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MALAS PRÁCTICAS EN LA VIGILANCIA AMBIENTAL DE LOS EÓLICOS

lunes, febrero 22nd, 2021

Grupos ecologistas descubren malas prácticas en estudios de seguimiento de siniestralidad de parques eólicos. ANSAR y Amigos de la Tierra Aragón denuncian descontrol en el seguimiento de siniestralidad

El hallazgo de aves y murciélagos muertos bajo los aerogeneradores de los parques eólicos, por colisión de los animales con las palas es un hecho frecuente que se ha incrementado en los últimos meses y que pastores y agricultores, ciclistas y excursionistas han venido comunicando a nuestras asociaciones, desde las cuales nos hemos interesado de nuevo por el fenómeno.

Desde febrero de 2020, naturalistas de la Asociación Naturalista de Aragón (Ansar) y Amigos de la Tierra Aragón vienen analizando los seguimientos que realizan las empresas promotoras de parques eólicos relativos a la siniestralidad que causan en aves y murciélagos, solicitando al Gobierno de Aragón los datos que dichas empresas están obligadas a remitir y solicitando también los registros de entrada de animales en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de La Alfranca para contrastar luego esos datos con los avisos recibidos y con los datos de campo obtenidos por propias averiguaciones, tras encontrar decenas de cadáveres de aves y cientos de murciélagos que tardaban en ser retirados en dos recientes parques eólicos de las localidades de Gallur y Magallón (Zaragoza), en una zona llana de secano cerealista, concretamente los parques La Nava (promotor “8 metros por segundo S.L.”) y Los Cierzos (promotor “Energías Eólicas y Ecológicas 53 S. L.”) pertenecientes ambas empresas al conocido grupo inmobiliario Brial (ver RESOLUCIÓN de 5 de junio de 2018, del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, por la que se formula declaración de impacto ambiental del proyecto de Parque Eólico “La Nava”, de 17,16 MW, en los términos municipales de Gallur y Magallón (Zaragoza), pro¬movido por 8 metros por segundo, S.L. (Número expte. INAGA: 500201/01/2018/01134) BOA 145 de 27 julio 2018). El seguimiento de siniestralidad en esos parques, que suman once máquinas, lo realiza la consultora SATEL según figura en los informes remitidos por Gobierno de Aragón

DEFICIENCIA DE LOS PLANES DE VIGILANCIA

Las ONGs ya apreciaron importantes diferencias en el número de aves y murciélagos en el primer informe cuatrimestral de seguimiento (enero-abril 2020) que hizo esta consultora para los promotores con respecto a las bajas observadas en el campo. Durante el mes y medio que duró el confinamiento las ONGs no pudieron obtener datos de campo, por lo que decidieron esperar a los siguientes meses para comprobar con el informe del segundo cuatrimestre si sus sospechas eran fundadas. Una vez comparada la información recogida por las ONGs y por la consultora encargada del plan de vigilancia de La Nava y Los Cierzos, los resultados no pueden ser más preocupantes, ya que la realidad es bien diferente a la que describe el informe aportado por la consultora.

Según el seguimiento quincenal de Satel, en el parque eólico La Nava, entre enero y abril murieron 3 aves y 1 murciélago y de mayo a agosto 4 aves y 11 murciélagos, que son un total de 7 aves y 12 murciélagos. Y registró en el parque eólico Los Cierzos entre enero y abril 4 aves y 2 murciélagos y de mayo a agosto 6 aves y 13 murciélagos un total de 10 aves y 15 murciélagos.

Según los datos totales de Satel entre enero y agosto de 2020 se encontraron entre los dos parques que, recordemos, suman once aerogeneradores: 17 aves y 27 murciélagos, que suman 44 animales.

Según los datos de Ansar y Amigos de la Tierra Aragón en observaciones con frecuencia semanal, en el parque eólico La Nava, de enero a abril se detectaron 10 aves y 2 murciélagos. De mayo a agosto 24 aves y 107 murciélagos. El total suma 34 aves y 109 murciélagos. En el parque eólico Los Cierzos, de enero a abril se encontraron 16 aves y 6 murciélagos y entre mayo y agosto 28 aves y 53 murciélagos con un total de 44 aves y 59 murciélagos.

