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MALAS PRÁCTICAS EN LA VIGILANCIA AMBIENTAL DE LOS EÓLICOS

Grupos ecologistas descubren malas prácticas en estudios de seguimiento de siniestralidad de parques eólicos. ANSAR y Amigos de la Tierra Aragón denuncian descontrol en el seguimiento de siniestralidad

El hallazgo de aves y murciélagos muertos bajo los aerogeneradores de los parques eólicos, por colisión de los animales con las palas es un hecho frecuente que se ha incrementado en los últimos meses y que pastores y agricultores, ciclistas y excursionistas han venido comunicando a nuestras asociaciones, desde las cuales nos hemos interesado de nuevo por el fenómeno.

Desde febrero de 2020, naturalistas de la Asociación Naturalista de Aragón (Ansar) y Amigos de la Tierra Aragón vienen analizando los seguimientos que realizan las empresas promotoras de parques eólicos relativos a la siniestralidad que causan en aves y murciélagos, solicitando al Gobierno de Aragón los datos que dichas empresas están obligadas a remitir y solicitando también los registros de entrada de animales en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre (CRFS) de La Alfranca para contrastar luego esos datos con los avisos recibidos y con los datos de campo obtenidos por propias averiguaciones, tras encontrar decenas de cadáveres de aves y cientos de murciélagos que tardaban en ser retirados en dos recientes parques eólicos de las localidades de Gallur y Magallón (Zaragoza), en una zona llana de secano cerealista, concretamente los parques La Nava (promotor “8 metros por segundo S.L.”) y Los Cierzos (promotor “Energías Eólicas y Ecológicas 53 S. L.”) pertenecientes ambas empresas al conocido grupo inmobiliario Brial (ver RESOLUCIÓN de 5 de junio de 2018, del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, por la que se formula declaración de impacto ambiental del proyecto de Parque Eólico “La Nava”, de 17,16 MW, en los términos municipales de Gallur y Magallón (Zaragoza), promovido por 8 metros por segundo, S.L. (Número expte. INAGA: 500201/01/2018/01134) BOA 145 de 27 julio 2018). El seguimiento de siniestralidad en esos parques, que suman once máquinas, lo realiza la consultora SATEL según figura en los informes remitidos por Gobierno de Aragón.

DEFICIENCIA DE LOS PLANES DE VIGILANCIA

Las ONGs ya apreciaron importantes diferencias en el número de aves y murciélagos en el primer informe cuatrimestral de seguimiento (enero-abril 2020) que hizo esta consultora para los promotores con respecto a las bajas observadas en el campo. Durante el mes y medio que duró el confinamiento las ONGs no pudieron obtener datos de campo, por lo que decidieron esperar a los siguientes meses para comprobar con el informe del segundo cuatrimestre si sus sospechas eran fundadas. Una vez comparada la información recogida por las ONGs y por la consultora encargada del plan de vigilancia de La Nava y Los Cierzos, los resultados no pueden ser más preocupantes, ya que la realidad es bien diferente a la que describe el informe aportado por la consultora.

Según el seguimiento quincenal de Satel, en el parque eólico La Nava, entre enero y abril murieron 3 aves y 1 murciélago y de mayo a agosto 4 aves y 11 murciélagos, que son un total de 7 aves y 12 murciélagos. Y registró en el parque eólico Los Cierzos entre enero y abril 4 aves y 2 murciélagos y de mayo a agosto 6 aves y 13 murciélagos un total de 10 aves y 15 murciélagos.

Según los datos totales de Satel entre enero y agosto de 2020 se encontraron entre los dos parques que, recordemos, suman once aerogeneradores: 17 aves y 27 murciélagos, que suman 44 animales.

Según los datos de Ansar y Amigos de la Tierra Aragón en observaciones con frecuencia semanal, en el parque eólico La Nava, de enero a abril se detectaron 10 aves y 2 murciélagos. De mayo a agosto 24 aves y 107 murciélagos. El total suma 34 aves y 109 murciélagos. En el parque eólico Los Cierzos, de enero a abril se encontraron 16 aves y 6 murciélagos y entre mayo y agosto 28 aves y 53 murciélagos con un total de 44 aves y 59 murciélagos.

