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Archivos de posts de julio, 2007

Juniperus thurifera

26th julio 2007 | Biodiversidad,Bosques,Flora,Montañas,Paisajes

Sabinar de Bezas (Teruel)

Sabinar adehesado junto a la laguna de Bezas (Teruel). Abril, 2006

La sabina blanca o sabina albar (Juniperus thurifera) es un árbol de diez o doce metros de altura aunque se han citado ejemplares de veinte metros. Pertenece al grupo de las Gimnospermas y a la familia de las Cupresáceas.

Posee un tronco corto y grueso, a veces retorcido en ejemplares viejos o expuestos al viento. La corteza es pardo cenicienta, con grietas longitudinales. La copa es densa, de color verde oscuro, con forma cónica en general, aunque son abundantes los árboles de copa aplanada o irregular debido a podas y desmoches. Las hojas son diminutas, como pequeñas escamas de hasta 2mm de longitud, imbricadas a modo de tejas a lo largo de las ramillas.

Es un árbol dioico, es decir que presenta ejemplares masculinos y ejemplares femeninos que producen respectivamente flores unisexuales. Los conos o flores masculinos son unos saquitos diminutos en el extremo de las ramas, que producen polen que es transportado por el viento hasta los conos o piñas femeninos que maduran al segundo año tomando un aspecto esférico de siete u ocho milímetros, de color oscuro, azulado que contiene de dos a cuatro semillas. Este tipo de frutos se conocen con el nombre de gálbulos o arcéstidas.

La dispersión de las semillas es realizada por animales (zoocoria), principalmente por los zorzales o tordas (Turdus sp) que ingieren los frutos y posteriormente expulsan las semillas con sus excrementos.

Se trata de un árbol capaz de superar condiciones ambientales extremas, con clima continental frío y con fuertes heladas en invierno, tórrido en verano y escasas precipitaciones. Por eso se encuentra tanto en parameras interiores muy expuestas, como en fondos de valle. Los sabinares son bosques poco densos, a veces adehesados por el uso ganadero de los pastos. En ocasiones se mezcla con pino carrasco en zonas bajas, o con encinas y pinos silvestres en las montañas.

Juniperus thurifera

Ramas con frutos

Se extiende por el Centro, Sur y Este de la Península Ibérica, Sur de Francia, Córcega y Norte de África. En Aragón se encuentra en el sistema ibérico turolense y en el centro del Valle del Ebro. Para los botánicos la sabina blanca es una especie de gran interés ya que es testigo del clima árido del periodo Terciario en la cuenca del Mediterráneo y sus bosques han sido muy castigados y se regeneran difícilmente. Las sabinas de Los Monegros están incluidas en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón.

Usos y utilidades

El nombre específico thurifera significa literalmente productora de incienso. Ello se debe a que la madera es muy aromática debido a las resinas que lleva, por lo que era quemada para aromatizar estancias y la tradición popular atribuye a esos aromas la propiedad de ahuyentar insectos y serpientes y sanar úlceras y heridas.

La madera es muy resistente a la putrefacción por su alto contenido en resina y se empleaba para ejes de norias. Localmente la madera era apreciada por los ebanistas para trabajos finos. También para leña.

Esta y las otras especies de sabinas se emplean en medicina popular a pesar de su elevada toxicidad. Hay referencias que abarcan desde el uso del aceite donde se han freído frutos para matar liendres hasta la ingesta de infusiones de hojas como abortivo a pesar de conocerse datos de fallecimientos por esta causa.

A pesar de ello, sus ramas se podan como forraje para alimento del ganado en el invierno, aunque este aprovechamiento está en desuso. Al parecer la corta se realizaba en invierno (diciembre-marzo), antes de que la savia volviera a subir.

Sabinar de Pradenas (Segovia)

Sabinar albar regenerándose en Prádena (Segovia). Julio, 2007

Los sabinares han sido diezmados debido a la tala y roturación de tierras. No obstante, en algunos puntos empieza a observarse la regeneración de este bosque. Un ejemplo lo tenemos en la imagen del sabinar de Prádena, en Segovia, al pie de la Sierra de Ayllón, en la cual se aprecian jóvenes sabinas creciendo entre otras más viejas.

La sabina de Villamayor (Zaragoza)
La sabina albar [Desde el Sekano]
La sabina albar en Los Monegros [Amigos de Los Monegros]
La sabina albar [Daniel Montesinos]
Juniperus thurifera [Herbario Jaca]

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FUNESTA COMITIVA EÓLICA

25th julio 2007 | Atentados ecológicos,Energía,Eólica

comitiva

El otro día, viajando por tierras de Soria, una gran caravana de vehículos anduvimos a paso lento un buen trecho tras un elemento que retenía la circulación. Cuando pude superar dicho objeto observé que se trataba de un transporte especial: ¡una bestial pala de aerogenerador! Nada menos que escoltado por dos vehículos de la empresa de transportes y por un vehículo de la misma ¡Guardia Civil! ¡Qué despliegue para una miserable pala!

Luego se me ocurrió deducir: si este despliegue es para una sola pala, y luego otras dos más, y luego la góndola del aerogenerador, y luego los tramos de tubos de fuste… sólo para un molinillo… y si un parque eólico necesita de veinte o treinta molinillos… ¡Uf! la cantidad de transportes especiales que hacen falta es gigantesca. Pero, además, pienso: el camión tiene que subir a una montaña para dejar la pala… y me produce escalofríos pensar las pistas y desmontes que hacen falta abrir para colocar estos gigantescos aparatos.

