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CHE DESTRUYE UNA ISLA DEL EBRO

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha arrasado la isla del Ebro ubicada frente a la desembocadura del río Gállego en Zaragoza.

Siguiendo sus expeditivos métodos, ha eliminado cualquier atisbo de vegetación.

Aspecto de la isla desde la margen derecha tras la intervención de CHE. Septiembre, 2021 © ANSAR. La isla ha quedado totalmente desnuda. La vegetación del fondo corresponde a la margen izquierda del Ebro

Las asociaciones ecologistas han presentado una queja ante CHE por las repercusiones ecológicas que tiene tan drástica intervención y por la reiterada falta de sensibilidad de este organismo con la flora y fauna, y piden explicaciones sobre la justificación de la obra.

Aspecto de la isla -en el centro- antes de la intervención, en ortofoto de Google Maps. Se aprecia el notable desarrollo de la vegetación por la sombra que proyecta. Arriba, el río Gállego vierte una pluma de aguas ennegrecidas debido a la contaminación que soporta.

Las entidades ecologistas argumentan que la obra tendrá repercusiones sobre la dinámica fluvial y sobre la fauna acuática, especialmente las náyades. Las afecciones sobre estos moluscos bivalvos de agua dulce se deben a:

  • Trasiego de maquinaria y personal por el cauce.
  • Dispersión de sólidos -arenas y limos- en el agua durante la intervención.
  • Modificación de la dinámica fluvial al eliminar un notable núcleo de vegetación de efectos indudables sobre la dirección y velocidad de la corriente.
  • Modificación de las condiciones ecológicas del enclave al retirar un notable núcleo de vegetación que generaba diversos microhábitas debido a la sombra proporcionada por la vegetación, con importantes efectos en la temperatura del aire y el agua; y al refugio proporcionado por la vegetación para numerosos organismos en la interfase agua-aire.

Además, dicha isla se halla dentro del ámbito del Plan de Recuperación de Pseudunio auricularius (antes Margaritifera auricularia) o margaritona, especie catalogada En Peligro Crítico de Extinción (ver: Margaritifera, again at risk. Barracuda, 2015)

La especie está amparada por:

En el Plan  de Recuperación se especifica como objetivos:

  • 6.1.6. Protección de la vegetación ribereña en el ámbito de aplicación del Plan.
  • 6.1.13. Asegurar la integración de los condicionantes ambientales derivados de la necesidad de conservación de M. auricularia en los proyectos de obras en los ríos y canales donde se encuentra la especie, […]

Para los ecologistas, la intervención atenta, por tanto, directamente contra los objetivos del Plan de Recuperación de Margaritifera y dudan que se haya prospectado el río por si hubiera ejemplares de esa especie u otras que, aunque no en peligro crítico, también están protegidas. En este caso está la náyade Unio mancus, catalogada como Vulnerable.

Hay que recordar las innumerables obras de acondicionamiento de cauces denominadas curages que desarrolla CHE y eliminan vegetación de los sotos ribereños, con gran impacto ambiental y que ha llevado a las organizaciones ecologistas a lanzar la campaña Sotos Vivos.

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RÍO OSIA: RESTAURACIÓN YA

Los grupos ecologistas ANSAR, Amigos de la Tierra Aragón, Ecologistas en Acción Zaragoza y Fundación Quebrantahuesos denuncian la negligente actitud del Departamento deVertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda del Gobierno de Aragón tras un año del desastre ecológico en el río Osia como consecuencia de la reparación de la carretera autonómica A-2605 que accede a las localidades de Jasa y Aragüés del Puerto, en la provincia de Huesca.

Gravas extraídas del río Osia y que siguen junto a la carretera A-2605
© ANSAR

Ha transcurrido un año desde que colectivos ecologistas y comunidad científica (ver: Las sinrazones responsables de la destrucción del río Osia/Alfredo Ollero) denunciaron las afecciones producidas en el río Osia como resultado de las obras de reparación de la carretera autonómica A-2605 -en el PK 38+250- de acceso a las localidades de Jasa y Aragüés del Puerto y que fueron finalizadas a inicios de septiembre de 2020. Obras que, tal como reconoció la propia Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), tras su visita a la zona en septiembre de 2020, en ningún momento tuvieron en cuenta la dinámica fluvial, por lo que han provocado una alteración morfológica muy grave en el río, incrementándose la peligrosidad del mismo en momentos de crecida, pudiéndose activar procesos que afecten de manera negativa a la propia carretera que se pretendía defender.

Frente a la reconocida gravedad de los hechos, con fecha 29 de septiembre de 2020, la Confederación Hidrográfica del Ebro requirió al Gobierno de Aragón, a través del Departamento del Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, la restauración fluvial del tramo afectado y la presentación de un documento técnico que mostrara la restauración, restitución o adecuación hidromorfológica de la obra efectuada.