El total de bajas encontradas por las ONGs entre los dos parques eólicos, es para echarse temblar: 78 aves y 168 murciélagos, un total de 246 animales en ocho meses de seguimiento de las once máquinas. Siempre cadáveres, salvo algún caso puntual de un buitre leonado mutilado pero vivo, que finalmente debió ser sacrificado en el CRFS.

bajas eólicas

Datos comparativos de bajas en el periodo enero-agosto 2020
en PPEE La Nava y Los Cierzos (grupo Brial) en Gallur, Zaragoza

Dado que cuando los naturalistas detectaban restos bajo los aerogeneradores daban parte a la emisora de emergencias del Gobierno de Aragón y los agentes de protección de la naturaleza solían acudir a retirar los animales o bien los recogían dentro de su actividad profesional ordinaria, puede ser que la consultora no registrara algunas bajas. No obstante, la diferencia es significativa.

Según los datos aportados por el Gobierno de Aragón, en el CRFS de animales procedentes de La Nava y Los Cierzos del periodo enero-octubre de 2020, de ellos 74 corresponden al periodo de enero-agosto que aquí analizamos.

Ante la disparidad de cifras en las bajas (44/74/246), cabe pensar tanto en una elevada tasa de desaparición de los restos por depredación como en un deficiente método de seguimiento tanto en intensidad como en frecuencia -dado que INAGA sólo exige un control quincenal de bajas- o bien una combinación de todos esos factores.

Como prueba de contraste, desde las asociaciones ecologistas se obtuvieron datos de campo propios correspondientes a otros dos parques eólicos cercanos a los anteriores, como son Agón (promotor “8 metros por segundo S. L.”) y Tinajeros (promotor “Saggita Ventum S. L.”) ambos del grupo Brial también. En estos, de acuerdo a los datos de la empresa consultora que se encarga del seguimiento -Naturiker, según las informaciones recabadas- la siniestralidad de enero a abril fue nula, algo altamente improbable.

Desde el momento en que estos grupos ecologistas comenzaron a visitar las inmediaciones de estos dos parques citados se encontraron ejemplares de fauna accidentada que llevaban meses muertos, abandonados en el campo, sin que hubiera constancia de su muerte y sin ser trasladados al Centro de Recuperación de La Alfranca como es obligatorio según el condicionado del INAGA. Lo lamentable es que los informes que realizó la consultora Naturiker valieron como argumento a otras empresas promotoras para solicitar más parques eólicos en la zona, argumentando que la mortalidad previa registrada en un parques eólicos en funcionamiento de esa zona había sido nula, y el impacto ambiental muy reducido. Nada más lejos de la realidad.

[…] También se han obtenido los datos de siniestralidad de los vecinos parques eólicos de Tinajeros y Agón, en funcionamientos desde enero de 2020 (Consultora Naturiker) y situados a 1 y 2 km de la zona de implantación. Los datos correspondientes al periodo enero-abril 2020 (4 meses y 9 aerogeneradores) reflejan una siniestralidad igual nula (0) para aves y quirópteros. EIA PE Agón 2. IGMA.

Otro parque eólico que fue visitado este pasado enero, fue el parque eólico de La Peña, perteneciente a EDPR (Energías de Portugal Renovables) España y situado en la localidad de Las Pedrosas en la Sierra de Luna. Hasta la fecha desconocemos quién hace el obligatorio seguimiento de siniestralidad pero, según datos oficiales aportados por el Gobierno de Aragón de entradas al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca en los diez primeros meses de 2020 sólo han trasladado dos buitres leonados. Las ONGs en la mañana del tres de enero de 2021, realizando una visita superficial bajo algunos aerogeneradores, contabilizaron hasta nueve buitres muertos.

INNACIÓN DEL GOBIERNO DE ARAGÓN

El Gobierno de Aragón debería de actualizar el protocolo de seguimiento de la siniestralidad en parques eólicos pues tiene más de 20 años de antigüedad, y se está demostrando insuficiente a día de hoy.

