que no son hallados por ser depredados o quedar ocultos entre la vegetación o los cultivos.

PPEE Monlora

A continuación se adjunta extracto del listado de animales siniestrados y fecha de entrada en el CRFS provenientes del complejo eólico Monlora, así como ubicación del animal respecto de las máquinas. El complejo Monlora comprende cinco parques eólicos con 61 máquinas en total.

Monlora

Siniestros PE Monlora. Fuente: CRFS, Gobierno de Aragón

Los datos del complejo Monlora comprenden los animales que llegaron al centro de recuperación recogidos en el campo entre el 9 de marzo y el 13 de septiembre de 2020, aproximadamente seis meses, resultado del seguimiento de siniestralidad al que está obligado el promotor. Son nueve murciélagos y 37 aves, que suman 46 animales. Hay que destacar que, por tamaños, abarcan desde el buitre leonado al murciélago enano. El buitre leonado con 25 ejemplares es la especie que mayor número de víctimas registra, además de destacar un águila real y dos milanos reales, especie que está declarada en peligro de extinción. En todos los casos menos uno se especifica que la siniestralidad fue por colisión con la pala del aerogenerador.

El caso de los milanos reales es muy grave ya que la especie está catalogada en España como en peligro de extinción según consta Catálogo español de especies amenazadas. Los gobiernos invierten por ello recursos económicos y medios humanos y materiales en recuperar la especie. El Gobierno de Aragón, incluso alardea de su programa de cría en cautividad, pero luego autoriza parques eólicos que son auténticos mataderos de aves y murciélagos.

Monlora

Siniestros PE Monlora. Fuente: CRFS, Gobierno de Aragón

Hay que recordar que los animales ingresados en el CRFS son sólo una parte de los realmente siniestrados ya que una buena parte no son encontrados por los encargados del seguimiento o bien no se retiran del campo o no llegan al CRFS, aspectos ambos que requerirían un artículo aparte. Además hay que sumar la siniestralidad también directa causada por las líneas de alta tensión de evacuación de la energía y por la subestación eléctrica, datos que no se han aportado. Por otra parte, hay que tener en cuenta la mortalidad oculta de los ejemplares juveniles por la desaparición de adultos reproductores en primavera y verano ya que ésta ocasiona la muerte de los pollos jóvenes en los nidos en caso de las aves, o de los cachorros de murciélagos en las cavidades de cría.

El complejo Monlora comprende cinco parques eólicos cuya construcción fue muy polémica por los defectos graves en los estudios ambientales previos a su instalación y que el Gobierno de Aragón a traves del INAGA se negó a corregir tras las denuncias de los grupos ecologistas (ver: Monlora III amenaza los alimoches del valle del Ebro/Barracuda, 2019).

A causa de las denuncias ecologistas sobre el peligro del PE Monlora III y los adyacentes para las aves, INAGA encomendó a los promotores del complejo eólico Monlora instalar un sistema anticiolisión de aves en varias máquinas que ha resultado inútil (ver: PE Monlora III, ya mata/Barracuda, 2020; Aerogeneradores con bocina inútil/Barracuda, 2020)

milano negro abatido

Milano negro abatido bajo la máquina nº 4 de PE Monlora III

Hay que recordar que el complejo eólico Monlora de la empresa promotora Forestalia de Fernando Samper Rivas forma parte del proyecto Phoenix promovido por el consorcio formado por Mirova (42%), Engie (33%), Forestalia (25%), el cual adquirió 344,2 MW de los 1.200 MW adjudicados a la Sociedad Aragonesa Transeuropea de Energías Renovables SA del grupo Forestalia en la subasta de mayo de 2017 y los rebautizó con el nombre de Proyecto «Phoenix».

Este proyecto cuenta con 91 aerogeneradores que equipan los parques eólicos El Saso Fase II (111,40 MW), La Rinconada (30,00 MW), La Sarda (30,40 MW), Monlora I (49,40 MW), Monlora II (49,40 MW), Monlora III (49,40 MW), Monlora IV (21,60 MW), Monlora V (30,40 MW), en la provincia de Zaragoza, y Monforte I (21,60 MW) y Monforte II (22,80 MW) en la provincia de Teruel. La Sarda y los cinco Monlora se ubican en la Sierra de Luna y entraron en funcionamiento a fiunales de 2019 y comienzos de 2020 (Ver: ¿Qué ha sido de los 1.500 MW adjudicados a Forestalia en las subastas de renovables?/El periódico de la energía, 20201009).

