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INSULTANTE TECNOLOGÍA EÓLICA

Central eólica La Muga 2, máquina 6. Gallur (Zaragoza) © ANSAR

Los promotores eólicos invierten en dispositivos para evitar la colisión de aves con los aerogeneradores, que arrojan cifras escalofriantes. Desconocemos la eficacia de estos sistemas respecto de las aves y qué otros se les ocurren para los murciélagos.

En la imagen máquina nº 6 de la central eólica La Muga 2 dotada de dispositivo disuasorio visual estático y de dispositivo electrónico de detección y disuasión, ambos para aves.

El parque eólico La Muga 2 fue promocionado por Desarrollos Agronómicos Industriales 5 S. L. del grupo FORESTALIA y recibió resolución favorable de INAGA en 2018. El documento de síntesis del estudio de impacto ambiental de TYPSA se puede descargar aquí.

Más información: Gallur Noticias. Ayuntamiento de Gallur.

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IMPACTO SOBRE LA BIODIVERSIDAD DE LAS RENOVABLES EN ARAGÓN

El despliegue de los proyectos de parques eólicos y fotovoltaicos en Aragón está ocasionando graves perjuicios a la biodiversidad por la ocupación de suelo, la fragmentación de los hábitats y la mortalidad asociada al funcionamiento de las centrales eólicas y fotovoltaicas. Adjuntamos aquí reciente información científica que evalúa dichos impactos.

El primero es el artículo Energías renovables y conservación de
la biodiversidad en Aragón
publicado por el biólogo aragonés David Serrano, especialista en aves esteparias, en la revista Naturaleza Aragonesa nº 38, relativo al impacto de los proyectos de energías renovables en Aragón.

El segundo es el informe Impacto sobre la avifauna de los clústeres de energías renovables proyectados en la comarca de las Cinco Villas, provincia de Zaragoza, redactado conjuntamente por David Serrano con José Antonio Donázar y Alejandro Urmeneta relativo al impacto específico de los proyectos de renovables en la comarca zaragozana de las Cinco Villas, colindante con Navarra.

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DOS ÁGUILAS REALES ABATIDAS EN PARQUE EÓLICO MUEL DE RWE

Un segundo ejemplar de águila real ha sido encontrado abatido bajo la máquina nº 12 de la central eólica Parque Eólico Muel, en dicha localidad zaragozana. Hace escasos días se encontró un primer ejemplar abatido bajo la máquina nº 5, lo que da idea de la siniestralidad de esta central eólica. Como todas, no obstante.

El hallazgo de los cadáveres fue fortuito puesto que estas centrales antiguas ya no están obligadas a un plan de vigilancia ambiental que registre la siniestralidad. En ambos casos ha sido el SEPRONA de la Guardia Civil quien se ha hecho cargo de la investigación.

El P. E. Muel entró en servicio en 1998 y consta de 27 máquinas modelo Nordtank NTK 600/43 de 600 kW de potencia y 43 m de diámetro de palas. Lo explota la compañía RWE (Rheinisch-Westfälisches Elektrizitätswerk AG) empresa alemana del sector energético fundada en 1898, con sede en Essen. A través de sus filiales controla y distribuye electricidad así como gas y agua principalmente en Europa y América del Norte. La RWE es el segundo productor de energía en Alemania después de E.ON. Opera en EEUU a través de las subsidiarias American Water Works y CalAm (California American Water).

La empresa hace alarde de responsabilidad y sostenibilidad, pero parece ser que ambos criterios no los aplica en España o, al menos, en sus centrales eólicas en Aragón.

RWE es un ejemplo más del colonialismo extractivista característico de estos tiempos en los que la periferia europea del Sur se queda con los impactos mientras las rentas emigran al Norte.

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¿PERO DÓNDE HAN ESTUDIADO ÉSTOS? (y II)

Concluyo aquí el análisis del catálogo de especies que el Ayuntamiento de Zaragoza pretende utilizar para desarrollar el proyecto colaborativo de El bosque de los zaragozanos (ver: ¿Pero dónde han estudiado éstos (I)?) y paso a discutir el catálogo propuesto para el apartado de bosques de ribera .

Aquí hay que destacar tres especies absolutamente inapropiadas como son el aliso Alnus glutinosa; el que denominan, a secas, sauce, Salix salviifolia, el cual en Aragón se conoce como bardaguera; y la trepadora madreselva Lonicera peryclimenum subsp. hispanica.

ALISO. El mapa de distribución del aliso lo muestra muy lejos del término zaragozano lo que prueba lo inadecuado de su empleo para recuperar o ampliar sotos. Se utiliza a veces como árbol de jardinería en alineaciones en viales zaragozanos, pero sus exigencias de suelo y clima no permiten su adecuado desarrollo.

SAUCE. Los sauces que configuran el género Salix son un amplio grupo de especies con variados nombres populares. El sauce propio de los ríos zaragozanos es el sauce blanco, Salix alba, árbol que alcanza porte notable y que sería el apropiado para plantar, pero no es propuesto en el catálogo. En cambio, proponen Salix salviifolia, una especie inaudita, propia de ¡suelos silíceos! -la antítesis de los suelos calcáreos de Zaragoza- que solo se da en Aragón en el Moncayo.

MADRESELVA. Igualmente, la madreselva Lonicera peryclimenum subsp. hispanica propuesta como trepadora no es propia de Zaragoza ni del Valle del Ebro. Samuel Pyke encontró la especie Lonicera etrusca, ligada a sotos y setos vivos, aunque manifiesta que no es abundante.

Resulta penoso que se propongan especies trepadoras tan alejadas del territorio como esa madreselva o procedentes de escapes de cultivos, como la vid silvestre y no se contemplen trepadoras como la rosa mosqueta, Rosa sempervirens, la clemátide o betiguera, Clematis vitalba; el lúpulo, Humulus lupulus; la yedra, Hedera helix; incluso el matacán, Cynanchum acutum, las cuales abundan en los sotos zaragozanos.

Rosa sempervirens en Soto de Alfocea. Zaragoza © JAD/AdT

CONCLUSIÓN

En un proyecto que busca naturalizar el entorno y fomentar la biodiversidad deberían estar excluidas las especies exóticas o simplemente ajenas a la flora de Zaragoza o el Valle del Ebro.

Fuente: El bosque de los zaragozanos. SPJIV

En la propia presentación que vengo analizando se habla, reiteradamente de renaturalización, de conservación de la fauna y la flora y fomento de la biodiversidad. Incluso en el apartado del bosque de ribera, se especifica que el objetivo es la recuperación y ampliación del bosque de ribera autóctono, aunque proyecten plantar especies totalmente desconocidas en los sotos zaragozanos.

Como he detallado a lo largo del análisis del catálogo municipal, en los tres ambientes a intervenir -bosque mediterráneos, periurbano y de ribera- se incluyen especies absolutamente exóticas e inapropiadas y se destruye vegetación autóctona existente, lo que va en contra de los principios del proyecto.

Incluir especies ajenas a la flora local supone introducir especies que no están adaptadas al clima y suelo locales y su supervivencia es dudosa; o no están adaptadas a la fauna, por ejemplo, a los insectos polinizadores o a los herbívoros, pudiendo ser incluso tóxicas para ellos.

Incluir especies vegetales ajenas supone robar espacio a las especies locales que quieran establecerse y alterar la composición del suelo. Con el riesgo añadido de que puedan convertirse en invasoras.