No se entiende por qué la Dirección General de Medio Natural del Gobierno de Aragón hace la vista gorda cuando en los informes cuatrimestrales del seguimiento ambiental que entregan los promotores sobre la mortandad obtenida ésta es ínfima o incluso nula, siendo todo esto sospechoso de un incumplimiento sistemático de los condicionados.

La citada Dirección General debería realizar seguimientos comprobatorios de la muerte real que provocan esos parques eólicos supervisando y verificando la información aportada. Se da el caso de parques eólicos contiguos, en los que mientras uno reporta varias decenas de casos de mortalidad, otro de al lado solo informa de dos casos en todo un año. Así mismo, también hemos observado que en la información aportada por las consultoras de los proyectos eólicos en explotación a la DGA no figuran apenas ejemplares de especies de pequeño tamaño como murciélagos, trigueros, alondras, calandrias, vencejos… cuando estas aves y los murciélagos son víctimas muy frecuentes de los aerogeneradores.

Las ONGs piden responsabilidades al Gobierno de Aragón que, como se está viendo no realiza ningún seguimiento de verificación de los datos aportados de mortalidad de algunas empresas consultoras.

Nos preguntamos ¿qué pasa aquí? ¿qué hace el Instituto Aragonés de Gestión ambiental (INAGA), el Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Aragón que son los que tienen las competencias en protección y conservación de fauna silvestre, que junto al Servicio de Energía y Minas deben celebrar al menos una reunión anual para analizar el seguimiento ambiental de cada parque eólico?, ¿por qué no se han percatado de todas estas incoherencias e incumplimientos que nosotros, con un mínimo esfuerzo hemos podido comprobar?

Todo esto demuestra que, hasta la fecha, desde el inicio de la implantación de los parques eólicos hace unos 25 años no se ha comprobado si se hacen correctamente los seguimientos de mortalidad que establece el protocolo de seguimiento propuesto por la Dirección General de Sostenibilidad, el cual es facilitado por el INAGA como indica la Declaración de Impacto Ambiental de los proyectos.

Si se carece de resultados e información del seguimiento ambiental, no se pueden prescribir medidas de mitigación específicas para contrarrestar la mortalidad, ¿acaso no se pretende que no se reporten datos reales de mortalidad en parques eólicos, para no sacar a la luz y hacer visible la verdadera realidad del impacto ambiental de algunos parques eólicos e impedir que se apliquen medidas correctoras?

Llevan 20 años haciendo mal todo esto, 20 años ocultando datos reales de mortalidad en los parques eólicos. No hay datos fiables que nos permitan conocer el impacto ambiental de los parques eólicos.

Los Servicios Provinciales de medio Ambiente y la Dirección General de Medio Natural, que son los que deberían supervisar el cumplimiento del condicionado ambiental parece que miran hacia otro lado, eludiendo su responsabilidad, pero tienen la obligación de supervisar, verificar los estudios y analizar de forma adecuada los impactos ambientales de estos proyectos, lamentablemente están mostrando incompetencia y dejación de sus funciones.

RESUMEN

El seguimiento que los grupos ecologistas llevan realizando en La Nava y Los Cierzos, que suman once máquinas, desde febrero de 2020 a enero de 2021 arroja una escandalosa cifra de 110 aves y 297 murciélagos, en total 407 bajas por lo que han requerido al Gobierno de Aragón la aplicación del condicionado ambiental y exigien que se tomen medidas urgentes para evitar el goteo interminable de muertes.

Los parques eólicos Agón, Tinajeros, La Nava y Los Cierzos tienen ya interpuestas denuncias ante el Seprona por la muerte de siete cernícalos primillas. Esta emblemática especie amenazada de nuestros medios esteparios cuenta con un Plan de Conservación vigente fallido por incumplir sus objetivos y acciones de conservación previstas, que han derivado en el declive imparable de sus poblaciones, dejadas a su suerte durante los últimos años por parte de la administración y técnicos competentes, concretamente desde el inicio de su gestión por el ejecutivo del consejero Joaquín Olona.