El complejo eólico Monlora se autorizó para su puesta en funcionamiento siendo responsables en el Gobierno de Aragón el presidente Javier Lambán Montañés/PSOE, el consejero de industria Arturo Aliaga López/PAR y su director general de energía Sergio Breto Asensio; siendo sus antecesores que impulsaron la tramitación Marta Gastón Menal y Alfonso Gómez Gámez respectivamente; siendo el consejero de medio ambiente Joaquín Olona Blasco y su director general de medio natural Diego Bayona Moreno y siendo director del INAGA Jesús Lobera Mariel que firmó la resolución favorable a la instalación de todos esos parques.

En los municipios donde perecen tantas aves y murciélagos son alcaldes Víctor Corbacho Cabestré/PSOE (Las Pedrosas), María Luisa Naudín Lambán/PAR (Sierra de Luna), Luis Miguel Casajús Ciudad/PSOE (Luna) y Eduardo Luna/PSOE (Castejón de Valdejasa).

En un próximo artículo revisaremos los datos de siniestralidad de PE La Sarda, PE La Peña y PE Santo Domingo de Luna, todos en la Sierra de Luna y los Montes de Castejón de Valdejasa.

CONDENAN LA MUERTE DE LA OSA SAROUSSE POR DISPAROS

miércoles, diciembre 2nd, 2020

Los grupos ecologistas condenan la muerte de la osa “Sarousse” en una cacería y exigen al Gobierno de Aragón prohibición cautelar e inmediata de la caza en todas las zonas con presencia de oso.

El domingo fue un día muy duro y triste para la conservación del oso pardo en los Pirineos y para los amantes de la naturaleza. Desde hace años los grupos ecologistas vienen advirtiendo y denunciando la inacción y falta de gestión del Gobierno de Aragón, con esta especie en peligro de extinción y en particular con la osa “Sarousse” (*) abandonada a su suerte durante años.

Todo esto ha desembocado en la trágica muerte de la osa “Sarousse” por el disparo de un cazador, en el Pirineo aragonés, en el mismo día que también se ha producido la muerte de otra osa en montañas de Palencia durante una cacería de jabalí. Los sucesos son de una gravedad intolerable para una sociedad avanzada y comprometida con la conservación de la naturaleza.

Desde los grupos ecologistas esperaremos los avances en la investigación judicial, reservándonos el derecho si es preciso de presentarnos como acusación particular. También queremos puntualizar sobre los antecedentes y circunstancias en que se han producido, con la más que discutida autorización de la caza como actividad esencial durante el confinamiento del resto de la sociedad durante la emergencia sanitaria por COVID19. La caza en Aragón desde hace varios años posee una falta de control y vigilancia manifiesta, que desemboca en hechos tan desafortunados como muerte de “Sarousse”. Cientos de cazadores con sus armas recorren cada fin de semana los montes de la región sabedores de que la administración carece de medios y personal suficientes para vigilar el cumplimiento de la normativa en cada territorio, inclusive en los espacios naturales protegidos.

La práctica cinegética se sigue autorizando y justificando, sin ninguna base científica, como actividad esencial para el control de “plagas” de herbívoros en todo el país, causando la muerte de miles de estos y otros animales silvestres, base de la dieta de pequeños carnívoros y aves rapaces, a menudo también victimas de “accidentes y confusiones” por parte de los cazadores.

El Gobierno de Aragón no protege las especies amenazadas

En el caso del oso pardo, hemos denunciado reiteradamente en los últimos años la grave irresponsabilidad e inacción del actual titular del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio ambiente, Joaquín Olona, obstaculizando y dilatando sine die la aprobación de un Plan de Recuperación y Conservación de esta especie, instrumento legal imprescindible para articular medidas eficaces que ayuden tanto a lograr la restauración de una población viable de oso pardo en territorio aragonés, como para prevenir, reducir y compensar adecuadamente los daños que pueda causar a la ganadería extensiva.

Máximo rigor e independencia hasta la aclaración del caso

Las investigaciones deben realizarse con cautela y en profundidad por organismos expertos e independientes de toda presión mediática o política hasta lograr su esclarecimiento, respetando la presunción de inocencia tanto del cazador como de la víctima, en este caso una osa adulta que se había asentado en la Ribagorza desde hace casi 15 años, sin dejar descendencia. Varias organizaciones nacionales y aragonesas estudian personarse en la causa judicial así como otras medidas para exigir responsabilidades.

Un daño incalculable al patrimonio natural de los aragoneses

Más allá del coste que para las arcas públicas supone anualmente la verificación y compensación de daños causados por “Sarouse”, y los ingresos percibidos por los ganaderos de la zona para compensar tales daños y conciliar su presencia, la desaparición de la osa echa por tierra varias décadas de intenso trabajo y fondos nacionales y europeos invertidos en el mejor conocimiento de su biología, el seguimiento de sus desplazamientos, la eficacia de las medidas más adecuadas para el manejo del ganado y la ordenación de los recursos de su hábitat. Estos son elementos claves y esenciales para la inminente, natural e irreversible llegada del oso pardo a territorio aragonés desde las poblaciones asentadas en Valle de Arán y Alt Pirineu.