Dicho requerimiento le fue reiterado con fecha 3 de febrero de 2021 y ante la falta de respuesta le ha vuelto a ser requerido en julio de 2021. En este último requerimiento se plantea que en el plazo de DIEZ (10) DÍAS, a contar desde la notificación del mismo, “deberá presentar el PLAN DE ETAPAS que determine la realización de las labores de restauración y adecuación a realizar, cuya EJECUCIÓN se iniciará en un plazo máximo de QUINCE (15) DÍAS a contar así mismo desde la notificación”.

Las asociaciones Amigos de la Tierra Aragón, Asociación Naturalista de Aragón (Ansar), Ecologistas en Acción Zaragoza y Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, como entidades personadas en este requerimiento, consideran de una gran irresponsabilidad la falta de respuesta de la Subdirección Provincial de Carreteras de Huesca de pendiente del Departamento de Vertebración del Territorio que dirige el Consejero Soro (CHA) y que ya en su día dio el consentimiento de realización de la obra, sin contar con informe del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) ni de la CHE.

Río Osia. Aspecto del cauce modificado tras las obras © ANSAR

Asimismo denuncian la irresponsabilidad de los diferentes organismos implicados en la realización de esta obra: el INAGA que no realizó el informe de condicionados de la obra hasta el 21 de agosto cuando ya se estaba finalizando la misma, y de la propia CHE la cual, si bien en septiembre se personó en el espacio para comprobar las actuaciones realizadas y solicitó informes y ha vuelto a requerir a la Subdirección Provincial para que proceda a la restauración fluvial, no actuó en su momento como organismo responsable de la cuenca cuando había sido alertada de lo que estaba ocurriendo y debía haber evitado el daño causado.

No puede ocurrir que se inviertan 339.097,77 euros en la reconstrucción de un terraplén de apoyo de la carretera que había sido destruido por una crecida del río Osia y que, tras la realización de la misma, no sólo se hayan producido impactos ecológicos y geomorfológicos graves sino que, además, haya aumentado la peligrosidad de futuras crecidas.

Es urgente que se pongan medidas para que estos hechos de falta de responsabilidad, por omisión o acción, no vuelvan a ocurrir y este tipo de obras cuenten con la supervisión científico-técnica antes de su aprobación.

Consideran las asociaciones que en estos momentos sólo queda que, tal como ha sido demandado por la propia CHE, la Subdirección Provincial de Carreteras de Huesca responda al requerimiento realizado y proceda a la restauración fluvial con un riguroso seguimiento científico-técnico para no repetir errores similares a los cometidos.

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SOTOS VIVOS

Limpieza de basuras en Soto de Alfocea, Zaragoza

Las organizaciones ecologistas Ansar y Amigos de la Tierra Aragón han llevado a cabo el domingo 1 de agosto una jornada reivindicativa en defensa de los sotos del Ebro visitando el Soto de Alfocea y llevando a cabo la retirada de las basuras acumuladas, tarea que las administraciones no llevan a cabo.

Denuncian que CHE, Gobierno de Aragón y ayuntamientos solo se acuerdan de los sotos para llevar a cabo intervenciones agresivas como curages, desbroces de vegetación silvestre y talas del arbolado muchas veces disfrazadas de tareas de limpieza.

El Soto de Alfocea ha sido elegido como escenario del inicio de la campaña en defensa de los sotos fluviales de la cuenca del Ebro y especialmente del eje del Ebro ante los proyectos que amenzan con arrasar los ya reducidos sotos, permenentemente sometidos a proyectos que los invaden, los seccionan y fragmentan, destruyendo su capacidad de acogida, de regeneración y resiliencia y menguando su biodiversidad.

Intervención de curage en Soto de La Alameda de Sobradiel, Zaragoza

Anteriores artículos:

La CHE arrasa el Soto de Alfocea

La maldición del curage en el Soto de La Alameda

La CHE arrasa el Soto del Tambor

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ISLAS TENGAMOS EN EL EBRO POR MUCHOS AÑOS

noticia

Heraldo de Aragón, 20201205

La nueva reclamación de limpieza del Ebro de la que se hace eco Heraldo ha tenido una contundente respuesta del profesor de Geografía de la Universidad de Zaragoza, Alfredo Ollero, autor también del blog Cuidando ríos.