En el artículo Invasiones biológicas en la región mediterránea, impactos ecológicos y socioeconómicos (Investigación y Ciencia, diciembre, 2021) se puede leer:

[…] Hasta hace pocas décadas, la introducción de especies se percibía con cierta fascinación, como un exotismo que enriquecía la flora y la fauna locales. Incluso en espacios protegidos se introdujeron especies en pro de la conservación, para aumentar la diversidad, para rellenar supuestos nichos ecológicos vacíos o para restaurar zonas degradadas. Sin embargo, en la actualidad existe un gran consenso científico de que las especies invasoras ocasionan efectos negativos no solo ambientales, sino también socioeconómicos.

Los impactos ambientales más frecuentes de las invasiones se relacionan con el desplazamiento que provocan de las especies nativas, con la consiguiente pérdida de la biodiversidad. La dominancia de las especies invasoras modifica la composición de las especies de la comunidad invadida, que se ven mermadas al tener que competir con ellas por los recursos vitales, como el espacio y los nutrientes.[…]

[…] Y, por último, pueden producir cambios en el hábitat que, a través de un efecto en cascada, alteran por completo la estructura de las redes tróficas y el funcionamiento de los ecosistemas. Por ejemplo, las plantas invasoras modifican una serie de propiedades del suelo, como el pH, la materia orgánica, la cantidad de nutrientes, la humedad y la actividad enzimática, lo cual perjudica a la biota nativa adaptada a unas condiciones ambientales y recursos determinados. Las repercusiones negativas son mayores cuanto más diferente es la especie invasora de las nativas con las que se encuentra. Esto es así por varios motivos: las especies exóticas carecen de enemigos naturales que les puedan frenar los pies y son generalmente más competitivas que las especies nativas. Además, estas se muestran especialmente vulnerables ante el comportamiento agresivo de especies con las que no han coexistido a lo largo de su evolución.[…]

Aunque el artículo se refiere a especies invasoras, es decir, que se extienden sin control, se puede aplicar a cualquier especie vegetal exótica que roba espacio impidiendo que se establezca una especie autóctona, que compite por los nutrientes y modifica la composición del suelo y de la microfauna de éste que tan importante es para sustentar la vida vegetal. Es decir, que Zoysia japonica de Extremo Oriente, Albizia julibrissin del Sureste asiático, Agapanthus praecox de Sudáfrica, por ejemplo, no es de esperar que sean especies que, juntas o por separado, vayan a contribuir a mejorar el suelo o vayan a atraer a los insectos locales.

Y por último destacar que es innecesario plantar las numerosas especies exóticas propuestas. Existen cientos de especies apropiadas donde elegir. Y si no existen en los viveros, pues planifíquese para disponer de ellas. En el catálogo no se propone ni el romero, Rosmarinus officinalis; ni el tomillo, Thymus vulgaris; o la salvia, Salvia lavandulifolia, entre las aromáticas; ni la albada, Gypsophila hispanica; ni el escobón, Dorycnium pentaphyllum; ni el sisallo, Salsola vermiculata, tan propias de nuestro entorno zaragozano, ni tantas otras que ya he venido nombrando.

Porque, detrás de todo esto, lo que se trasluce es que los gestores del proyecto, ingenieros de montes, provienen del mundo de la jardinería y como tales han pensado en recrear esos ambientes y en las especies disponibles en viveros, los cuales no buscan la compatibilidad ecológica del plantero que venden sino la rentabilidad económica, y para ello reproducen y crían especies fáciles de reproducir, que no den problemas, y que sean vistosas y fáciles de vender, dependiendo de la moda.

Que el proyecto tiene un perfil de jardinería y contranatura lo demuestra el hecho de que esos mismos gestores no vengan aplicando el criterio de naturalizar los jardines y las calles zaragozanas cuando reponen arbolado o crean nuevas zonas verdes, en las cuales la excepción es que se planten especies autóctonas (ver: El Ayuntamiento de Zaragoza planta árboles invasores en el Anillo Verde de la ciudad, Arainfo, 2021; Nadie en el no-parque, Barracuda, 2016).

Ejemplares de Casuarina sp. -especie originaria de Australia- recién plantadas en Valdefierro-Casablanca, Zaragoza © JAD/AdT

José A. Domínguez

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¿PERO DÓNDE HAN ESTUDIADO ÉSTOS? (I)

ANÁLISIS DEL CATÁLOGO DE PLANTAS PARA EL BOSQUE DE LOS ZARAGOZANOS

El Servicio de Parques, Jardines e Infraestructuras Verdes (SPJIV) del Ayuntamiento de Zaragoza tiene como Jefe de Servicio a Francisco Bergua (Ingeniero de Montes), a Montse Hernández como Jefa de la Unidad de Desarrollo Estratégico (Ingeniera de Montes) y a Francisco Javier Yera (Ingeniero de Montes) como Jefe de Servicio de Control de Calidad, entre otros componentes del departamento.

Fuente: Servicio de Parques, Jardines e Infraestructuras Verde

Desde ese Servicio gestionan el proyecto El bosque de los zaragozanos con el que el Ayuntamiento pretende plantar 700 000 árboles -uno por zaragozano- en 1 200 ha, diciendo que: Esta iniciativa creará espacios boscosos tanto en el ámbito urbano como periurbano y convertirá al municipio en un espacio comprometido con la lucha contra el cambio climático, mas naturalizado y resiliente, y contribuirá al mejor funcionamiento del ecosistema urbano y a la salud de los ciudadanos (sic).

Fuente: Servicio de Parques, Jardines e Infraestructuras Verde

Desde las organizaciones ecologistas y vecinales se ha criticado dicho proyecto por la falta de cauces de participación y por la agresividad del mismo con la naturaleza en la actuación en Campos del Canal (ver: Dudas y preguntas, Schweizer/EPA, 2022; Un bosque contra natura, Barracuda, 2021; Críticas por “falta de participación y rigor científico”, Arainfo, 2021), que ha sido la primera y más mediática de las intervenciones pero, también, la más desafortunada desde el punto de vista ecológico (ver: Más ecología y menos ingeniería, Barracuda, 2021). Igualmente critican el uso de publicidad engañosa empleando imágenes de bosques boreales como hayedos y abetales, que no existen y son imposibles en Zaragoza (ver: Denuncian publicidad engañosa en el bosque de los zaragozanos, Barracuda, 2022).

Para comprobar la calidad del proyecto El bosque de los zaragozanos voy a estudiar el catálogo de especies vegetales que pretenden utilizar. Advierto que soy absolutamente escéptico sobre la bondad del proyecto dados los precedentes, es decir, a la vista del diseño y gestión de las zonas verdes zaragozanas.

Aspecto deplorable de la zona verde con fresnos americanos en el Anillo Verde. Casablanca, Zaragoza

MÉTODO

Sin entrar si es oportuno reforestar o revegetar en las parcelas que tienen previsto hacerlo, analizaré aquí el listado de plantas propuesto para proyecto El bosque de los zaragozanos desde la presentación que el Servicio de Parques y Jardines hace del mismo, al parecer para el Master en Jardines Históricos y servicios ecosistémicos de la Infraestructura Verde. Es la única documentación a la que se ha tenido acceso para su estudio.

En concreto, revisaré las especies vegetales exóticas e inapropiadas que pretenden plantar en el término municipal de Zaragoza, para demostrar la falta de rigor científico y el profundo desprecio a la flora local. Más bien una patada a la biodiversidad. Para el análisis me basaré en el Atlas de la Flora de Aragón y en el Catálogo florístico de las plantas vasculares de Zaragoza de Samuel Pyke (2003). También en los más de 40 años que llevo estudiando y divulgando la flora del Valle del Ebro.

