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SOS ESTEPAS DE ARAGÓN

Barranco del Bayo, 2006 © J A Domínguez/AdT

Las estepas y medios abiertos aragoneses peligran ante el avance de las infraestructuras eólicas, fotovoltaicas, polígonos industriales y vías de comunicación y las transformaciones agrícolas.

Eólicos y fotovoltaicos en Galve. Teruel, 2021 © Archivo/AdT

Efectos perversos de la codicia sin límites y el crecimiento indefinido que impulsan en Aragón los Lambán, Aliaga y Olona.

PE Multitecnología, al borde del embalse de La Loteta
20210418 © ANSAR

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MORTALIDAD EN PARQUES EÓLICOS DE NAVARRA

Reyezuelo, murciélago, buscarla unicolor, alondra común y curruca rabilarga recogidos muertos por palas de aerogeneradores del parque eólico Montes de Cierzo. Tudela, Navarra, Spain ©José A. Martinez

Ecologistas en Acción de Navarra ha analizado los datos sobre mortandad de aves y murciélagos en los parques eólicos navarros, que Gobierno de Navarra ha entregado a las ONG que trabajan en la conservación del Medio Ambiente de Navarra. Estos datos recogen todas las muertes de vertebrados desde la instalación del primer parque. En un primer análisis afirmamos que esto no puede seguir así.

Hemos estudiado el período entre el 8 de Abril de 1998 y el 10 de marzo de 2021, es decir 24 años. Estamos consternados y muy preocupados. Estos parques eólicos, están matando y eliminando poco a poco la diversidad de aves y murciélagos de la Comunidad Foral.

En este período de 24 años se han encontrado muertos 8435 aves y murciélagos. Con total seguridad la cifra puede llegar a multiplicarse por varias cifras. Es seguro que muchos pequeños animales no aparecen en las estadísticas, bien porque hayan desaparecido consumidos por carroñeros o bien por su dificultad de detección, sobre todo si el cadáver cae entre la vegetación. Esto es particularmente cierto para los murciélagos, pues se sabe por la literatura científica que la mortalidad de estas pequeñas criaturas aladas en parques eólicos supera en mucho a las de las aves. Sin embargo, en Navarra muy pocos han sido encontrados, un total de 567, de los cuales 191 son murciélagos comunes; 148 de montaña; 63 de borde claro y 9 hortelanos. Entre los nóctulos hay; 8 medianos y 6  mayores. Otros 142 murciélagos no han sido identificados.

Las estadísticas revelan la incidencia especial sobre el grupo de las aves rapaces. Se han encontrado: 4178 aves de presa, de las cuales 3169 son buitres leonados, 265 milanos negros, 237 cernícalos comunes, 100 águilas culebreras,  94 milanos reales, 82 busardos ratoneros, 65 águilas calzadas, 34 cernícalos primillas, 23 búhos reales, 17 águilas reales, 10 alimoches y 7 halcones peregrinos. Hay que recordar que el milano real se encuentra catalogado como “en peligro de extinción” y el alimoche como “vulnerable”. Además, hay otros 3690 ejemplares de otras especies de aves, destacando 340 calandrias, 329 perdices, 248 vencejos comunes, 227 reyezuelos listados, 140 petirrojos, 129 mirlos, 93 zorzales comunes, 92 cigüeñas blancas, 92 tórtolas comunes, 48 codornices y 7 becadas. También se ha encontrado muerta por colisión una avutarda, que se encuentra declarada “en peligro de extinción” en Navarra.

Estos datos revelan que los parques eólicos son altamente dañinos para los vertebrados voladores, y en especial para las aves rapaces. El que se hayan encontrado más de 3000 buitres leonados (80 de ellos en sólo 8 meses de funcionamiento del parque eólico de CAVAR), nos hace afirmar que no va a seguir siendo posible la reposición de tantos individuos muertos. Estudios realizados con otras especies de larga vida, como los alimoches de Cádiz, revelan que las muertes en parques eólicos suponen un factor de declive decisivo de las poblaciones, tanto como pueda ser el veneno. Si a las muertes de buitres que se han registrado en Navarra, añadimos los buitres que mueren en Aragón y en otros parques eólicos de Comunidades Autónomas vecinas, el panorama es sombrío a largo plazo para esta y otras especies de grandes rapaces en todo el valle del Ebro. Además, hay que tener en cuenta que a la larga la situación irá empeorando, pues la administración navarra tiene en proyecto triplicar la potencia renovable instalada en Navarra, principalmente con la construcción de parques eólicos.

Cuando una especie protegida muere por la acción del ser humano es exigible una indemnización por procedimientos administrativos. Un cálculo del valor económico de las aves y murciélagos, que las empresas propietarias de estos  parques eólicos, han evitado pagar a todos los Navarros, sería el siguiente: Por los buitres casi 2 millones de euros; murciélagos casi 70.000; avutarda 12.000… En total lo que deberían haber pagado las empresas serían: 3.059.200 euros. Esos más de 3 millones de euros los debería haber reclamado el Gobierno de Navarra a las empresas propietarias de esas industrias productoras de electricidad. Mientras a los particulares se les exige el respeto a ley y se les persigue si la infringen por matar especies protegidas, los promotores eólicos tienen, al parecer, patente de corso. ¿Cómo se ha llegado a permitir legalmente este doble rasero?