El titular ya es tremendo: «Denuncian la presencia de una isla de grava» ¡¡¡En un río de gravas que tiene y toda la vida ha tenido islas!!! ¿Cómo se puede denunciar a un río por ser río y ser como es?
Por cierto, la isla ha existido siempre, no hay más que verlo en fotografías aéreas antiguas. Antes de la construcción del puente se encontraba pegada a la orilla de Movera.
El artículo está lleno de apreciaciones que demuestran el escaso conocimiento sobre cómo funciona un río y sobre cómo es el Ebro de estos concejales.
Desde el ámbito científico no podemos permitir en un tema como este que se emitan opiniones sin fundamento que no sean respaldadas por criterios técnicos, ni que la prensa se haga eco de ello y que cualquier persona pueda leerlo y se lo crea.
Esta isla lleva muchos años ahí y justo hasta hace un mes ya ha sido objeto de dragado y limpieza, como se observa en la foto, de forma injustificada y para no solucionar nada. El puro placebo de siempre.
Precisamente esa isla se sitúa en un punto de notable incisión en el cauce del Ebro, una incisión provocada por los 40.000 m³ de grava que se extrajeron para construir el puente. Precisamente no hay exceso de gravas, sino un claro déficit, lo cual está encajando el cauce y descalzando la orilla del soto de Cantalobos. Con este déficit, que cualquier visitante iniciado puede observar con claridad en el terreno, la estabilidad del puente está comprometida si se cometiera la torpeza de eliminar esa isla.
Las acumulaciones de sedimentos no incrementan las inundaciones. Esto está demostrado científicamente en ríos como el Ebro. Los sedimentos en crecida están en tránsito y no ocupan sitio. Invertir en limpiar y dragar es tirar el dinero. Las restricciones ambientales y las directivas europeas no están ahí por capricho.
No temáis en Villafranca de Ebro, porque las gravas de esa isla 1) no incrementan la inundación, 2) necesitan unas 15 crecidas importantes para llegar a esa localidad. Lo harán ya en el siglo XXII, cuando espero que haya bastante mayor sensibilidad y conocimiento fluvial y ambiental que en la actualidad.
Ofrezco a estos concejales, y a otros, de cualquier partido político, un curso de geomorfología fluvial y transporte de sedimentos. Podríamos desarrollar una iniciativa tan exitosa como la Escuela de Alcaldes que puso en práctica la Confederación Hidrográfica del Duero. Y les explicaría con detalle por qué no es cierto lo que comentan de los caudales, qué ocurre realmente con la ARA-A1, por qué dragar no soluciona nada sino que perjudica, qué alternativas existen, etc.

Preparando el dragado del Ebro. Barracuda, 2010
Y para empezar el año, dragado. A. Ollero/Barracuda, 2007
El azud del Ebro, un error ambiental. A. Ollero/Barracuda, 2007
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LA MALDICÓN DEL CURAGE SOBRE EL SOTO DE LA ALAMEDA DE SOBRADIEL

soto de La Alameda

Maquinaria empleada en la intervención de curage

Amigos de la Tierra Aragón y Ansar han manifiestado en un comunicado su más enérgica condena a la apertura de los pasillos que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) está realizando en el Soto de La Alameda (TM Sobradiel, Zaragoza).

soto de La Alameda

Uno de los ramales abiertos en la intervención de curage

Como una maldición, la CHE sigue arrasando los escasos y escuálidos sotos del Ebro con la excusa su novedosa técnica de curage, consistente en abrir ramales para mejor fluencia del agua en las avenidas, como indica reiradamente en sus notas de prensa. Acción que empezó en 2018 y ha seguido en 2019 y 2020 sin una evaluación de las consecuencias.

soto de La Alameda

Aspecto de la intervención de curage

Lo que prometían sobre efectuar unas intervenciones con el menor impacto posible, se ha convertido en un desastre. La actuación en el soto de La Alameda ha dejado un descarado laberinto de autopistas acarreando una intensa destrucción de vegetación. Además, la distancia del soto a los núcleos poblados hace difícil creer que el curage reduzca la exposición de estos a las inundaciones.

(Nota. En cursiva el vocabulario propio de CHE)

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DOS FORMAS DE DAR LA NOTICIA

A continuación voy a analizar cómo fue tratada en dos medios de comunicación escritos regionales una nota de prensa de asociaciones ecologistas aragonesas, comparando tanto la forma como el fondo del tratamiento.

A primeros de septiembre de 2019 las asociaciones ecologistas aragonesas ANSAR y Amigos de la Tierra Aragón enviaron a una nota de prensa denunciando lo que consideraban agresiva intervención de la Confederación Hidrográfica del Ebro, dependiente del Ministerio de Transición Ecológica (CHE/MITECO), en el soto de Sobradiel en la provincia de Zaragoza.

Soto Sobradiel

Pasillo abierto ex novo en Soto de Sobradiel. Zaragoza. Septiembre, 2019

CHE viene abriendo pasillos o ramales en los sotos del Ebro con el fin, según ese organismo de cuenca, de aumentar el flujo de corriente, movilizar sedimentos y disminuir la inundación de los campos y pueblos. Esta intervención la denominan curage (sic), la califican de novedosa (sic) y de bajo impacto (Nota de prensa CHE 27/11/2018). Las entidades ecologistas critican que se destruyan los escasos y reducidos sotos que quedan en la ribera del Ebro, especialmente las masas arboladas de éstos, como ya sucedió en Soto de Alfocea en 2018 y de nuevo en 2020.