Ansar y Amigos de la Tierra Aragón ponen a disposición del Gobierno de Aragón todos sus datos de seguimiento del parque eólico La Nava y Los Cierzos, donde se incluyen fotografías de cada individuo muerto y coordenadas de donde se encontraron, y van a exigir el cumplimiento del condicionado del INAGA que dice “En función de los resultados del seguimiento ambiental de las instalaciones y de los datos que posea el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, el promotor queda obligado a adoptar cualquier medida adicional de protección ambiental, incluidas paradas temporales de los aerogeneradores, o incluso su reubicación o eliminación.

Se quiere animar a grupos ecologistas de toda España a que presionen a los organismos públicos y departamentos con competencias en conservación de la fauna para que se realicen y supervisen con rigor los seguimientos ambientales de los parques eólicos para conocer realmente el impacto real en aves y murciélagos todas ellas especies protegidas por la ley.

No olvidemos que los que tienen que exigir que se cumplan los protocolos, vigilar y verificar que se realizan los seguimientos y son los organismos públicos como la Dirección General de Medio Natural y su Servicio de Biodiversidad que tienen las competencias en la conservación de las poblaciones de aves y los murciélagos que se ven afectados por algunos proyectos de parques eólicos en fase de explotación.

Ansar y Amigos de la Tierra Aragón vienen exigiendo que se cumpla el condicionado ambiental ambiental que no es otro que la parada y retirada de los aerogeneradores por ser incompatibles con la fauna voladora.

EL PROCESO ADMINISTRATIVO

Ante la petición de una empresa promotora para instalar un parque eólico, es la Dirección General de Energía y Minas del Departamento de Industria el órgano sustantivo que controla el proceso administrativo y quien autorizará la instalación y puesta en marcha del parque. Entre los diversos informes favorables que debe contar la instalación está el del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) que incluye un condicionado ambiental referido a protección de la fauna y flora, vertidos, ruido, etc. que debe cumplir el promotor. Una de las condiciones es el seguimiento de siniestralidad de fauna durante los primeros años de funcionamiento para registrar las bajas, evaluarlas y actuar en consecuencia. Los Servicios Provinciales de Medio Ambiente son los encargados de vigilar el cumplimiento del condicionado ambiental por parte del promotor.

En estos momentos el Director General de Energía y Minas es Sergio Breto Asensio (29/08/2019-hoy) adscrito al Departamento de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial que dirige el Consejero Arturo Aliaga López; el Director General de Medio Natural y Gestión Forestal es Diego Bayona Moreno (29/08/2019-hoy) y el Director del INAGA es Jesús Lobera Mariel (30/07/2015- hoy) adscritos al Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Consejero Joaquín Olona Blasco.

MUERTE Y SUFRIMIENTO BAJO LA EÓLICA

viernes, diciembre 25th, 2020

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Ratonero abatido en el parque eólico La Muga 2. Gallur, Zaragoza; 20201225 © ANSAR

A pesar de la reconocida y creciente siniestralidad de los parques eólicos, de las denuncias y de los dispositivos anticolisión en aerogeneradores, aves y murciélagos siguen cayendo abatidos. Como en este caso de la máquina nº 11 del parque eólico La Muga 2 de Forestalia en los TM de Gallur, Magallón, Mallén y Novillas (Zaragoza, Aragón, España).

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Ratonero abatido en el parque eólico La Muga 2. Gallur, Zaragoza; 20201209 © ANSAR

Hace pocos días ya se encontró otro ejemplar abatido en el PE La Muga 2 bajo la máquina nº 1, dotada -además- de medidas anticolisión. Los dispositivos anticolisión ya se mostraron ineficaces en el polémico complejo eólico Monlora, también de Forestalia, como denunciamos aquí (ver: Aerogeneradores con bocina inútil).

Los siniestros con aves se producen por colisión de la pala con el cuerpo del animal. La colisión con las palas que poseen una velocidad lineal en el extremo que ronda los 250 km/h ocasiona la mayoría de las veces la muerte inmediata del animal porque el traumatismo es muy severo; pero si produce la mutilación de un miembro, el ave agoniza durante horas o días hasta que muere por deshidratación o inanición o es presa de depredadores. Si el animal es recogido vivo a tiempo y llevado al centro de recuperación, lo cual sucede raramente, generalmente debe ser sacrificado porque las heridas son irrecuperables.