Acompañaré la crítica con el mapa de distribución en Aragón de cada especie citada, indicando con un círculo blanco la ubicación aproximada del término de Zaragoza.

Hago hincapié en que el proyecto busca fomentar la biodiversidad, por lo que es de esperar un exquisito tacto a la hora de elegir las especies de plantas que mejor se integren en su medio físico y que mejor interaccionen con la fauna local.

LAS ESPECIES

Tipifican desde el SPJIV los espacios a revegetar en tres categorías: bosque meditarráneo, bosque urbano y periurbano y bosque de ribera.

Para el bosque mediterráneo proponen:

Fuente: SPJIV

ARTEMISIA. La primera que llama la atención es Artemisia vulgaris, que denominan artemisa. No está presente ni en el término de Zaragoza ni en el valle del Ebro porque es una planta montana, incompatible con el clima zaragozano. Incluir esta especie de distribución eurosiberiana en el bosque mediterráneo es un error imperdonable, una pésima elección.

El error se convierte en atentado ecológico porque las dos especies del género Artemisia, la ontina, A. herba-alba, y la escobilla parda, A. campestris existentes en Campos del Canal -la primera acción del Bosque de los zaragozanos- han sido eliminadas en la zona intervenida. Con el agravante de que la ontina es una planta de interés no sólo ecológico sino cultural e histórico pues fue descrita para la ciencia por el aragonés Jordán de Asso en 1799 en los cabezos áridos de Zaragoza (sic) y es la planta esteparia aromática que consumen los ganados y da sabor a la carne del cordero de Aragón.

Insisto en este caso: eliminar unas plantas autóctonas, bien arraigadas y adaptadas como Artemisia herba-alba y A. campestris para poner una especie del Pirineo, no tiene excusa ni perdón.

Área intervenida con eliminación de Salsola vermiculata, Artemisia herba-alba y Artimisia campestris.

ESPARTO. Proponen desde el SPJIV otras especies que no están en el término de Zaragoza o, si lo están, es de forma testimonial y, en todo caso, no son representativas para plantarlas masivamente. Así el esparto, Stipa tenacissima, también denominado atocha o esparto castellano, no es propio de Aragón y está muy localizado en un monte de la zona de Jaulín, dudándose de si su origen es natural. Esta especie se ha plantado -mal empleada- recientemente en restauración de taludes de carreteras y vías férreas y se está expandiendo preocupantemente.

Ejemplares de esparto (Stipa tenacissima) escapados de las restauraciones de los taludes del AVE. Zaragoza

JAZMÍN. Y con el jazmín silvestre, Jasminum fruticans, la cuestión es semejante. Sólo existen citas antiguas en el término de Zaragoza y Samuel Pyke no la encontró en su estudio.

ALADIERNO. Otra especie criticable es el aladierno, Rhamnus alaternus, ya que sólo se encuentra en el extremo norte del término por lo que no parece muy apropiado extenderla masivamente. Samuel Pyke la califica como rara.

EFEDRA. Lo mismo sucede con Ephedra fragilis que proponen. De las tres especies del género que se dan en Zaragoza es la calificada por Pyke como rara. En cambio no se considera plantar las más frecuentes Ephedra distachya y E. nebrodensis, a las que Pyke cataloga con distribución dispersa. En concreto esta última la describe como localmente frecuente en zonas de bosque mediterráneo por lo que hubiera sido más acertado utilizarla para revegetar en estos ambientes.

ORGAZA. Por último, hay que destacar también como inapropiada la selección de la orgaza o sosa, Atriplex halimus, para revegetar ambientes de bosque mediterráneo cuando es un arbusto propio de suelos salinos y algo húmedos (barrancos) o de suelos nitrogenados (ribazos, caminos, parideras, escombreras).

Como se va viendo, proponen especies inapropiadas o escasamente representativas para ser utilizadas en reforestación, teniendo en cuenta la de cientos de especies idóneas que existen y que no se consideran.

En resumen, de las 18 especies propuestas para ambientes de bosque mediterráneo, una es absolutamente incompatible y contraindicada (artemisia) y otras dos son no recomendables (esparto y jazmín) por no ser especies zaragozanas ni del valle del Ebro; otra inapropiada (orgaza), más dos fácilmente sustituibles por otras especies del género (efedra, aladierno); esto, si se quiere realmente recrear ambientes naturales de bosque mediterráneo.

Paso ahora a los bosques urbanos y periurbanos, donde la catástrofe es total.

Fuente: SPJIV

EXTRAIBÉRICAS. Sólo un vistazo rápido y la sensación es estremecedora: Zoysia japonica de Extremo Oriente, Albizia julibrissin del Sureste asiático, Agapanthus praecox de Sudáfrica, Argyranthemum híbridos (sic) de la Macaronesia (Canarias y tal), Callistemon viminalis de Australia, Cercis siliquastrum y Cupressus sempervirens, extraibéricos y propios de jardinería… pero esta gente ¿dónde ha estudiado la carrera? ¿con esto pretenden naturalizar Zaragoza y fomentar la biodiversidad? Más bien parece que les han hecho un barato en algún vivero.

El empleo de especies exóticas usadas en jardinería es contrario a un proyecto que pretende naturalizar el entorno y atraer a la fauna. Es el caso del ciprés, Cupressus sempervirens, plantado hasta la saciedad en setos y alineaciones pero que es oriundo del Este del Mediterráneo.

Arbol del amor (Cercis siliquastrum), asilvestrado en Valdefierro, Zaragoza

ÁRBOL DEL AMOR. El empleo de especies exóticas acarrea innumerables problemas, entre ellos el que se conviertan en invasoras y desplacen a las autóctonas. Es el caso del árbol del amor, Cercis siliquastrum, arbolito que no se encuentra de forma natural en la Península Ibérica, pero que ha sido intensamente plantado en jardinería y como consecuencia de ello en muchos lugares ya se empieza a asilvestrar, el primer paso para convertirse en invasor.

CANTUESO. Existen otras especies más de las propuestas que son absolutamente inapropiadas, como el cantueso, Lavandula dentata, usada en jardinería pero que no se da en todo Aragón. En cambio sí sería más apropiado el espliego, L. latifolia, el cual no se considera.

MIRTO. En parecida situación se halla la propuesta del mirto, Myrtus communis. De mirto solo existen una cita bibliográfia de Pardo Sastrón (1895) en Torrecilla de Alcañiz, indicando que era planta cultivada, y una referencia más reciente de Gonzalo Mateo en Beceite, la cual es de suponer está por determinar si se trata de ejemplares autóctonos.

Otros casos de especies inapropiadas son el brezo, Erica multiflora, la jara negra Cistus salviifolius, el durillo Viburnum tinus, el labiérnago Phyllirea latifolia y el madroño, Arbutus unedo.

BREZO. Ninguna especie de brezo crece en el término de Zaragoza ni en sus inmediaciones y, concretamente, Erica multiflora sólo se halla naturalmente en el Bajo Aragón y Puertos de Beceite.

MADROÑO. Igualmente, el madroño es un arbusto que se usa últimamente en jardinería para formar setos pero no es una planta existente de forma natural en el término de Zaragoza, por lo que no es apropiado usarla para reforestar.

JARA NEGRA. Tampoco la jara negra, Cistus salviifolius, es propia del Valle del Ebro, la cual prefiere suelos decalcificados, de los que no se encuentran en el término de Zaragoza precisamente. Sorprende que no se proponga la romerilla, Cistus clusii, que sí es muy común y sería más apropiada.