Además, y a pesar de no haber dejado descendencia, quizás por encontrarse muy alejada de otros congéneres, la muerte de “Sarousse” acaba con la expectativa, al menos a corto plazo, de la recuperación de un núcleo reproductor en este sector estratégico del Pirineo.

*La osa “Sarousse” nació en Eslovenia en 1999 y fue introducida o liberada en el Pirineo francés el 21 de agosto de 2006 en la comuna de Arbas, desplazándose en 2010 casi 100km hasta el macizo del Turbón y el valle de Bardají (Huesca), donde ha resultado muerta el 29 de noviembre de 2020 durante una cacería. Contactos:

– Amigos de la Tierra Aragón (ADT)
– Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR)
– Ecologistas en Acción (EEA)
– Fondo Natural
– Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ)
– SEO/BirdLife
– WWF-España

MORTALIDAD DE FAUNA EN DOS PARQUES EÓLICOS DE ZARAGOZA (I)

viernes, julio 10th, 2020

parque eólico

Vista general de la zona de estudio. © Barracuda/J. A. Domínguez

Antecedentes

La siniestralidad de vertebrados voladores en parques eólicos es un hecho suficientemente conocido y preocupante en ámbitos científicos (1) pero que es difícil hacer trascender a los grandes medios de comunicación y a la opinión pública dadas la bula de la que disfrutan las energías renovables, y en este caso la eólica, la propaganda directa e indirecta que realizan de ésta (2), más las campañas de greenwshing o blanqueamiento que desarrollan las empresas del sector (3).

El Gobierno de Aragón obliga a hacer un seguimiento de siniestralidad de los parques eólicos de varios años de duración al comienzo de su funcionamiento con el objetivo, según se especifica en las autorizaciones, de determinar si es necesario modificar el régimen o ubicación de los aerogeneradores. La siniestralidad conlleva en la casi totalidad de los casos la mortalidad de los animales afectados, siendo las aves y los quirópteros los grupos perjudicados.

No obstante, los datos rigurosos son escasos y de baja confianza bien porque la siniestralidad se basa en estimaciones a partir de ejemplares encontrados en visitas distanciadas en el tiempo, bien por las deficiencias en la tarea de prospección (4), o bien por la presumible pérdida de pruebas dado que las bajas perjudican la imagen de las empresas explotadoras y su recogida y traslado al centro de fauna del Gobierno de Aragón supone un gasto en personal y medios. Esto puede conducir a que no se ponga por parte de las empresas demasiado entusiasmo y diligencia en hacer un seguimiento correcto de la siniestralidad. De ahí la importancia de conocer la realidad al margen de los intereses de las empresas eólicas.

Por otra parte, tras el plazo de seguimiento obligatorio, no se toma ningún tipo de medidas desde la administración y se deja de realizar cualquier tipo de control de la siniestralidad (5). El Gobierno de Aragón carece de protocolos de actuación ante la mortalidad reiterada que provocan las instalaciones eólicas en funcionamiento (6).

A continuación se presentan los datos de un estudio independiente realizado por voluntarios para conocer con la mayor aproximación posible la siniestralidad real de los parques eólicos mediante un seguimiento intensivo de un reducido número de aerogeneradores.

Método

Se ha contado con naturalistas voluntarios con amplia experiencia de campo y un elevado grado de motivación para desempeñar de forma altruista un estrecho seguimiento de la siniestralidad de vertebrados y la mortalidad asociada causada por varios aerogeneradores de dos parques eólicos contiguos situados en el centro del valle del Ebro en la provincia de Zaragoza. Por razones de confidencialidad se omite el nombre real de los parques eólicos que denominaremos X01 y X02, aunque se pasa parte de las bajas a las autoridades ambientales aragonesas, que son conocedoras de la siniestralidad de estas instalaciones.

El estudio, que está en ejecución, se inició el 9 de febrero de 2020, aunque los datos consolidados aquí referidos abarcan hasta 12 de junio de 2020, que suponen 125 días. En ese periodo se han realizado 19 visitas. En cada visita se prospectan las inmediaciones de cada aerogenerador alrededor de la torre. No se prospectan las líneas eléctricas de evacuación. No se pudo realizar el seguimiento durante las dos últimas semanas de marzo y todo el mes de abril debido al confinamiento.

Se controlan 11 aparatos, cinco corresponden al parque X01 y seis al X02. Se trata de máquinas de 2 a 3,45 MW de potencia con 106,5 m de altura de fuste hasta el buje y de tres palas de 68,5 m de radio, que da una altura total de 175 m. Cada máquina barre un área de 14 741 m² y la velocidad lineal en el extremo de las palas es de 250 a 300 km/h.