El total de bajas encontradas por las ONGs entre los dos parques eólicos, es para echarse temblar: 78 aves y 168 murciélagos, un total de 246 animales en ocho meses de seguimiento de las once máquinas. Siempre cadáveres, salvo algún caso puntual de un buitre leonado mutilado pero vivo, que finalmente debió ser sacrificado en el CRFS.

bajas eólicas

Datos comparativos de bajas en el periodo enero-agosto 2020
en PPEE La Nava y Los Cierzos (grupo Brial) en Gallur, Zaragoza

Dado que cuando los naturalistas detectaban restos bajo los aerogeneradores daban parte a la emisora de emergencias del Gobierno de Aragón y los agentes de protección de la naturaleza solían acudir a retirar los animales o bien los recogían dentro de su actividad profesional ordinaria, puede ser que la consultora no registrara algunas bajas. No obstante, la diferencia es significativa.

Según los datos aportados por el Gobierno de Aragón, en el CRFS de animales procedentes de La Nava y Los Cierzos del periodo enero-octubre de 2020, de ellos 74 corresponden al periodo de enero-agosto que aquí analizamos.

Ante la disparidad de cifras en las bajas (44/74/246), cabe pensar tanto en una elevada tasa de desaparición de los restos por depredación como en un deficiente método de seguimiento tanto en intensidad como en frecuencia -dado que INAGA sólo exige un control quincenal de bajas- o bien una combinación de todos esos factores.

Como prueba de contraste, desde las asociaciones ecologistas se obtuvieron datos de campo propios correspondientes a otros dos parques eólicos cercanos a los anteriores, como son Agón (promotor “8 metros por segundo S. L.”) y Tinajeros (promotor “Saggita Ventum S. L.”) ambos del grupo Brial también. En estos, de acuerdo a los datos de la empresa consultora que se encarga del seguimiento -Naturiker, según las informaciones recabadas- la siniestralidad de enero a abril fue nula, algo altamente improbable.

Desde el momento en que estos grupos ecologistas comenzaron a visitar las inmediaciones de estos dos parques citados se encontraron ejemplares de fauna accidentada que llevaban meses muertos, abandonados en el campo, sin que hubiera constancia de su muerte y sin ser trasladados al Centro de Recuperación de La Alfranca como es obligatorio según el condicionado del INAGA. Lo lamentable es que los informes que realizó la consultora Naturiker valieron como argumento a otras empresas promotoras para solicitar más parques eólicos en la zona, argumentando que la mortalidad previa registrada en un parques eólicos en funcionamiento de esa zona había sido nula, y el impacto ambiental muy reducido. Nada más lejos de la realidad.

[…] También se han obtenido los datos de siniestralidad de los vecinos parques eólicos de Tinajeros y Agón, en funcionamientos desde enero de 2020 (Consultora Naturiker) y situados a 1 y 2 km de la zona de implantación. Los datos correspondientes al periodo enero-abril 2020 (4 meses y 9 aerogeneradores) reflejan una siniestralidad igual nula (0) para aves y quirópteros. EsIA PE Agón 2. IGMA.

Otro parque eólico que fue visitado este pasado enero, fue el parque eólico de La Peña, perteneciente a EDPR (Energías de Portugal Renovables) España y situado en la localidad de Las Pedrosas en la Sierra de Luna. Hasta la fecha desconocemos quién hace el obligatorio seguimiento de siniestralidad pero, según datos oficiales aportados por el Gobierno de Aragón de entradas al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca en los diez primeros meses de 2020 sólo han trasladado dos buitres leonados. Las ONGs en la mañana del tres de enero de 2021, realizando una visita superficial bajo algunos aerogeneradores, contabilizaron hasta nueve buitres muertos.

INNACIÓN DEL GOBIERNO DE ARAGÓN

El Gobierno de Aragón debería de actualizar el protocolo de seguimiento de la siniestralidad en parques eólicos pues tiene más de 20 años de antigüedad, y se está demostrando insuficiente a día de hoy.