LABIÉRNIGO. Otra especie inapropiada es el labiérnago, Phyllirea latifolia, cuya distribución queda muy lejos de Zaragoza. Y en cambio no se propone otro labiérnigo, la olivilla, Phyllirea angustifolia, la cual, aunque muy rara en el término de Zaragoza, al menos está presente en los matorrales de ambiente mediterráneo hacia Las Planas y el barranco de Las Almunias.

DURILLO. Tampoco el durillo, Viburnum tinus, es una especie silvestre zaragozana, aunque se use mucho en jardinería y pueda verse asilvestrada, de ahí la cita que aparece en el mapa del Atlas. Samuel Pyke no encontró ni brezo, ni madroño, ni jara negra, ni durillo ni el labiérnago que está propuesto en el catálogo.

ALMEZ. Hay varias especies más que no es que sean la panacea para formar bosques periurbanos, pero se pueden admitir si se quiere crear estrato arbóreo, teniendo en cuenta que sus requerimientos hídricos son mayores que los que ofrece el clima zaragozano y su supervivencia será penosa. El almez o latonero, Celtis australis, es el caso. Se trata de un árbol usado en jardinería urbana donde se desarrolla porque tiene posibilidades de riego. El almendro, granado y olivo, son variedades cultivadas pero se podrían admitir puntualmente en un entorno periurbano.

Hay que tener en cuenta que el suelo y clima zaragozano en el centro del valle del Ebro y a baja altitud -salvo junto a los ríos- no permite el arbolado si no es en condiciones especiales. Sólo permite desarrollar estrato arbustivo y herbáceo. Por ello el bosque de almendros -de por sí un oxímoron- que inauguró el proyecto municipal, lleva su correspondiente sistema de riego.

Si poner almendros ya es cuestionable, regarlos es lo más artificioso que pueda haber en un proyecto que pretende naturalizar el entorno y luchar contra el cambio climático donde el consumo energético y de agua y gasto de mantenimiento debería ser cero.

Bosque de almendros, primera plantación de El bosque de los zaragozanos

Haciendo un balance, de las 26 especies propuestas para los bosques periurbanos, de ellas 7 son aberraciones por no ser especies ibéricas (árbol de la seda, árbol del amor, ciprés, calistemon, agapanto, magarza y zoisia), otras 3 son contraindicadas (mirto, cantueso, esparto) por no estar presentes en Aragón, otras 5 son inapropiadas (brezo, madroño, durillo, labiérnago y jara negra) por no encontrarse en el término de Zaragoza, y todas ellas suponen el 58 % del catálogo propuesto; otra más (aladierno) es cuestionable para revegetar masivamente.

Continuará

Se analizará en un segundo artículo el listado de especies de ribera y haré una conclusión sobre por qué es innecesario, y a veces contraproducente, plantar especies exóticas.

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ATENTADO JARDINERO EN EL PARQUE DEL AGUA

ASOCIACIONES ECOLOGISTAS DENUNCIAN LA AGRESIVA GESTIÓN DEL CARRIZAL DEL PARQUE DEL AGUA EN
ZARAGOZA POR PARTE DEL SERVICIO DE PARQUES Y JARDINES DEL AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA


ANSAR y Amigos de la Tierra Aragón solicitan la inmediata paralización de las obras y evaluación de los daños

Aspecto de la intervención en uno de los canales. Enero, 2022 © ANSAR

El Servicio de Parques y Jardines e Infraestructuras Verdes del Ayuntamiento de Zaragoza está llevando a cabo la eliminación indiscriminada y sistemática del carrizal existente en el Parque del Agua el cual fue diseñado como filtro y depurador de las aguas procedentes de la acequia del Rabal y del Ebro.

Además de su función de depuración natural, dicho carrizal alberga una interesante avifauna ya que desde primavera se establece un núcleo de al menos cuatro parejas de avetorillo común, siendo uno de los lugares de mayor densidad de todo Aragón. En época de paso migratorio el carrizal sirve de dormideros bandos de golondrinas y aviones zapadores. En invierno es refugio de los bandos invernantes de bisbita alpino y escribano palustre que lo utilizan también como dormidero. Todo ello sin contar las numerosas especies de aves que son propias de esta formación vegetal como garza imperial, pollas de agua, fochas, rascones, carriceros común y tordal, además de mamíferos como nutria. Hasta 32 especies de aves diferentes han registrado los ornitólogos en el carrizal del Parque del Agua.

Maquinaria actuando en la eliminación del carrizal. Enero, 2022 © ANSAR

El avetorillo común es una pequeña garza, escasa y localizada por su dependencia de zonas húmedas con vegetación madura y abundancia de pequeños peces que le sirvan de alimento. El escribano palustre, un paseriforme que se ha demostrado está en acusado declive. Hay que recordar que la Directiva Aves protege tanto a las aves como a sus hábitats por lo que se estaría vulnerando esta protección, especialmente por ser aves migradoras. Ambas especies, por ejemplo, están incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial por lo que está prohibida incluso la destrucción o deterioro de lugares de reproducción, invernada o reposo (Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad).

Aspecto del carrizal del Parque del Agua y avetorillo sobrevolando el mismo. Mayo, 2021 © JAD/AdT

En días pasados, visitantes y naturalistas del Parque del Agua se vieron sorprendidos y alarmados por esta actuación por lo que procedieron a ponerlo en conocimiento del personal técnico de Parques y Jardines del  Ayuntamiento de Zaragoza mostrándoles su preocupación por el impacto de la intervención. Sin embargo, los trabajos han continuado.

Los carrizales son formaciones vegetales que crecen sobre aguas someras y cumplen diversas funciones, como filtrar el agua, retener sedimentos, fijar carbono y son el hábitat de una fauna especializada a estos ambientes encharcados.

Estas formaciones vegetales presentan por lo general una enorme productividad, renovándose cada primavera la parte aérea de la planta; en ausencia de grandes herbívoros silvestres o  de pastoreo, en pocos años se convierten en una maraña impenetrable de tallos nuevos y viejos inutilizable para muchas especies animales.

Avetorillo en el Parque del Agua. Mayo, 2020 © ANSAR

Así pues, con los años, los carrizales envejecen y su fondo va acumulando restos de vegetación muerta  por lo que requieren un manejo o gestión para evitar la acumulación de materia orgánica año tras año y favorecer su regeneración. Para ello se utilizan distintas técnicas, desde el uso de animales, la quema controlada o la siega mecánica de  las plantas y retirada de  la materia orgánica acumulada, pero esta siega ha de hacerse por etapas o fases en un ciclo plurianual para preservar parte del carrizal y que este  siga cumpliendo sus funciones y sirva de refugio a las especies que lo ocupan. Sin embargo,  en el caso del Parque del Agua han optado por la eliminación indiscriminada.

Eliminación indiscriminada de carrizal. Enero, 2022 © ANSAR

La gravedad de la intervención en el Parque del Agua reside en que ya hubo un intento de eliminar carrizo en época de reproducción de fauna el verano pasado, actuación que se llegó a parar y retrasarla hasta el invierno.  A raíz de esta intervención,  técnicos responsables de Parque y Jardines mantuvieron una reunión con ornitólogos expertos que les indicaron cómo realizar la eliminación del carrizo por fases para compatibilizar la gestión del mismo con la conservación de la biodiversidad. Pero, por lo que se ha comprobado en estos días, las recomendaciones no han servido de nada y la eliminación es sistemática e intensiva.

Hay que hacer especial hincapié en que las recomendaciones para manejo de carrizales que pretenden la conservación de la biodiversidad estiman en que no se debe eliminar más del 25% de la superficie de las parcelas y sólo excepcionalmente con maquinaria pesada, aspectos que no se han tenido en cuenta en el Parque del Agua.