Voy a mostrar aquí cómo desarrollaron la nota remitida por las asociaciones ecologistas dos periódicos aragoneses en sus versiones digitales. Uno es El Periódico de Aragón y otro Arainfo, los únicos que se hicieron eco. El primero es uno de los periódicos regionales más difundido (tras Heraldo de Aragón), veterano (1990), con tirada en papel también, perteneciente a Prensa Ibérica al adquirir Grupo Zeta, tradicionalmente se le considera vinculado a PSOE y en buena sintonía con Gobierno de Aragón. El segundo es un periódico más joven (2010), independiente, un tanto peculiar, de tendencia progresista o de izquierda, de cariz aragonesista y de mucha menor difusión, sin duda.

Mientras que Arainfo publicó inmediatamente el comunicado el 8/09/2019 bajo el título: Ecologistas denuncian la eliminación de arbolado en el soto de Sobradiel, El Periódico de Aragón publicó días más tarde, el 12/09/2019, titulando: La CHE realiza obras de limpieza en Sobradiel. Desconocemos si publicó en papel en su momento la noticia. En cualquier caso se analiza el tratamiento dado al comunicado ecologista desde el punto de vista de un lector de la edición digital.

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Fuente: El Periódico de Aragón

Veamos los titulares. Mientras Arainfo se ciñe en el titular a la información de la nota de las entidades ecologistas, como es la denuncia de la destrucción de la vegetación natural, El Periódico de Aragón le da la vuelta totalmente a la nota ecologista dando protagonismo a la CHE y a su versión de los hechos, refiriendo una parte anecdótica de la intervención en el soto como fue la retirada de basuras que denomina limpieza en el titular, aspecto que no era el objetivo esencial del curage y devaluando la denuncia.

Hay que hacer hincapié en que los curage implican destrucción de árboles y arbustos con eliminación absoluta del sotobosque. La retirada de basuras arrastradas por el río -neumáticos, envases, plásticos, y otros enseres- es un aspecto sobrevenido que se realiza para dar buena imagen ya que quedaría feo eliminar la vegetación y no llevarse la basura que aparece en los pasillos y sólo en ellos y que nadie tenía la más mínima intención de retirar.

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Fuente: Arainfo

Probablemente el tratamiento que hace El Periódico de Aragón se deba a que publicó la noticia días más tarde que Arainfo para recoger la réplica de CHE. De hecho la fotografía deja bien claro que hubo contacto con CHE pues ilustra la noticia con una fotografía de la propia CHE donde se ve al técnico del organismo posando junto a las bolsas de basura, en vez de incluir la foto proporcionada por las organizaciones ecologistas, que omite.

En cuanto al texto de la noticia, Arainfo se explaya publicando prácticamente íntegro el comunicado ecologista (469 palabras) sin incluir réplica o contrastar la información con CHE, mientras que El Periódico de Aragón le da un corto tratamiento a la noticia con 87 palabras y sólo hace una breve referencia a la denuncia ecologista (30 de 87 palabras) tras describir la intervención de CHE y sus razones. No obstante le da tiempo de meter una divertida errata hablando de courage en vez de curage, término adoptado del francés y que viene a significar dragado y retirada de sedimentos:

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha procedido a la limpieza en el soto de Sobradiel con el objetivo de reducir el riesgo de inundaciones en poblaciones. «Es un courage que favorece la fluencia y laminación de caudales», explicaron fuentes de la CHE, que aseguraron que solo se estaba actuando sobre «vegetación arbustiva sin afectar a grandes árboles». Por su parte, los grupos ecologistas de Amigos de la Tierra Aragón y Ansar se posicionaron en contra de estas obras que según ellos estaban causando «destrucción de vegetación». El Periódico de Aragón 12/909/2019

La mayor extensión de la noticia en Arainfo permite conocer las razones de la denuncia ecologista, mientras que en El Periódico sólo se nombra la posición en contra de los ecologistas sin entrar en los argumentos de éstos. Este aspecto es importante pues los ecologistas quedan como los inconformistas de siempre. Sin embargo había múltiples razones esgrimidas por los ecologistas en su nota, incluso acusaciones directas a políticos:

[…] Las obras están causando «destrucción de vegetación, y son especialmente perjudiciales porque fragmentan y rompen la integridad de las masas forestales de álamos, fresnos y sauces» en el soto de Sobradiel. «Estos bosques ribereños son oasis de vegetación arbórea en medio de ecosistemas esteparios como son los del eje del Ebro» […] Arainfo 8/09/2019

[…] A pesar de estar marginados y limitados a una estrecha franja, «se les considera molestos y se pide su eliminación» […] «Estos sotos están sometidos a una agresión sin precedentes, bien calculada y planificada para obtener réditos políticos. Pero el presidente Lambán, el consejero Olona y la ministra Ribera a través de CHE, tienen a los sotos sentenciados ya que sólo se actúa en terrenos que son de titularidad pública» […] Arainfo 8/09/2019

[…] «Las soluciones de eliminación de vegetación no son soluciones definitivas pues los pasillos abiertos se cubren progresivamente de vegetación y de árboles caídos. Sólo la eliminación de ciertas motas y la permeabilización de infraestructuras o la liberación del dominio público de construcciones e instalaciones que lo han invadido progresivamente son soluciones a largo plazo» […] Arainfo 8/09/2019

