Archive for septiembre, 2007

COSECHA DE MANZANAS

sábado, septiembre 29th, 2007

manzanas

Monzalbarba (Zaragoza). Ayer

LA NIÑA Y LA BESTIA

miércoles, septiembre 26th, 2007

escarabajo

Nombrevilla (Zaragoza). 27 de agosto de 2007

Tulostoma sp

martes, septiembre 25th, 2007

Tulostoma sp

Cabeza esporífera de un hongo del género Tulostoma. Agosto, 2007

No todos los hongos tienen el sombrerillo típico de las setas de los cuentos de gnomos y hadas. Hay un grupo denominado Homobasidiomicetos que generan las esporas en una cavidad que las protege hasta que maduran. Luego las esporas salen por un orificio o cuando la cavidad se rompe.

En este grupo se encuentran los comúnmente conocidos como pedos de lobo, estrellas de tierra, falos hediondos, etc. Hoy traigo aquí a un ejemplar fructificado de Tulostoma. Apenas medía un par de centímetros de altura. Y sobresalía entre el musgo de un pinar.

JOVEN ALIMOCHE

lunes, septiembre 24th, 2007

alimoche

Alimoche joven

Atravesé el pueblo, que aún no se había despertado. Sólo el horno de pan indicaba actividad por el aroma que se coló por la ventanilla. Tras las últimas casas dejé la carretera y tomé el camino de tierra que enfilaba hacia el escarpe. Los perros de la vieja paridera corrieron un trecho acosando al vehículo. El camino, arcilloso y embarrado por la lluvia de la noche, hacía la progresión dificultosa hasta que comenzó la pendiente y el terreno se hizo pedregoso. La pista ascendía bruscamente y se internaba en el pinar, bordeando el barranco. Al otro lado, la pared del escarpe, todavía en umbría, se hacía imponente.

Detuve el vehículo y descendí con los prismáticos. En un ritual que se producía cada año, a mediados de agosto, intentaría averiguar cómo le había ido la reproducción a la pareja de alimoches que criaba en una de las cuevas del cortado. Comencé por escrutar el nido: la plataforma de palos y jirones de lana parecía vacía, sin movimiento. Continué examinando el resto de oquedades y repisas… y en efecto uno de los alimoches adultos destacaba posado en un saliente rocoso. Continué la prospección… y una silueta negra se dibujaba más a la derecha: era el joven alimoche con su plumaje oscuro. Había tenido éxito la cría ese año. Una buena noticia, sin duda, dadas las dificultades que atraviesa este pequeño buitre en Aragón en los últimos años.

Intento cambiar de postura y el joven alimoche se lanza al vacío. Me lo ocultan los árboles un instante pero aparece enseguida planeando sobre el escarpe… seguido de otra oscura silueta. Me llevo los prismáticos a la cara y la sorpresa es mayúscula: dos jóvenes alimoches aprovechan el viento de ladera para mantenerse en el cielo. Doble éxito. No es habitual que los alimoches saquen adelante dos pollos en estos tiempos que corren. Una profunda sensación de satisfacción me invade. En aquel apartado paraje soy privilegiado testigo del éxito reproductor de una especie escasa y amenazada. El aire fresco, la humedad y el rumor de la brisa en los pinos hicieron el resto.