A pesar de que el Parque del Agua es un área que pueda ser considerada administrativamente parque urbano o periurbano por el Ayuntamiento, esto no debería ser incompatible con la preservación de la biodiversidad. Máxime cuando Zaragoza tiene un Plan Director de Infraestructura Verde aprobado y donde uno de los objetivos es renaturalizar la ciudad y fomentar la biodiversidad.

Carricero tordal en el Parque del Agua. Mayo, 2020 © ANSAR

Es por ello que los grupos ecologistas piden la paralización inmediata de los trabajos de eliminación del carrizal del Parque del Agua y evaluar el impacto de la intervención ya realizada.

Es de señalar que  el pasado noviembre de 2020 el Parque del Agua recibió  el premio Bandera Verde, que reconoce a los mejores espacios naturales urbanos de este tipo a nivel internacional. Este  galardón es propiedad del Ministerio de Gobierno Local británico y se otorga a través de la organización Keep Britain Tidy.  La licencia para España la gestiona la Asociación Española de Parques y Jardines públicos (AEPJP). Entre los indicadores de calidad se encuentra la gestión ambiental de flora y fauna y la potenciación de la biodiversidad.

La garceta, atónita ante las parcelas intervenidas 20220117 © JAD/AdT

ANSAR y Amigos de la Tierra Aragón van a dar a conocer  a la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos (AEPJP) la gestión que en estos momentos está realizando el Servicio de Parques y Jardines e Infraestructura Verde en este carrizal y que  entra en contradicción con el galardón otorgado.

Esta actuación viene a añadirse a la reciente actuación del Servicio de Parques y Jardines e Infraestructura Verde en los Campos del Canal ya denunciada por los grupos ecologistas en la que se ha procedido a destruir toda la vegetación existente, adaptada a las condiciones ambientales del clima y suelo como paso previo para generar una actuación enmarcada en el denominado Bosque de los Zaragozanos (ver: Más ecología y menos ingeniería; Barracuda, diciembre, 2021), contraviniendo nuevamente los criterios marcados por la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde.

Amigos de la Tierra Aragón ha puesto los hechos en conocimiento del SEPRONA ya que se ve afectado el hábitat de numerosas especies incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial además del avetorillo común y el escribano palustre, como el ruiseñor pechiazul, el carricero tordal, el carricerín común, la golondrina común o el avión zapador.

Avetorillo común en el parque del Agua. Abril, 2021 © ANSAR
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DENUNCIAN PUBLICIDAD ENGAÑOSA EN EL BOSQUE DE LOS ZARAGOZANOS

Amigos de la Tierra Aragón ha registrado una reclamación ante la Dirección General de Protección de Consumidores y Usuarios del Gobierno de Aragón por considerar que la publicidad el Bosque de los zaragozanos suscrita por el Ayuntamiento de Zaragoza y la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES) es engañosa.

Publicidad en bus urbano con imagen de un bosque tipo hayedo © JAD/AdT

Para Amigos de la Tierra los mensajes para captar colaboraciones, incluso económicas, se insertan sobre fotografías de bosques que ni son de Zaragoza ni podrían desarrollarse nunca en Zaragoza.

Publicidad con imagen de un bosque tipo abetal. Fuente: Ayto. Zaragoza

Los bosques que aparecen en las imágenes recrean ambientes idílicos absolutamente alejados e impropios de la flora zaragozana. Las imágenes recrean bosques de montaña -sin identificar- con abetos y frondosas y con una gran cobertura de musgos y líquenes en el suelo y los troncos. Amigos de la Tierra Aragón ha registrado la queja ante Consumo para que investigue dicha publicidad y ha solicitado su retirada

Amigos de la Tierra Aragón considera que insertar imágenes de bosques exóticos supone un desprecio absoluto a la flora local y a la biodiversidad en general. Para esta asociación, tras largas horas de reuniones con responsables de Parques y Jardines se ha constatado que no existe voluntad de dar un enfoque ecológico al proyecto. Así lo demuestran tanto el agresivo tratamiento de preparación que se da a los terrenos antes de la plantación como la publicidad con bosques exóticos que denuncian.

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DESTRUYENDO SUELO

Instalaciones educativas edificadas sobre la huerta de Miralbueno
en Zaragoza 20211218 © JAD/AdT

La pérdida de suelo por artificialización es uno de los problemas ambientales más graves dado que contribuye negativamente al equilibrio de la biosfera pues acelera la erosión, el calentamiento global y la pérdida de biodiversidad.

La FAO declaró en 2015 el Año Internacional de los Suelos para concienciar de su importancia por los servicios gratuitos que aporta.

Fuente: El Confidencial

La pérdida de suelo en España es un proceso que se aceleró en las últimas décadas y aún continúa imparable como vamos a comprobar a continuación ya que en el sistema económico vigente la ocupación de suelo y el movimiento de tierras es un signo de desarrollo.

En estas páginas ya se ha venido haciendo mención reiteradamente al caso de Aragón (ver: Asalto a los recursos naturales de Aragón, 2020; Prosigue la pérdida de suelo en Aragón, 2009; Destrucción del suelo, 2006) y se han destacado los grandes proyectos destructores de suelo como la Expo 2008 o los polígonos urbanísticos de Ciudad Zaragoza Golf e industrial de Centrovía en La Muela o de Puerto Venecia, PlaZa, el PTR López Soriano y Empresarium en Zaragoza.

Ahora vamos a recordar el constante goteo de pérdida de suelo en pequeños o medianos proyectos que todavía continúa y por qué es importante preservar el suelo.

Destrucción de prados de montaña para instalación de pistas de esquí
en Castenesa (Huesca) 2021 © PDLMA

La artificialización del suelo es la pérdida de la capacidad del suelo de desempeñar sus funciones ecológicas en un momento dado, a largo plazo o de forma irreversible, por causas antrópicas. Las principales causas de la pérdida de suelo en España son su ocupación para uso residencial además de su roturación para puesta en cultivo o por intensificación de éste, la construcción de infraestructuras industriales, deportivas o de servicios y de comunicaciones. En estas últimas caben desde polígonos industriales hasta explotaciones ganaderas, mineras, vertederos, embalses, centrales energéticas de fuentes renovables y no renovables, pistas de esquí, circuitos automovilísticos, aeropuertos, carreteras, vías férreas, gasoductos, líneas eléctricas, etc.

Instalaciones para aparcamiento de vehículos industriales en la huerta de Miralbueno de Zaragoza 20211218 © JAD/AdT

La ocupación de suelo puede conllevar diversos grados de degradación, desde la desaparición absoluta por remoción, por impermeabilización al quedar bajo el asfalto o el hormigón de edificaciones, por compactación y pérdida de capacidad de retener agua, por la pérdida de sus propiedades físicoquímicas por cambios en el pH -salinización, acidificación- o por reducción en el contenido de materia orgánica.

Construcción de naves para Amazon en la ampliación del Polígono PlaZA
sobre campos de cultivo en Acampo Moncasi de Zaragoza 20211014
© JAD/AdT

El suelo es el soporte de la vida sobre la Tierra, donde se asientan las plantas que sustentan la pirámide trófica. Es, por tanto, la base física donde el agua y los minerales son transformados en materia orgánica vegetal que alimentará al resto de seres vivos; pero también el medio donde se desarrollan invertebrados y microorganismos -hongos, bacterias- que hacen posible la descomposición de la materia y la absorción de los nutrientes por las raíces.