Conclusión
Tras analizar someramente cómo apareció el comunicado de los ecologistas en ambos medios se puede concluir que El Periódico de Aragón realizó en esta ocasión una importante acción de zapa y desprestigio hacia los ecologistas.
Para empezar, no se hizo eco de la nota ecologista -bastante crítica, sin duda, con CHE- en su momento, sino con posterioridad y para hacerlo de forma secundaria, dando prioridad a la parte acusada. Considerando que la iniciativa de la noticia partió de las organizaciones ecologistas, resulta de muy mala praxis periodística dar, de entrada, el protagonismo a los replicantes. Pero esta no es la primera vez que ocurre en la que los ecologistas levantan una noticia, por supuesto, un atentado ecológico y el agresor queda como el bueno.

No obstante, los periodistas suelen aducir para estas ocasiones que como la noticia de la denuncia ya había salido en otros medios, ya no era actualidad, y ahora daban la versión de la parte contraria. No es la primera vez que argumentan esto. También podrían esgrimir que sí publicaron en papel en su momento, aunque es poco probable y no afecta al punto de vista de un lector digital.

En segundo lugar omitió la imagen aportada por los ecologistas y los razonamientos de éstos. En cambió utilizó una foto aportada por la parte acusada que poco tenía que ver con el destrozo que hizo CHE en el soto de Sobradiel.
Por último se aprecia cierta desviación entre los hechos sucedidos y denunciados y lo que se transmite. El Periódico habla de limpieza y refuerza esa idea con un montón de bolsas de basura para transmitir una imagen al público de una obra positiva y resaltar la bondad de la CHE. No obstante, hay que resaltar que la basura que aparece en la fotografía no es el elemento que se retira para reducir el riesgo de inundación. Es decir, no existe congruencia entre la imagen y la información de que solo se estaba actuando sobre vegetación arbustiva que se cita en El Periódico.
Se puede concluir que los ecologistas lo han tenido difícil en el caso analizado para transmitir su mensaje en los medios de comunicación convencionales. Tienen que luchar contra la resistencia de esos medios y también contra la precariedad de los redactores, cuya volatilidad y constante rotación impide tener en los medios a personas de referencia y con cualificación en temas ambientales ya que la ecología, la biología, la conservación, la legislación ambiental son áreas de cierta complejidad y, desde luego, el funcionamiento de los ecosistemas no es lineal ni mecánico.
Esta precariedad en la que se mueven los medios de comunicación se manifiesta en que ninguno de los dos citados se puso en contacto con las organizaciones ecologistas para ratificar o aclarar el comunicado.
Por otra parte, los ecologistas deben enfrentarse a los profesionalizados gabinetes de prensa de instituciones y empresas que, sin escatimar recursos, hacen un poderoso trabajo de lavado de cara. De greenwashing en este caso.
José A. Domínguez

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LA CONFEDERACIÓN HIDROGRÁFICA DEL EBRO, CONTRA EL SOTO DE ALFOCEA

soto de Alfocea

Maquinaria empleada en la intervención dentro del arbolado

Amigos de la Tierra Aragón y Ansar han manifiestado en un comunicado su más enérgica condena a la reapertura de los pasillos que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) está realizando en la masa forestal del Soto de Alfocea (TM Zaragoza) mediante empresa TRAGSA.
Hay que recordar que CHE viene desarrollando un programa experimental de intervenciones en el Ebro denominado curage con el objetivo de dar más salida a las aguas en caso de avenidas y, favorecer el transporte de sedimentos, para lo cual abre canales o pasillos en las márgenes del río removiendo las gravas y eliminando la vegetación que, por lo visto, impide la circulación de las aguas. Lo llaman permeabilización de masas de sedimentos vegetadas (sic). La intervención en las zonas de gravas o de vegetación arbustiva abierta puede ser asumible pero, especialmente cuestionables son los pasillos abiertos en las zonas arboladas cerradas.
Amigos de la Tierra Aragón y Ansar consideran que la reapertura de los pasillos en la zona arbolada de Soto de Alfocea es injustificada, excesiva y contraproducente dada las escasas dimensiones de la misma, lo que supone romper la integridad de la masa forestal, aumentando la insolación y la sequedad y rompiendo la inercia térmica que ofrece la vegetación, además de destruir la oportunidad de refugio para la fauna. Estas asociaciones ya se opusieron a la intervención inicial de CHE en la zona arbolada de Soto de Alfocea en diciembre de 2018 (1),(2),(3) y a la de Soto de Sobradiel en agosto de 2019 (4) por su negativo impacto ambiental y por necesitar continuo mantenimiento ya que la vegetación vuelve a colonizar las zonas roturadas.
Los actuales sotos del Ebro son los últimos reductos de las selvas que flanqueaban el río. La roturación de tierras para cultivo, las infraestructuras, las edificaciones ilegales o mal ubicadas y las motas de defensa los eliminaron y han condenado a los sotos a vivir en el estrecho margen entre las motas y el río y donde, al parecer, los árboles también molestan.
soto de Alfocea