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PE La Muga 2. Gallur, Zaragoza; 20201209 ©ANSAR

El parque La Muga 2 corresponde a uno de los lotes adquiridos por el grupo Forestalia en las subastas de los últimos años. Éste adquirió en la subasta de 2016, 300 MW eólicos mediante la compañía Consorcio Aragonés de Recursos eólicos SL y, en 2017, 1.200 MW eólicos mediante la compañía Sociedad Aragonesa Transeuropea de Energías Renovables SA, ambas del grupo Forestalia.

Luego, el fondo de inversión danés Copenhagen Infraestructure Partners (CIP), a través de la compañía CI III Monegros Energy Holdco SL, adquirió 487 MW de los 1.200 MW adjudicados a Sociedad Aragonesa Transeuropea de Energías Renovables SA en la subasta de mayo de 2017 y los rebautizó con los nombres de Proyectos «Monegros» (374 MW) y «Alenza» (113 MW). A su vez parece ser que DNV GL refinancia la CI III Monegros, dentro del entramado que se ha formado en torno a las renovables.

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Fuente: DNV GL

El proyecto «Monegros» lo constituyen 9 parques eólicos equipados con 99 aerogeneradores y una potencia de 374 MW, todos en la provincia de Zaragoza: El Cabezo (49,40 MW), El Portillo 2 Fase I (44,80 MW), El Portillo 2 Fase II (38,00 MW), La Muga (25,00 MW), La Muga II (49,40 MW), La Muga III (30,40 MW), Venta del Ginestar (48 MW), Virgen de Rodanas I (49,50 MW) y Virgen de Rodanas II (49,50 MW) (Ver: ¿Qué ha sido de los 1.500 MW adjudicados a Forestalia en las subastas de renovables?/El periódico de la energía, 20201009).

En estas páginas también se ha denunciado el desastre que ha supuesto la construcción de las centrales El Cabezo y El Portillo en los TM de La Muela y Muel correspondientes al complejo «Monegros».

CONDENAN LA MUERTE DE LA OSA SAROUSSE POR DISPAROS

miércoles, diciembre 2nd, 2020

Los grupos ecologistas condenan la muerte de la osa “Sarousse” en una cacería y exigen al Gobierno de Aragón prohibición cautelar e inmediata de la caza en todas las zonas con presencia de oso.

El domingo fue un día muy duro y triste para la conservación del oso pardo en los Pirineos y para los amantes de la naturaleza. Desde hace años los grupos ecologistas vienen advirtiendo y denunciando la inacción y falta de gestión del Gobierno de Aragón, con esta especie en peligro de extinción y en particular con la osa “Sarousse” (*) abandonada a su suerte durante años.

Todo esto ha desembocado en la trágica muerte de la osa “Sarousse” por el disparo de un cazador, en el Pirineo aragonés, en el mismo día que también se ha producido la muerte de otra osa en montañas de Palencia durante una cacería de jabalí. Los sucesos son de una gravedad intolerable para una sociedad avanzada y comprometida con la conservación de la naturaleza.

Desde los grupos ecologistas esperaremos los avances en la investigación judicial, reservándonos el derecho si es preciso de presentarnos como acusación particular. También queremos puntualizar sobre los antecedentes y circunstancias en que se han producido, con la más que discutida autorización de la caza como actividad esencial durante el confinamiento del resto de la sociedad durante la emergencia sanitaria por COVID19. La caza en Aragón desde hace varios años posee una falta de control y vigilancia manifiesta, que desemboca en hechos tan desafortunados como muerte de “Sarousse”. Cientos de cazadores con sus armas recorren cada fin de semana los montes de la región sabedores de que la administración carece de medios y personal suficientes para vigilar el cumplimiento de la normativa en cada territorio, inclusive en los espacios naturales protegidos.

La práctica cinegética se sigue autorizando y justificando, sin ninguna base científica, como actividad esencial para el control de “plagas” de herbívoros en todo el país, causando la muerte de miles de estos y otros animales silvestres, base de la dieta de pequeños carnívoros y aves rapaces, a menudo también victimas de “accidentes y confusiones” por parte de los cazadores.