Construcción de segundas residencias en la huerta de La Almozara de Zaragoza 20211031 © JAD/AdT

El suelo se comporta como un elemento fijador de carbono al acumular la materia orgánica, aspecto éste que tiene gran importancia en los actuales momentos en los que se busca cómo retener carbono en el suelo para disminuir el CO₂ atmosférico. Pero el suelo no sólo cumple una función trascendente en el ciclo del carbono, sino también de elementos como nitrógeno o fósforo. Otras funciones del suelo son la capacidad de encauzar la escorrentía y retener e infiltrar el agua, por lo que su papel es esencial en el ciclo del agua.

Roturación de tierras para puesta en cultivo c. Ejea de los Caballeros Zaragoza 20210803 © JAD/AdT

Hay que tener en cuenta que la ocupación de suelo conlleva no sólo la pérdida de la funcionalidad de la parcela que es transformada sino que sus efectos negativos trascienden a sus inmediaciones, a veces manifestándose a grandes distancias. Es el caso de las inundaciones generadas por grandes áreas impermeabilizadas -urbanas, industriales, etc-, incapaces de absorber la lluvia.

O bien sus efectos son insidiosos y difícílmente cuantificables. Como el aumento de la temperatura ambiente en las zonas urbanas debido al calor que absorben los materiales de las construcciones y el asfalto, fenómeno que se conoce cono isla de calor.

Instalaciones para autoescuelas sobre la huerta de Miralbueno de Zaragoza
20211218 © JAD/AdT

Además están los efectos sobre las comunidades biológicas locales de las áreas transformadas, las cuales desaparecen o son sustituidas por especies generalistas adaptadas a ambientes simplificados. Las plantas silvestres, bien desaparecen si el suelo es edificado o compactado, o bien son sustituidas por especies nitrófilas y ruderales. En el caso de la fauna, las especies silvestres exigentes son sustituidas por generalistas como ratas, estorninos o urracas.

Vías de erosión en las nuevas pistas de esquí en Castanesa (Huesca) 2021 ©PDLMA

No se puede acabar esta presentación sin hacer mención a la erosión que acarrea la ocupación de suelo. Al desaparecer la vegetación que frena la escorrentía o al general pendientes excesivas, el agua superficial arrastra la capa superficial del suelo, la capa fértil, acelerando los procesos erosivos.

Maquinaria decapando la tierra fértil y la vegetación en una zona verde municipal
de Campos del Canal en Zaragoza 20211222 © JAD/AdT

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LAS INVASORAS GOZAN DE BUENA SALUD

Por lo que se ve, las especies invasoras -que tanto daño económico y ecológico causan- gozan de excelente salud y los medios de comunicación se ocupan de restregárnoslo por la cara impúdicamente.

Así, por Heraldo de Aragón sabemos que los siluros del Ebro son unos monstruosos hermosos ejemplares de varios metros de longitud y decenas de kilos de peso.

Fuente: Feraldo de Aragón

Y nos informan de la piedad que mueve a los pescadores cuando tratan a estos mónstruos.

Fuente: Feraldo de Aragón

Así que, una vez devuelto el animal al río, podrá seguir depredando a los peces autóctonos y a jóvenes y adultos de las aves acuáticas (ánades, fochas, gallinetas…) de la fauna local.

El siluro (Silurus glanis) es un pez de los ríos de Europa del Este y Asia Central que fue introducido en el río Ebro el embalse de Mequinenza hacia 1974 por su interés para la pesca deportiva. Está incluido en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras por su rápida expansión y porque altera la estructura trófica de los hábitats fluviales al depredar sobre peces, anfibios, aves y mamíferos autóctonos. El Gobierno de Aragón recomienda su pesca sin retorno y sin límite de cupo o talla (Ver: Las especies exóticas invasoras en Aragón, pág. 193) y deja claro que: Si capturas esta especie, no la devuelvas al medio acuático y sacrifícala inmediatamente o entrégala a la autoridad competente.

Así que estamos ante una doble mala praxis: la deportiva, por devolver el animal al río contra las recomendaciones, y periodística, por divulgar a su vez como ejemplar la mala conducta de los pescadores.

Mientras tanto, a los peces autóctonos, que están en peligro de extinción hay que criarlos en balsas porque el río es inhabitable.

Fuente: Heraldo de Aragón
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RECORDANDO A RAFAEL ARAUJO ARMERO

Rafael Araujo Armero © R. Álvarez

En la mañana del 27 de octubre de 2021 recibimos la triste noticia del fallecimiento del Dr. Rafael Araujo Armero, biólogo muy conocido en Aragón por su contribución al conocimiento científico y la divulgación social de los bivalvos de agua dulce autóctonos y exóticos de la cuenca del Ebro. En la sección de Obituario del diario Heraldo de Aragón del pasado 19 de noviembre se publicó una nota necrológica que fueron unas primeras palabras redactadas en su recuerdo, pero quiero agradecer al Editor de Barracuda la cesión de este espacio para realizar un recordatorio un poco más personal de la figura de Rafa, pensando sobre todo en su contribución científica y en su vinculación con Aragón.

Rafa, como le conocíamos sus amigos y colegas, era un científico de especial calidad humana y profesional. Falleció en una edad de oro para todo científico, a los 61 años, cuando la trayectoria profesional se consolida tras muchos años de experiencia, poseyendo una amplia capacidad de trabajo que desplegaba en múltiples ocupaciones. Su pérdida ha causado un hondo pesar entre sus allegados y conocidos. En mi caso, tengo la sensación de no haber aprovechado mejor la última conversación mantenida con él o no haber pasado más tiempo juntos tras unos largos meses de distanciamiento dada la actual crisis sanitaria de pandemia.

El Dr. Araujo era Conservador de Colecciones del Museo Nacional de Ciencias Naturales-Consejo Superior de Investigaciones Científicas (MNCN-CSIC) y Bibliotecario de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Malacología (SEM). Era licenciado en Ciencias Biológicas – Especialidad de Zoología en 1984 y doctorado en esta materia en 1995 por la Universidad Complutense de Madrid. Como científico investigador estuvo adscrito al Departamento de Biodiversidad y Biología Evolutiva del MNCN-CSIC, desarrollando una importante labor en el estudio taxonómico, conservación y divulgación de los moluscos de las aguas continentales en proyectos de investigación y expediciones científicas, sobre todo de los bivalvos de agua dulce de la península ibérica, habiendo dirigido 3 tesis doctorales.

Su obra escrita abarca decenas de artículos en revistas, capítulos de libros y obras colectivas, documentales audiovisuales, informes técnicos y otras publicaciones de su especialidad científica. Esta obra puede localizarse en las páginas del CSIC, del Proyecto Fauna Ibérica y de Dialnet. Además de su labor como conservador de las colecciones de moluscos del MNCN-CSIC, también se ocupó de la Historia de la Malacología y era un afable conversador sobre otros aspectos científicos o culturales en general. Hace pocos días, el MNCN-CSIC le dedicó la pieza del mes: Margaritifera auricularia en su recuerdo, junto a su reciente libro titulado El arca de las tres llaves. Las colecciones de moluscos y otros invertebrados del Museo Nacional de Ciencias Naturales publicado en la Editorial Doce Calles.