soto de Alfocea

soto de Alfocea

Estado de los pasillos antes y después del reciente desbroce

En soto de Alfocea la masa arbolada tiene una anchura que oscila entre los 30 y 100 metros y una longitud de unos 700 m. Los dos pasillos abiertos de al menos 6 m de amplitud ya suponen la alteración o eliminación del 12% de la superficie arbolada sólo en la zona más ancha del soto y llega a alcanzar el 20 o 25% en otros tramos.
Esta intervención en diversos sotos a lo largo del Ebro supone la fragmentación de un hábitat, ya de por sí reducido. En ecología la fragmentación de los hábitats es una de las causas de la pérdida de biodiversidad y extinción de especies, fenómeno que preocupa a nivel planetario.
Igualmente, en un proceso de cambio climático y calentamiento global en la que se resalta la importancia de los bosques para mitigar el cambio climático, no parece muy inteligente destruir nuestras propias masas boscosas.
Para Amigos de la Tierra Aragón y Ansar los sotos son vistos por la población en general y, especialmente, por las fuerzas vivas locales de la ribera del Ebro como lugares indeseables y molestos y se pide reiteradamente su eliminación con el eufemismo de la limpieza del río. Los ecologistas recuerdan que los sotos son refugios de biodiversidad, son las únicas manchas verdes naturales en un entorno semiárido como es el valle del Ebro y ofrecen gratuitamente múltiples servicios ecosistémicos. Además también condenan que se dilapide reiteradamente el dinero público para satisfacer demandas injustificadas.
soto de Alfocea

Estado de los pasillos tras el desbroce

La intervención en soto de Alfocea (margen izquierda) está dirigida a reducir la inundación del termino de Monzalbarba en la margen derecha ya que el puente de Alfocea es el cuello de botella que obstaculiza el paso de las grandes avenidas y la fuerte mota de defensa de la margen izquierda dirige el agua hacia tierras de Monzalbarba, a lo que se suma la mota transversal del cuartel de pontoneros. Hay que recordar, además, que Monzalbarba tiene diversas construcciones en zona inundable como el polideportivo y la residencia de ancianos a la que hay que evacuar en caso de avenida o riesgo de la misma.
Amigos de la Tierra Aragón y Ansar consideran que la única solución definitiva es dar más espacio al río (5), primero, ampliando la sección del puente de Alfocea que es el obstáculo a la corriente y, segundo, devolviéndole al Ebro su dominio retranqueando la mota de Alfocea o mota de Faci que se construyó hace unos cuarenta años para robar tierras al río, estrechando peligrosamente el cauce.

soto de Alfocea

Maquinaria desbrozando las inmediaciones del puente

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ECOLOGÍA Y ENFERMEDADES INFECCIOSAS