Ambas instalaciones están dentro de la fase que deben realizar seguimiento de siniestralidad tras su puesta en explotación. En concreto, para el parque X01 el condicionado del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) del Gobierno de Aragón dice específicamente: […] El plan de vigilancia ambiental incluirá tanto la fase de construcción como la fase de explotación del parque eólico y se prolongará, al menos, hasta completar cinco años de funcionamiento de la instalación […] Los recorridos de búsqueda de ejemplares colisionados han de realizarse a pie y su periodicidad debería ser al menos quincenal durante un mínimo de cinco años desde la puesta en funcionamiento del parque y semanal en periodos de migraciones. Se deberán incluir tests de detectabilidad y permanencia de cadáveres con objeto de realizar las estimas de mortalidad real con la mayor precisión […]. Esta condición es común en las resoluciones del INAGA para los parques eólicos de los últimos años.

parque eólico

Vista general de la zona de estudio. © Barracuda/J. A. Domínguez

El medio natural se corresponde con una llanura suavemente ondulada a unos 350 m de altitud, dominada por cultivos cerealistas de secano con escasas manchas de vegetación natural esteparia con aprovechamiento ganadero del espacio. En avifauna cabe destacar la presencia de cernícalo primilla, ganga, ortega, sisón y aguilucho cenizo y varios aláudidos como especies más significativas. El medio presenta un alto grado de artificialización pues está densamente ocupado por instalaciones eólicas y toda su infraestrucura asociada, como amplias pistas de circulación, tendidos eléctricos aéreos y subestaciones de transformación.

La prospección se hace a pie por parte al menos de dos naturalistas y se georreferencia y se toma fotografía de cada resto hallado, a la vez que se hace una pequeña roza en el suelo con el fin de evitar dobles recuentos.

parque eólico

Referenciando un cadáver de abubilla (Upupa epops) en X02. © Barracuda/J. A. Domínguez

Resultados

Desde el 9 de febrero y a fecha de 12 de junio de 2020 se contabilizan estas bajas:

Parque eólico X01: 19 aves y 69 murciélagos, que suman 88 animales, lo que da una ratio de 17,6 animales abatidos por máquina.

Parque eólico X02: 29 aves y 26 murciélagos, que suman 55 animales, que da una ratio de 9,17 animales abatidos por máquina.

parque eólico

Tabla 1. Siniestralidad por máquinas del 09.02 a 12.06 de 2020

El total de bajas asciende a 48 aves y 95 murciélagos, que suman 143 animales, lo que da una ratio de 13 animales abatidos por máquina. Destaca la cifra de bajas de murciélagos, que duplica a la de aves.

parque eólico

Tabla 2. Siniestralidad global del 09.02 a 12.06 de 2020

Mientras los quirópteros no se han identificado específicamente sobre el terreno, sí se ha hecho una primera identificación específica de las aves, arrojando estos datos:

parque eólico

Tabla 3. Aves encontradas del 09.02 a 12.06 de 2020

Todas las bajas encontradas han sido restos de animales muertos, salvo un caso en el que un buitre leonado se encontró vivo, tras pérdida traumática de una parte del ala en un aerogenerador a gran distancia de donde fue hallado. El animal debió ser sacrificado finalmente según confirmó el centro de recuperación de fauna de La Alfranca.

A pesar de lo abultado de las cifras cabe suponer que no todas las bajas han sido halladas bien por el error típico de prospección, bien porque algunas bajas fueran retiradas por operarios del parque o depredadas, bien porque los animales heridos se desplazan y mueren lejos de las máquinas o bien porque los restos quedaron ocultos entre los cultivos cuando éstos se hicieron inaccesibles por alcanzar altura conforme avanzó la primavera.

Como dato general debe ponerse de manifiesto que en todas las salidas se hallaron bajas y que todos los aerogeneradores han causado bajas. La salida en la que más ejemplares se hallaron fue la de primeros de mayo (02-03/05) tras el confinamiento en la que se encontraron 35 cadáveres o restos de animales, en la cual el aerogenerador X0104 dio el registro mayor de bajas, con 11 muerciélagos. La misma máquina X0104 dio el segundo mayor numero de bajas el 01/06 con ocho murciélagos abatidos.

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Referenciando un cadáver de murciélago en X01. © Barracuda/J. A. Domínguez

(En permanente actualización)

Referencias:

1- Inasumible mortalidad de buitres en parques eólicos aragoneses. AODA, 2020
2- Descarado lavado de cara de los eólicos. Barracuda, 2019
3- Greenwashing de EDP. Barracuda, 2020
4- Camiña, A. (2000) Algo no funciona bien en los proyectos eólicos. Quercus, 407: 64-65
5- Matadero 19: parque eólico La Serreta. Barracuda, 2006
6- Terror eólico IV. P.E. Rabosera. Barracuda, 2020

José A. Domínguez