Pobre montaña donde vayan a poner semejante mamotreto.

Definitivamente, los eólicos, están locos.

CIUDADANOS INVISIBLES

24th julio 2007 | Política y Sociedad,Sostenibilidad,Urbanismo

Teruel

Teruel. Agosto, 2006

Ayer por la tarde una enorme rata se refugiaba escondiendo la cabeza en una canal de un edificio, dejando al descubierto su cuerpo y cola, en esa actitud tan infantil de creer que si no ves no te ven. No tenía mal aspecto, ni gozaba de mala salud. Probablemente alguna de las obras del centro histórico turolense han puesto al descubierto el subterráneo donde ha vivido hasta hoy, un lugar para vivir tolerado por una sociedad para quien a pesar de no compartir aprecio por su forma de vida, no le molesta si no se deja ver.

Esta mañana, la rata ya no estaba. Durante la noche ha debido vagar por la ciudad, cuando la mayoría de los pobladores duermen y dejan lugar para estos intocables. Ha debido encontrar un nuevo refugio, quizás en esos rincones que esta ciudad -Mudéjar Patrimonio de la Humanidad- olvida porque no se ven: quizás bajo el enrejado al pie de los árboles del Óvalo, donde se ocultan plásticos y basura, porque nadie ha sido capaz de levantarlos para limpiarlos, tal vez en la ignorancia de pensar que estos arces, que tímidamente aportan sombra, necesitan de suelo para enraizar; o en algún edificio abandonado, que por no entrar en la oferta del mercado inmobiliario, permanecen olvidados como si la restauración de la ciudad no fuera con ellos; e incluso se haya animado a salir a los arrabales, donde en esa órbita alejada del núcleo de la Villa, parece olvidarse, por gentes que siguen arrojando basuras y por el Ayuntamiento que olvida que la limpieza también debe llegar allí, que también son ciudad.

A mí no me alarma ver una rata en las calles a plena luz del día, lo que me preocupa es no verlas cuando sabemos que existen, porque no entiendo que tengan que ocultarse viviendo como viven junto a nosotros. Y sobre el estado de la ciudad, me inquieta pensar que la ciudadanía haya olvidado participar en la gestión de su ciudad. Aún mantenemos ese instinto de pedir, pero apartados de la toma de decisiones, delegados poderes en el voto otorgado en las elecciones, hemos dejado de ser capaces de debatir y decidir por la ciudad que queremos; y sin haber sido juez ni parte nos vemos en la obligación de agradecer al mentor -quien aporta el dinero y toma las decisiones para fijar los nuevos ambientes de Teruel-, que esta ciudad avance.

Eso sí, en Vaquillas, para bien o para mal, los ciudadanos, todos, recuperamos pleno protagonismo en la organización de la fiesta; por tres días abandonamos esa dejadez participativa. A veces pienso que esta es una cesión interesada del Ayuntamiento, a cambio de que permanezcamos invisibles el resto del año en los temas trascendentales de la ciudad.

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DEHESAS DE SALAMANCA

24th julio 2007 | Agricultura,Biodiversidad,Bosques,Etnografía,Flora,Ganadería,Paisajes

Dehesas de Salamanca

Poda drástica de encinas residuales en un campo de cereal. Salamanca. Julio, 2007

Lygeum ha estado visitando estos días los amplios paisajes del centro y oeste de la Península y ha traído algunas imágenes de diversas formaciones vegetales. En este caso se trata de las dehesas salamantinas o de los restos de ellas. Básicamente ha observado las dehesas de carrasca o encina (Quercus ilex ballota) y de roble melojo (Quercus pyrenaica). En ocasiones, también de fresnos (Fraxinus angustifolia)

Aunque aparentemente existen grandes extensiones de encinares y melojares, los grandes claros existentes, el aspecto de los árboles y la gestión que se observa parece que condenan a estas formaciones vegetales a una progresiva desaparición.

El pastoreo y el cultivo excesivos bajo las encinas impide su regeneración. Además, unas podas drásticas de rejuvenecimiento o para estimular la producción de bellota parecen poco apropiadas. En la foto superior se observa este tratamiento y se pueden apreciar varios ejemplares de encina ya muertos o en proceso de secado, en un campo de cereal en el que se ha cultivado hasta debajo de las copas. En otras ocasiones lo que se apreciaba era el desgajamiento de grandes ramas debido al peso que deben soportar en posiciones antinaturales.

Dehesas de Salamanca

Ganado vacuno en una dehesa de encinas hacia Vitigudino, Salamanca. Julio, 2007

Aparentemente parece existir cierto equilibrio en el paisaje, pero una observación más detallada permite detectar que no existe gran aprecio por estos árboles y que el destino es convertir estas tierras en grandes extensiones cerealistas o de pastizales, como ocurre en otras zonas entre Ávila y Soria.

Creo que el proceso de deforestación que comenzó el hombre neolítico sigue aquí sucediendo y que no se ha aprendido la lección de lo dura que es la vida en la estepa o el páramo desarbolado. En fin, así liquidan las dehesas de Salamanca:

Dehesas de Salamanca

Anuncio de venta de una dehesa en agroterra.com, hoy.

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