La dimensión ecológica de las enfermedades infecciosas
José Manuel Nicolau, José Daniel Anadón, Juan Herrero, Jaume Tormo, Rocío López Flores. Profesores de Ecología del Grado de Ciencias Ambientales del Campus de Huesca. Universidad de Zaragoza. (Diario del Alto Aragón)
La transmisión de patógenos desde el medio natural a los humanos, como ha sido el caso de covid 19, es un fenómeno complejo en el que intervienen factores sanitarios, culturales, sociales, económicos… y también ecológicos. Analizaremos aquí esta última dimensión, pues pensamos que la actual pandemia es una llamada de atención sobre nuestra inadecuada relación con la naturaleza. La organización Ecohealth Alliance publica desde 2008 un mapa mundial de los puntos calientes de las enfermedades infecciosas emergentes. Y ha registrado que la deforestación está directamente relacionada con el 31% de los brotes infecciosos de las últimas décadas, como el virus nipa en Asia, zika en América y ébola en África. Deforestación para la producción agrícola (aceite de palma, cacao, soja…) y de pastos, así como para la extracción de madera y minerales. Productos que nosotros consumimos. Deforestación que reduce la biodiversidad y altera las relaciones entre los patógenos, la fauna silvestre que los hospeda y las personas. Las poblaciones humanas que se establecen en esa frontera entre el hábitat natural y el humano -en condiciones sanitarias precarias- cazan, consumen y comercian con animales silvestres, lo que favorece notablemente las zoonosis, es decir, la transmisión de los patógenos desde la fauna silvestre al ganado y a los seres humanos. La primera epidemia del virus nipah en Malasia obligó a sacrificar más de un millón de cerdos transmisores de los patógenos a los humanos. El origen estuvo en murciélagos portadores del virus que, tras la pérdida de su hábitat natural, se acercaron a los huertos donde comieron fruta que después ingirieron los cerdos. Una reciente investigación publicada en Scientific Reports ha situado una serie de episodios de ébola dos años después de deforestaciones significativas en África occidental.
Que la salud humana está asociada a la salud de los ecosistemas es uno de los elementos claves del concepto One Health, una perspectiva integradora de la salud, que apoya la OMS. Este enfoque tiene en cuenta que la diversidad biológica nos da protección frente a enfermedades y patógenos, en lo que se denomina «servicio de contención de enfermedades». Desde hace un par de décadas se conoce el efecto protector de la diversidad por «dilución de la carga vírica», demostrándose que, en ecosistemas más ricos en especies, los patógenos se alojan en huéspedes intermedios, poco adecuados para su propagación, en los que quedan frenados. En el desierto de Utah (EEUU) el hantavirus que hospedan los roedores se diluye cuando la diversidad de mamíferos es mayor. También la mayor diversidad genética dentro de una especie hospedadora del virus favorece que haya individuos que no desarrollen la enfermedad y creen resistencia: es la «protección por amortiguación» que se observó con el virus del Nilo occidental y la diversidad de aves. Además, el mayor control que hay entre las distintas especies cuando son más numerosas en un ecosistema hace que se atenúen las posibles explosiones demográficas de los huéspedes de los patógenos. Este conocimiento sobre el papel que los ecosistemas saludables y biodiversos tienen en la salud humana ha puesto en marcha algunas iniciativas esperanzadoras. El gobierno de Malasia está protegiendo áreas de selva en la isla de Borneo como medida para combatir la malaria, tras comparar los costes económicos de la enfermedad con los beneficios de la explotación de la selva. Y también en Liberia hay iniciativas similares para luchar contra los brotes de fiebre de Lassa.
Para prevenir futuras epidemias, la humanidad habrá de desplegar toda su capacidad tecnológica en el terreno sanitario, así como las medidas de tipo social y económico que estamos aprendiendo con la actual pandemia. Pero, además, deberá abordar la dimensión ecológica del problema: el paso de los virus desde el medio natural hacia el antrópico a causa de la degradación ambiental de los ecosistemas y de la disminución de la capacidad de contención de las infecciones de una diversidad biológica debilitada. Ello implica garantizar la conservación de los hábitats naturales. Sin duda se trata de un reto de gran envergadura que nos obliga a revisar el actual modelo de consumo globalizado que tenemos. Globalización que, en el sector agroalimentario, ha requerido la deforestación de miles de hectáreas en Indonesia para producir el 80% del aceite de palma mundial y está detrás de varias zoonosis. O la deforestación amazónica para la producción de soja y otros cultivos, que en los últimos años ha incrementado los casos de malaria. El denominado Cambio Global que estamos ocasionando en la Biosfera está socavando las bases de nuestro bienestar. La extinción masiva de especies, el cambio climático, la toxicidad ambiental, la destrucción de la capa de ozono, la transformación de la corteza terrestre o la alteración de los ciclos del nitrógeno y fósforo, están reduciendo el capital natural y los servicios que recibimos de él, imprescindibles para nuestro bienestar y supervivencia.
Porque todos tenemos perfectamente claro que nuestro bienestar se sustenta en los servicios que nos proporciona la tecnología. Desde los automóviles a los respiradores pasando por internet. Sin embargo, no vemos tan cristalino que los cimientos de nuestro bienestar -y de nuestra supervivencia- proceden de los servicios que nos aportan los ecosistemas naturales. Desde el oxígeno que respiramos -gracias a las plantas y al fitoplancton marino- al agua que bebemos. Pasando por la labor polinizadora de las abejas que nos permite comer fruta todos los años, los paisajes que nos dan nuestras señas de identidad y sustentan el turismo, los efectos terapéuticos de la naturaleza a la que acudimos para «cargar pilas» y una larga lista entre la que ocupa un lugar preeminente la biodiversidad. La biodiversidad, esa gran despensa de la humanidad de la que obtenemos el 25% de los fármacos que utilizamos -se buscan nuevos antibióticos en los fondos de los océanos- fuente de biocombustibles, fibras y cosméticos, de diseños para la industria, de microorganismos que procesan nuestros residuos y desde luego de nuestros alimentos, cada día más variados. Ahí están la quinoa o la chía. La protección frente a la transmisión de zoonosis es otro servicio más de la naturaleza que hemos debilitado. Dicen que nuestra sociedad va a entrar en una nueva época tras la covid 19: el futuro o es ecológico o no será.

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YA BRILLA EL SOTO DEL FRANCÉS

limpieza soto

Emergencia Climática actuó en el Soto del Francés

En la mañana del sábado pasado, 70 voluntari@s participaron en el soto del Francés, en las proximidades del barrio zaragozano de La Cartuja, en la retirada de diferentes tipos de residuos. En especial, corcho blanco, neveras, encimeras de cocina, bombonas de butano, una piragua, botellas… con los cuales se ha llenado un camión de tipo mediano.
Este acto se enmarcaba dentro de los actos que Emergencia Climática -que agrupa a 75 colectivos- ha organizado en la semana del 20 al 27 de septiembre y que culminarán con la manifestación que tendrá lugar el próximo viernes 27.
Con este acto queremos manifestar que esta es la limpieza real que hay que hacer del río y que solo es la punta del iceberg por la gran cantidad de contaminantes y residuos microscópicos que arrastran las aguas debidos a la actividad industrial, agrícola, ganadera y también los que provienen de nuestros hogares.
Denunciamos asimismo que ciertas administraciones como DGA y CHE entiendan como limpieza del río la tala de bosques de ribera, como se está haciendo actualmente en los sotos de Sobradiel y Torres de Berrellén, y las que se han hecho en otros lugares del río Ebro, que no sirven para proteger poblaciones y sí para que cuando haya avenidas las aguas tomen más velocidad y los destrozos en campos y ciudades sea mayor.