Ante esta gravísima e insostenible situación, solicitamos la modificación de la Ley de Responsabilidad Medio Ambiental, para que las empresas eléctricas titulares de los parques eólicos o solares y de las líneas eléctricas de evacuación sean sancionadas por las muertes por colisión y electrocución de aves y murciélagos: acabar con cientos de miles de ejemplares de aves y murciélagos no debe salir gratis. En paralelo, y sobre la base de la extensa información de que dispone la Administración, deben arbitrarse procedimientos para detener y desmantelar aquellas turbinas que causan mayor mortalidad, puesto que es bien conocido que no existe en estos momentos, otros procedimientos eficaces que detengan la mortalidad de aves y de rapaces en particular.

Ecologistas en Acción de Navarra alerta, una vez más, de las negativas consecuencias de la forma en la que se están implantando las energías renovables en nuestra comunidad: basada en grandes parques eólicos y solares y sus líneas eléctricas, situados en el medio natural, rodeando zonas protegidas, en montes, tierras de secano, zonas esteparias, zonas con alto valor ecológico pero que no cuentan con protección medio ambiental y lugares con graves afecciones al paisaje, en vez de promover las energías renovables en lugares humanizados cerca de los núcleos de consumo. A su vez, solicitamos la paralización  inmediata de todos los proyectos en marcha, así como, en cumplimiento de Directivas Europeas, una apuesta clara por el ahorro y la reducción de los consumos, la eficiencia energética, con centros de producción cercanos a los consumidores. Existen soluciones ecológicamente más defendibles y socialmente más solidarias frente a macroproyectos eólicos y fotovoltaicos que solo benefician a grandes oligopolios.          

¡NO SON MOLINOS, SON GIGANTES!

Equipo de comunicación de Ecologistas en Acción de Navarra

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DEFENDEMOS LOS MONTES DE TORRERO

Columna de la marcha hacia el Alto del Royo © E. Monge

El pasado sábado 15 de mayo, organizaciones vecinales y ecologistas de Zaragoza convocaron una marcha reivindicativa en defensa de los Montes de Torrero frente al proyecto de parque eólico Montañés.

Un grupo de andarines y otro de ciclistas coincidieron en la cuesta del Royo para denunciar el avance de los proyectos industriales que amenazan con destruir un paraje emblemático y de alto valor cultural y ecológico.

Pancarta en el Alto del Royo © E. Monge
Pancartas en el Alto del Royo © E. Monge

Los parques eólicos conllevan una importante modificación del suelo con destrucción de la vegetación, con excavaciones, taludes que originan graves procesos erosivos para ubicar los aerogeneradores, soterrar los tendidos eléctricos de interconexión, más las obras de instalación de la línea de evacuación de alta tensión. Además los aerogeneradores provocan una intensa mortalidad de aves y murciélagos por colisión con las palas durante su funcionamiento. Por ello este sistema de producción eléctrica dista mucho de ser sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

En el caso del PE Montañés se vería afectada vegetación esteparia de yesos, catalogada como hábitat prioritario según la Directiva Hábitats y amenaza a especies en peligro de extinción como el milano real y especies de aves esteparias en retroceso como la alondra ricotí conocida como rocín en Aragón.

Rocín (Chersophilus duponti) © Archivo/AdT

La evidencia empírica del impacto de este tipo de instalaciones sobre el territorio y la intensa mortalidad de aves y murciélagos que ocasionan queda constatada por los daños causados por otras instalaciones como el PE Romerales II, en las inmediaciones de Torrero.

Por otra parte hay que señalar la destrucción de suelo que han supuesto en la zona los polígonos industriales de Valdeconsejo en Cuarte de Huerva, del PTR López Soriano y de Empresarium-Terinza en Zaragoza o los parques eólicos de Las Planas.

Antena anemométrica del proyectado PE Montañés
con las máquinas del PE Romerales II al fondo © E. Monge

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MORTALIDAD DE FAUNA REPRODUCTORA Y MIGRADORA

Al analizar con más detenimiento los cadáveres de aves que esta primavera se están encontrando en centrales eólicas se constata la muerte de ejemplares reproductores al observarse que poseen placa incubatriz.

El estudio detallado de la persistente mortalidad que causan las centrales eólicas en Aragón arroja nuevos datos que empeoran las consideraciones de los efectos negativos que estas instalaciones tienen sobre la biodiversidad.

Ratonero reproductor abatido en PE La Nava. Gallur, Zaragoza © ANSAR

Se denomina placa incubatriz en las aves a la zona del vientre desprovista de plumas las cuales pierden los adultos reproductores para favorecer la transmisión del calor del cuerpo a los huevos y polluelos.

Placa incubatriz de ratonero abatido en PE La Nava © ANSAR

La muerte de alguno o de ambos ejemplares adultos reproductores implica la pérdida de la puesta o de la pollada. Es por ello que la siniestralidad en parques eólicos trasciende la mortalidad directa que ocasionan las máquinas y multiplica la cifra de bajas.

Por otra parte es de destacar la siniestralidad en aves migradoras que están en paso y cuya vinculación con el territorio es meramente accidental y temporal.

Halcón abejero abatido en PE Coscojar II. Plasencia de Jalón, Zaragoza
20210516 © ANSAR

La gravedad de la muerte de especies migradoras que, además, están en peligro de extinción y en las cuales se inverten recursos económicos y humanos para la recuperación de sus poblaciones, es intolerable y obscena.

Milano real abatido y referenciado por los APN