El Gobierno de Aragón no protege las especies amenazadas

En el caso del oso pardo, hemos denunciado reiteradamente en los últimos años la grave irresponsabilidad e inacción del actual titular del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio ambiente, Joaquín Olona, obstaculizando y dilatando sine die la aprobación de un Plan de Recuperación y Conservación de esta especie, instrumento legal imprescindible para articular medidas eficaces que ayuden tanto a lograr la restauración de una población viable de oso pardo en territorio aragonés, como para prevenir, reducir y compensar adecuadamente los daños que pueda causar a la ganadería extensiva.

Máximo rigor e independencia hasta la aclaración del caso

Las investigaciones deben realizarse con cautela y en profundidad por organismos expertos e independientes de toda presión mediática o política hasta lograr su esclarecimiento, respetando la presunción de inocencia tanto del cazador como de la víctima, en este caso una osa adulta que se había asentado en la Ribagorza desde hace casi 15 años, sin dejar descendencia. Varias organizaciones nacionales y aragonesas estudian personarse en la causa judicial así como otras medidas para exigir responsabilidades.

Un daño incalculable al patrimonio natural de los aragoneses

Más allá del coste que para las arcas públicas supone anualmente la verificación y compensación de daños causados por “Sarouse”, y los ingresos percibidos por los ganaderos de la zona para compensar tales daños y conciliar su presencia, la desaparición de la osa echa por tierra varias décadas de intenso trabajo y fondos nacionales y europeos invertidos en el mejor conocimiento de su biología, el seguimiento de sus desplazamientos, la eficacia de las medidas más adecuadas para el manejo del ganado y la ordenación de los recursos de su hábitat. Estos son elementos claves y esenciales para la inminente, natural e irreversible llegada del oso pardo a territorio aragonés desde las poblaciones asentadas en Valle de Arán y Alt Pirineu.

Además, y a pesar de no haber dejado descendencia, quizás por encontrarse muy alejada de otros congéneres, la muerte de “Sarousse” acaba con la expectativa, al menos a corto plazo, de la recuperación de un núcleo reproductor en este sector estratégico del Pirineo.

*La osa “Sarousse” nació en Eslovenia en 1999 y fue introducida o liberada en el Pirineo francés el 21 de agosto de 2006 en la comuna de Arbas, desplazándose en 2010 casi 100km hasta el macizo del Turbón y el valle de Bardají (Huesca), donde ha resultado muerta el 29 de noviembre de 2020 durante una cacería. Contactos:

– Amigos de la Tierra Aragón (ADT)
– Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR)
– Ecologistas en Acción (EEA)
– Fondo Natural
– Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ)
– SEO/BirdLife
– WWF-España

LA MALDICÓN DEL CURAGE SOBRE EL SOTO DE LA ALAMEDA DE SOBRADIEL

viernes, octubre 16th, 2020

soto de La Alameda

Maquinaria empleada en la intervención de curage

Amigos de la Tierra Aragón y Ansar han manifiestado en un comunicado su más enérgica condena a la apertura de los pasillos que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) está realizando en el Soto de La Alameda (TM Sobradiel, Zaragoza).

soto de La Alameda

Uno de los ramales abiertos en la intervención de curage

Como una maldición, la CHE sigue arrasando los escasos y escuálidos sotos del Ebro con la excusa su novedosa técnica de curage, consistente en abrir ramales para mejor fluencia del agua en las avenidas, como indica reiradamente en sus notas de prensa. Acción que empezó en 2018 y ha seguido en 2019 y 2020 sin una evaluación de las consecuencias.

soto de La Alameda

Aspecto de la intervención de curage

Lo que prometían sobre efectuar unas intervenciones con el menor impacto posible, se ha convertido en un desastre. La actuación en el soto de La Alameda ha dejado un descarado laberinto de autopistas acarreando una intensa destrucción de vegetación. Además, la distancia del soto a los núcleos poblados hace difícil creer que el curage reduzca la exposición de estos a las inundaciones.

(Nota. En cursiva el vocabulario propio de CHE)