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LA GARZA REAL ESTUVO AQUÍ

Ardea cinerea

Huellas de Ardea cinerea en el fango. Monzalbarba (Zaragoza). 2006

Una garza real (Ardea cinerea) ha dejado sus huellas en el fango de una acequia de la huerta de Monzalbarba (Zaragoza). El escaso nivel del agua deja ver las impresiones en el barro.

Los indicios de que pertenecen a una garza real son diversos. Primero, porque la huella carece de membrana interdigital y los dedos son delgados, con lo que se descartan anátidas y rállidos. Segundo, por el gran tamaño de la huella, congruente con un animal con el porte de garza. En tercer lugar, por la época, en otoño-invierno, con lo que se descarta que sea garza imperial. Además se trata de una acequia entre campos, donde es habitual ver a la garza real, de comportamiento más antropófilo que la imperial. Y se trataba de una acequia rodeada de carrizo y vegetación alta en los cajeros, un entorno bastante recóndito, con lo que desacarto la estancia de una cigüeña. La presencia de cangrejo rojo en las acequias atrae a las garzas.

3 respuestas a «LA GARZA REAL ESTUVO AQUÍ»

¿Se diferencian en algo las huellas de la garza real y la imperial? ¿Si no fuera porque la imperial se supone que ya se ha marchado a tierras más calidas habría alguna forma de saber si no se trata de ella? Supongo que las de la imperial son algo más pequeñas, pero me parece difícil el diferenciarlas.

Esto de las huellas, rastros y señales de los animales es todo un mundo, si no supiéramos interpretarlas conoceríamos muy pocas cosas de animales como los mamíferos y algunos otros. Te animo a que sigas mostrándonos estas cosas, pues me parece muy interesante.

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