Barracuda

NATURALISMO (I): EL CUADERNO DE CAMPO

21st junio 2006 | Fauna,Flora,Naturalismo

cuadernos

Los cuadernos de campo permiten anotaciones y bocetos

INICIACIÓN AL NATURALISMO DE CAMPO (I): EL CUADERNO DE CAMPO

Comienzan una serie de artículos que tendrán como finalidad animar a los aficionados a iniciarse en el naturalismo de campo. Dedicaré periódicamente en estas páginas a dar pautas y consejos sobre cómo observar la naturaleza en sus distintas facetas (animales, plantas, huellas y rastros, rocas…) y cómo hacerlo de la forma más eficaz y agradable posible, siempre dentro de unas normas elementales de comportamiento responsable. El objetivo es despertar el placer de descubrir, de aprender, de asombrarse y conocer nuestro entorno para sentirnos más estrechamente unidos a él.

El primero de los capítulos lo dedicamos al cuaderno de campo, a sus características y manejo. El cuaderno de campo es la herramienta básica e imprescindible de cualquier naturalista. Volver de una excursión o un paseo por el monte sin haber registrado las impresiones y observaciones realizadas, supone una gran pérdida de información e impide aprovechar en el futuro lo que hayamos visto, oído o palpado. La memoria es frágil. Lo escrito permanece.

El cuaderno de campo es el soporte sobre el cual registrar la información y las incidencias ocurridas durante las observaciones. Las características del cuaderno dependerán del tipo de anotaciones que vayamos a plasmar y del esfuerzo y (mal)trato al que lo vayamos a someter. Ha de ser manejable, de tamaño adecuado al bolsillo del tabardo o al macuto donde lo transportemos. Formatos entre 9x14cm y 13x21cm son bastante cómodos. Ha de ser resistente, con tapas duras y hojas que no se desprendan fácilmente. Las hojas pueden ser en blanco o pueden estar finamente pautadas (con líneas o cuadrícula), tanto si es para escribir como para realizar sencillos dibujos o croquis.

Lo habitual es hacer una ficha de cada salida o, si se trata de una excursión con etapas por parajes diferentes, hacerla de cada uno de ellos. Los datos imprescindibles son el lugar y la fecha de la observación. Como lugar se anota el nombre del ayuntamiento o localidad, especificando, si se conoce, el nombre del paraje en particular. Por ejemplo: Alcañiz, laguna Salada Jabonera.

Otro dato importante es la hora. Se recomienda anotar la hora solar, por ser universal, que en España es una o dos menos que la oficial, según estemos en horario de invierno o de verano. El dato de la hora es importante, por ejemplo, cuando se registran observaciones de aves o reptiles, pues está relacionada con su conducta.

Otros datos a anotar son el estado del tiempo (nublado, despejado, viento…), el tipo de hábitat que se recorre (parque urbano, laguna, bosque…), inclusive si estamos en una solana o en una umbría. También, la sensación general que se percibe: si hay actividad o no de aves o insectos. Y, si se va en grupo, el nombre de las personas que acompañan al observador. Estos datos pueden parecer secundarios pero resultarán trascendentales para confirmar o contrastar una observación en un futuro; o bien servirán de pistas para recordar la jornada al repasar, meses o años después, el cuaderno.

Y, por fin, hay que escribir las notas específicas sobre los elementos objeto de estudio. Si son plantas o animales, las especies vistas, su abundancia o número, su estado vegetativo o la conducta. Una vez en casa, la información habrá que completarla consultando los mapas para confirmar el lugar visitado, fijar las coordenadas o determinar la altitud del sitio (este dato es importante en caso de estudiar plantas).

Es recomendable no agobiarse anotando todo. Hay que seleccionar nuestras preferencias y elegir. Los aficionados principiantes pueden comenzar por un grupo determinado de seres, por ejemplo, los árboles. Y no angustiarse por determinar inmediatamente la especie observada y su nombre. Se toman notas, se dibujan las hojas, la silueta del árbol, el tipo de flor o fruto. Luego, en casa, con un libro guía o con la ayuda de un experto se puede determinar la especie. En próximos artículos detallaremos cómo abordar la observación de plantas o animales, así como de algunos materiales complementarios.

EL DIBUJO COMO RECURSO
Por Santiago Osácar

El dibujo es un recurso muy utilizado por los naturalistas en sus cuadernos de campo. Algunos realizan sencillos croquis pero otros hacen bocetos más elaborados e, incluso, pequeñas acuarelas. Por eso, los cuadernos de dibujo, con papel de cierto grosor son los escogidos por estos naturalistas-pintores. No es necesario gastar mucho dinero en papel de acuarela de marca; para los bocetos al natural sirve el material escolar que se vende en cualquier papelería… además, nuestras notas y dibujos del natural son a menudo tomados aprisa y con espontaneidad y el material caro podría bloquear esa soltura propia del dibujo de campo. Si en casa decidimos reelaborar alguna de estas ilustraciones pasándola a limpio, compraremos ya un papel profesional en una tienda especializada.

cuaderno

Cuaderno de espiral de 12x15cm

Comparte esta información:
  • Print
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • email
  • Live
  • Meneame
  • MySpace
  • PDF
  • Twitter

Comentar este post (1 comentario)



  • 1. Salvador Solís  |  enero 22nd, 2009 a las 7:41 pm Usa el Saltamontes para subir

    Hola, acabo de leer este artículo sobre los apuntes del naturalista de campo. Tengo que daros mi más sincera enhorabuena por el trabajo. Es una iniciativa educativa y orientativa muy útil y didáctica. Está ilustrada y expresada de una forma que llega al público muy bien. Es muy accesible a todos. Tenéis mi apoyo y os animo a que no dejéis de enriquecer este enclave web. Un cordial saludo.(Salva


ÚLTIMOS COMENTARIOS

LO MÁS RECIENTE

LO MÁS VISITADO

Tienda Barracuda

ARTÍCULOS POR CATEGORÍAS

CALENDARIO DE ARTÍCULOS

octubre 2019
L M X J V S D
« sep    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

ARTÍCULOS POR MESES

PÁGINAS