Pero como decía al comienzo de este texto, recordando a Rafa no puedo pasar por alto algo que me resulta un poco complicado de explicar: su relación con Aragón. Y no es porque no la tuviera, sino todo lo contrario: su interés por la conservación y la defensa de los moluscos en Aragón fue una constante en su trayectoria vital, tanto profesional como personal. Pero pienso que también es oportuno reconocer abiertamente algo que algunos lectores sabrán, y es que Rafa sentía cierto pesar por no haber logrado algunas de sus metas aquí. Me refiero a la conservación óptima de las náyades autóctonas, en toda España en general, pero particularmente en Aragón, en donde dedicó buena parte de su vida científica, ya sea in situ realizando visitas o trabajos de campo, o bien mediante la investigación de laboratorio y el estudio de gabinete en el MNCN-CSIC. En este sentido, nuestras conversaciones giraban muchas veces sobre ese mismo tema de preocupación. Sé de lo que estoy escribiendo y al contar esto aquí no represento a ninguna entidad ni aludo a nadie en concreto, solo me limito a constatar un hecho que conocí en primera persona, que el propio Rafa expresó en público en varias ocasiones y sobre el que, además, no voy a emitir aquí juicios críticos de valor sobre nada ni nadie. Para esta exposición voy a referirme a tres etapas que distingo de mi recuerdo de Rafa en Aragón.

Cuando Rafa obtuvo el doctorado en 1995, con su tesis titulada “Contribución a la taxonomía y biogeografía de la familia sphaeriidae (Mollusca: Bivalvia) en la Península Ibérica y Baleares con especial referencia a la biología de P. amnicum (Muller, 1774)”, ya había realizado importantes estudios en Aragón sobre estas diminutas almejas de agua dulce denominadas “esféridos”, así como algunos estudios sobre la almeja asiática (Corbicula fluminea) que por entonces comenzaba a expandirse en la península ibérica. Podríamos considerar esos primeros años de doctorando, mientras trabajaba ya en la conservación de la Colección de Moluscos del MNCN-CSIC, en la que disponía de colecciones históricas de conchas y muestras de moluscos de Aragón, como una primera etapa de sus estudios malacológicos en Aragón dedicados a muestrear en diversos puntos de la geografía de esta comunidad autónoma, sobre todo en los ibones del Pirineo.

Rafael Araujo prospectando en el Canal Imperial de Aragón en 2019
© R. Álvarez

Pero justo a finales de 1995, ya concluida su tesis doctoral, Rafa me comunicó por carta su interés en el estudio de la náyade Margaritifera auricularia, conocida con el nombre de “margaritona” en Aragón y que también denominamos “náyade auriculada”. Su propósito era prospectar en el Canal Imperial de Aragón, donde existían varias citas históricas y, además, ya era una especie incluida en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón con la categoría “de interés especial” cuando este se aprobó en 1995 (BOA nº 42, de 07/04/1995). Efectivamente, a los pocos meses, ya en 1996, Rafa y otras personas del equipo científico del MNCN-CSIC, como la Dra. María Ángeles Ramos Sánchez (Investigadora Científica del MNCN-CSIC), que fue la directora de la tesis doctoral de Rafa, no solo habían logrado recuperar el conocimiento sobre la margaritona en el Canal Imperial de Aragón, sino que además habían promovido su inclusión en el entonces Catálogo Nacional de Especies Amenazadas con la categoría de “en peligro de extinción” mediante una orden ministerial (BOE nº 217, de 07/09/1996), siendo el primer invertebrado con esa protección legal en España, y actualmente en esa misma categoría del Catálogo Español de Especies Amenazadas, pero además declarada en situación crítica mediante una orden ministerial (BOE nº 251, de 17/10/2018). Ambos científicos fueron autores del Plan de Acción para Margaritifera auricularia y Margaritifera margaritifera en Europa publicado por el Consejo de Europa en 2001.

Rafael Araujo en una jornada sobre las náyades.
Zaragoza. Noviembre, 2007 © J. A. Domínguez

A partir de entonces, podríamos referirnos a una segunda etapa aragonesa de Rafa durante los últimos años del siglo XX y primeros del siglo XXI, aproximadamente entre 1996 y 2009, que podríamos considerar más intensa en cuanto a su trabajo y dedicación científica en Aragón, si bien mantenía desarrollando su labor en toda España y en otros países. Rafa fue todo un referente científico a escala nacional, europea e internacional sobre la especie M. auricularia, como atestigua su obra publicada; pero sobre todo fue bastante conocido en Aragón y Navarra por albergar el Canal Imperial de Aragón la población más importante en número de especímenes vivos conocida en todo el mundo a finales del siglo XX y ocuparse de su investigación. Pronto se dio a conocer la figura científica de Rafa en todos los medios de comunicación de ámbito aragonés y colaboró activamente tanto con asociaciones sin ánimo de lucro como con instituciones oficiales en el estudio y la conservación de la margaritona, así como de otras especies de náyades. Fruto de ese gran interés, elaboró junto a otros científicos del MNCN-CSIC un documental audiovisual titulado “La Perla del Canal”, que obtuvo el Segundo Premio del Área Biomédica en la IX Bienal de Cine y Vídeo Científico Español (Zaragoza, 1999). Rafa pudo desarrollar una amplia labor de asesoramiento científico, campañas de prospección y publicaciones científicas sobre M. auricularia, tanto en los canales y acequias de riego, como en el propio cauce del río Ebro. Y esto fue posible, en buena medida, gracias a un convenio de colaboración entre el Gobierno de Aragón y el MNCN-CSIC suscrito entre 2001 y 2003. Asimismo, Rafa colaboró con la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), entidad propietaria del Canal Imperial de Aragón, para intentar compatibilizar la conservación de la importante población de M. auricularia existente en su cauce artificial naturalizado.

De esta época guardamos un grato recuerdo de su trabajo de campo, en los que realizó numerosas prospecciones de náyades en el Canal Imperial de Aragón y en el río Ebro en colaboración con los técnicos de las instituciones competentes en materia de conservación de la biodiversidad, de los espacios naturales y de la gestión hidráulica del Canal Imperial de Aragón. De esos años me gustaría destacar que Rafa se dedicó en cuerpo y mente a la compleja tarea de descubrir y poner en valor social a las náyades, formando en el trabajo de campo a numerosos Agentes para la Protección de la Naturaleza de Aragón del Gobierno de Aragón, técnicos de la entonces empresa pública Sociedad de Desarrollo Medioambiental de Aragón (SODEMASA), actualmente Sociedad Aragonesa de Gestión Agroambiental (SARGA), agentes de la entonces Guardería de Montes del Ayuntamiento de Zaragoza (actualmente personal de la Unidad de Conservación del Medio Natural del Ayuntamiento de Zaragoza) y personal de la Guardería Fluvial de la CHE, así como a otros profesionales, naturalistas, ecologistas y aficionados a la naturaleza en general que colaboramos con él.

Los que conocimos a Rafa en Aragón, cada uno desde su ocupación o competencia, pudimos aprender de su amplio conocimiento sobre las náyades: su complejo ciclo biológico, su destacada función ecológica en el medio fluvial, las técnicas subacuáticas de prospección en los cauces y las posibles causas de su declive. Esta segunda etapa coincidió con la aparición del mejillón cebra (Dreissena polymorpha) en la cuenca del Ebro en 2001, de cuya posible introducción ya nos advirtió Rafa muchos años antes de su rápida expansión, por lo que colaboró en la adopción de las primeras medidas de estudio y de gestión con el Gobierno de Aragón y la CHE, captando el interés de numerosos medios de comunicación aragoneses. En el año 2005, con motivo de las obras de la Expo Zaragoza 2008, realizó para el Ayuntamiento de Zaragoza una amplia prospección de M. auricularia y otras náyades en el tramo del río Ebro a su paso por esta ciudad, en la que además de contar con la participación de los agentes ya citados de distintas instituciones y de los técnicos de la entonces Agenda 21 Local del Ayuntamiento de Zaragoza, contó también con el apoyo especializado del Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza para la realización de las tareas subacuáticas. Esta prospección, que fue realizada durante la primera quincena del mes de julio de 2005, no pasó desapercibida para la población zaragozana, por el despliegue de medios técnicos y recursos humanos, obteniendo unos resultados importantes sobre la presencia de náyades en este tramo fluvial, aunque no de ejemplares vivos de M. auricularia. Años más tarde, ya en 2009, Rafa realizó para la CHE desde el MNCN-CSIC en colaboración con la Asociación para la Conservación y Estudio de la Biodiversidad (ACEBI), un estudio sobre el estado de conservación de M. auricularia en las aguas del río Ebro, que evidenciaba el gran declive de esta especie en el eje del Ebro y la expansión de los bivalvos exóticos invasores (mejillón cebra y almeja asiática).