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LA CHE ARRASA EN SOTO DEL TAMBOR EN SOBRADIEL

Soto Sobradiel

Ampliación del camino principal

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), perteneciente al Ministerio de Transición Ecológica, continúa con las obras en el tramo aragonés del Ebro destinadas, al parecer, a facilitar el flujo de la corriente para evitar inundaciones, obras que conllevan una real y contundente eliminación de masa vegetal de los sotos ribereños del Ebro. En estas páginas ya se criticó la actuación en Monzalbarba y Alfocea, ahora la magnitud de las obras ha indignado a vecinos de la ribera de Casetas, Utebo y Sobradiel que han pedido colaboración a las organizaciones ecologistas para denunciar las obras al ver cómo se elimina vegetación y se abre la masa forestal con un laberinto de pasillos y ante el peligro de que las obras continúen en Soto de la Alameda y Soto Malfora.

Soto Sobradiel

Soto de Sobradiel y área de la intervención de CHE

La intervención parece excesiva en cuanto a la amplitud de las vías abiertas en la vegetación e innecesaria ya que en ese tramo no existe amenaza de inundación para ninguna población, como se puede apreciar en el mapa.

Soto Sobradiel

Aspecto de las zonas a intervenir

Los sotos -patrimonio público- sirven, así, de chivo expiatorio para apaciguar a agricultores y alcaldes ribereños -intereses particulares- que piden insistentemente la limpieza (sic) del Ebro para evitar inundaciones. Tanto el Gobierno de Aragón como la Confederación Hidrográfica del Ebro llevan a cabo planes de intervención en los sotos. El primero, con su plan de limpieza y la segunda con su técnica de curage.

Soto Sobradiel

Anuncio del plan de limpieza del Gobierno de Aragón

Hay que recordar que el río Ebro ha sido encauzado mediante diques laterales, las conocidas motas o defensas, para ganarle la fértil y amplia llanura aluvial. Luego los sotos han sido aniquilados en las zonas exteriores de las motas, roturados por la agricultura, sepultados por la urbanización del suelo y las infraestructuras. Y sólo tienen opción de crecer en el estrecho margen que queda entre el cauce y la mota o en las convexidades donde el río sedimenta. Pues bien, a pesar de estar marginados y limitados a una estrecha franja, aun así, molestan y se pide su eliminación.

Soto Sobradiel

Pasillo abierto ex novo en la masa forestal del soto

Es decir, a los sotos no los quieren ni fuera de las motas, ni en la orilla del río. Y las administraciones, tanto Gobierno de Aragón como CHE, claudicando, tirando el dinero público y metiendo maquinaria pesada en los sotos para unas actuaciones de rotura que los degradan porque disminuyen su escasa masa vegetal y son de dudosa eficacia frente a las riadas. Hasta ahora nadie de CHE informa/confirma/garantiza cuántos centímetros descenderá el nivel de las aguas de una riada por cada metro de pasillo que abren y por cada árbol que abaten.

Soto Sobradiel

Ampliación del camino principal con eliminación de la masa arbustiva de tamarizal

Las antaño impenetrables selvas del Ebro, los sotos, hoy muy menguados, reducidos a una estrecha franja de unas decenas de metros, son el último reducto de naturaleza y biodiversidad de los ecosistemas fluviales ligados al río. A pesar de ello, y de los servicios ambientales gratuitos que aportan, estan sometidos a una agresión sin precedentes, bien calculada y planificada para obtener réditos políticos.

Mientras los medios se hacen eco del retroceso de las selvas amazónicas, del Congo o de Indonesia y el público se moviliza ante las imágenes de las masas forestales cuarteadas y taladas, aquí, nuestras últimas selvas están sometidas al mismo y expeditivo proceso, bendecido desde el Gobierno de Aragón (Javier Lambán, Presidente) y el Ministerio de Transición Ecológica/CHE (Teresa Ribera Rodríguez/María Dolores Pascual Vallés, Presidentas).

No deja de ser un acto de cobardía machacar los sotos, que no pueden defenderse ni protestar, en vez de emprenderla con urbanizaciones y cultivos que han invadido -generalmente de forma irregular o ilegal- el dominio público hidráulico y acometer obras estructurales como retranquear y derribar motas o bien permeabilizar infraestructuras deficientemente diseñadas y pésimamente ubicadas (ver: Dar más espacio al Ebro).