Rafael Araujo en 2019 © R. Álvarez

Sus conferencias públicas eran fascinantes y sus publicaciones científicas en revistas de impacto eran de gran calidad, pero a su vez expresaban una reciente preocupación en cuanto a una adecuada gestión de la conservación de las náyades en la cuenca del Ebro se refiere. Conviene recordar que a mediados de febrero de 2003 se produjo un episodio de mortandad masiva de ejemplares de M. auricularia en un tramo del Canal Imperial de Aragón, suceso que motivó la incoación de oficio de un expediente del Justicia de Aragón (Expte. DII-226/2003-2) al objeto de recabar información de las Administraciones competentes en la materia para conocer el asunto en su integridad y emitir, en su caso, el correspondiente informe. Este hecho puso en evidencia la necesidad de mejorar esta gestión y desde entonces Rafa enfatizó la necesidad de conservar el Canal Imperial de Aragón por su rico patrimonio cultural y natural. Ponía en valor que, todavía a finales del siglo XX, en esta emblemática infraestructura hidráulica civil de la Ilustración sobreviviera la población de margaritona más importante del mundo conocida entonces. Contribuyó a su defensa con propuestas novedosas e innovadoras en colaboración con otros expertos y asociaciones sin ánimo de lucro de defensa ambiental y patrimonial, como la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR), la Sociedad de Amigos del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza (SAMPUZ) y la Asociación Volunta-Ríos.

No sé si por incomprensión o por la complejidad de hacer viables alternativas posibles a la gestión oficial de las instituciones competentes, lo cierto es que estas propuestas, muy a su pesar, nunca llegaron a materializarse. Además, no se le dio continuidad al convenio de colaboración suscrito entre el Gobierno de Aragón y el MNCN-CSIC entre 2001 y 2003. En consecuencia, Rafa se centró más bien en proyectos de investigación y prospecciones de náyades en otras comunidades autónomas y en otros países. No obstante, Rafa mantuvo un interés constante por el estudio y la conservación de las náyades de Aragón. Realizó aportaciones al Plan de Recuperación de Margaritifera auricularia en Aragón (2005) y a la Estrategia para la conservación de la almeja de río (Margaritifera auricularia) en España (2007), incluso llegó a ser designado asesor de dicha Estrategia en representación del MNCN por Resolución de 27 de octubre de 2011, de la Dirección General de Medio Natural y Política Forestal del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Además, participó como coautor en el libro titulado “Las almejas de agua dulce en Aragón: Margaritifera auricularia y otros bivalvos” editado por el Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón (2006), fue el primer coautor de un excelente artículo de síntesis titulado “Las náyades de la península Ibérica” en colaboración con otros autores (2009), elaboró el documento de bases ecológicas preliminares para la conservación de M. auricularia en España editado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (2012) y siguió colaborando en iniciativas o publicaciones para poner la divulgación de las náyades en Aragón, como por ejemplo la guía “El Canal Imperial de Aragón en Zaragoza” editada por el Ayuntamiento de Zaragoza (2012) y la guía de campo de “Moluscos Acuáticos de la Cuenca del Ebro” editada por la CHE (2012).

No sabría decir exactamente de qué forma ni en qué momento, quizás fuera poco a poco durante esta segunda etapa aragonesa, pero lo cierto es que Rafa entró en lo que podríamos considerar una tercera etapa marcada más bien por una gran desilusión sobre la recuperación y conservación de M. auricularia en los canales y en el río Ebro en Aragón. Esta circunstancia se evidenciaba públicamente con ocasión de su participación en determinados eventos, publicaciones o comunicaciones a la prensa. Por ejemplo, en unas jornadas técnicas realizadas en 2007 en el marco del Proyecto LIFE Conservación de Margaritifera auricularia en Aragón – LIFE04 NAT/ES/000033 (2004-2007) dirigido por el Gobierno de Aragón, en las que Rafa intervino con una ponencia titulada “M. auricularia diez años después. Presente y futuro de una especie en peligro de extinción” o en declaraciones para la prensa en 2008. Me refiero aquí a sentimientos y pensamientos que eran muy personales de Rafa y sobre los que, por respeto a otras personas y al propio Rafa, no debo entrar a juzgar. Solo diré que Rafa siempre fue una persona íntegra en su forma de pensar y de actuar, coherente con sus principios en cuanto a la conservación de la biodiversidad se refiere y también muy libre a la hora de expresar lo que consideraba más oportuno a partir de su conocimiento científico.

Sin embargo, Rafa nunca dejó de tener interés por la conservación de M. auricularia en Aragón, mantuvo contacto científico con los técnicos que se han estado ocupando hasta la actualidad de la gestión de las náyades en Aragón y seguía siendo muy conocido, apreciado y querido en esta tierra. De hecho, Rafa llevó a cabo la dirección científica del proyecto de la SEM titulado “Identificación de los potenciales agentes etiológicos responsables de las mortandades masivas de Margaritifera auricularia observadas en España”, que contó con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través de la Fundación Biodiversidad, en el que participaron científicos del CSIC (del MNCN y del Real Jardín Botánico) y de la Universidad de Wisconsin-Madison (EUA), contando con la estimable colaboración del personal técnico del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón y de la Comisaría de Aguas de la CHE, además de otras personas voluntarias.

Rafael Araujo en trabajos de campo en el Ebro, 2019 © R. Álvarez

Como sabemos, la importante población de M. auricularia que Rafa empezó a estudiar en Aragón desde 1996 prácticamente se ha perdido ya en 2021, como así han constatado los técnicos del Gobierno de Aragón en la revista Quercus nº 419. Justo cuando escribo este texto en recuerdo de Rafa, veo la publicación del Convenio con el Organismo Autónomo Confederación Hidrográfica del Ebro, la Comunidad Foral de Navarra y la Comunidad Autónoma de Aragón, para la protección de la especie declarada en situación crítica Margaritifera auricularia (BOE nº 277, de 19/11/2021). Quiero pensar que aún queda esperanza para la margaritona y que la ilusión de Rafa por la recuperación de esta especie amenazada pueda verse algún día cumplida.

Su reciente fallecimiento es una gran pérdida humana para su familia, colegas y amigos, pero también para la Ciencia, justo en un momento de la vida en la que se culmina la trayectoria profesional después de décadas de trabajo de investigación y divulgación. Por eso, en el Foro Malacológico de la SEM que se celebrará en Vitoria, el próximo viernes día 10 de diciembre, entre las 12:00 y las 13:00 horas, se realizará un acto de homenaje en recuerdo del Dr. Rafael Araujo Armero, que podrá ser seguido por videoconferencia en línea previa inscripción solicitando con antelación el acceso a través del correo electrónico de contacto del Comité Organizador del Foro: forosem2021@gmail.com.

Ramón M. Álvarez Halcón (malacólogo)

https://www.linkedin.com/in/ramahalcon