No se entiende por qué la Dirección General de Medio Natural del Gobierno de Aragón hace la vista gorda cuando en los informes cuatrimestrales del seguimiento ambiental que entregan los promotores sobre la mortandad obtenida ésta es ínfima o incluso nula, siendo todo esto sospechoso de un incumplimiento sistemático de los condicionados.
La citada Dirección General debería realizar seguimientos comprobatorios de la muerte real que provocan esos parques eólicos supervisando y verificando la información aportada. Se da el caso de parques eólicos contiguos, en los que mientras uno reporta varias decenas de casos de mortalidad, otro de al lado solo informa de dos casos en todo un año. Así mismo, también hemos observado que en la información aportada por las consultoras de los proyectos eólicos en explotación a la DGA no figuran apenas ejemplares de especies de pequeño tamaño como murciélagos, trigueros, alondras, calandrias, vencejos… cuando estas aves y los murciélagos son víctimas muy frecuentes de los aerogeneradores.

Las ONGs piden responsabilidades al Gobierno de Aragón que, como se está viendo no realiza ningún seguimiento de verificación de los datos aportados de mortalidad de algunas empresas consultoras.

Nos preguntamos ¿qué pasa aquí? ¿qué hace el Instituto Aragonés de Gestión ambiental (INAGA), el Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Aragón que son los que tienen las competencias en protección y conservación de fauna silvestre, que junto al Servicio de Energía y Minas deben celebrar al menos una reunión anual para analizar el seguimiento ambiental de cada parque eólico?, ¿por qué no se han percatado de todas estas incoherencias e incumplimientos que nosotros, con un mínimo esfuerzo hemos podido comprobar?

Todo esto demuestra que, hasta la fecha, desde el inicio de la implantación de los parques eólicos hace unos 25 años no se ha comprobado si se hacen correctamente los seguimientos de mortalidad que establece el protocolo de seguimiento propuesto por la Dirección General de Sostenibilidad, el cual es facilitado por el INAGA como indica la Declaración de Impacto Ambiental de los proyectos.

Si se carece de resultados e información del seguimiento ambiental, no se pueden prescribir medidas de mitigación específicas para contrarrestar la mortalidad, ¿acaso no se pretende que no se reporten datos reales de mortalidad en parques eólicos, para no sacar a la luz y hacer visible la verdadera realidad del impacto ambiental de algunos parques eólicos e impedir que se apliquen medidas correctoras?

Llevan 20 años haciendo mal todo esto, 20 años ocultando datos reales de mortalidad en los parques eólicos. No hay datos fiables que nos permitan conocer el impacto ambiental de los parques eólicos.

Los Servicios Provinciales de medio Ambiente y la Dirección General de Medio Natural, que son los que deberían supervisar el cumplimiento del condicionado ambiental parece que miran hacia otro lado, eludiendo su responsabilidad, pero tienen la obligación de supervisar, verificar los estudios y analizar de forma adecuada los impactos ambientales de estos proyectos, lamentablemente están mostrando incompetencia y dejación de sus funciones.

RESUMEN

El seguimiento que los grupos ecologistas llevan realizando en las centrales eólicas La Nava y Los Cierzos, que suman once máquinas, desde febrero de 2020 a enero de 2021 arroja una escandalosa cifra de 110 aves y 297 murciélagos, en total 407 bajas por lo que han requerido al Gobierno de Aragón la aplicación del condicionado ambiental y exigien que se tomen medidas urgentes para evitar el goteo interminable de muertes.

Los parques eólicos Agón, Tinajeros, La Nava y Los Cierzos tienen ya interpuestas denuncias ante el Seprona por la muerte de siete cernícalos primillas. Esta emblemática especie amenazada de nuestros medios esteparios cuenta con un Plan de Conservación vigente fallido por incumplir sus objetivos y acciones de conservación previstas, que han derivado en el declive imparable de sus poblaciones, dejadas a su suerte durante los últimos años por parte de la administración y técnicos competentes, concretamente desde el inicio de su gestión por el ejecutivo del consejero Joaquín Olona.

Ansar y Amigos de la Tierra Aragón ponen a disposición del Gobierno de Aragón todos sus datos de seguimiento del parque eólico La Nava y Los Cierzos, donde se incluyen fotografías de cada individuo muerto y coordenadas de donde se encontraron, y van a exigir el cumplimiento del condicionado del INAGA que dice: En función de los resultados del seguimiento ambiental de las instalaciones y de los datos que posea el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, el promotor queda obligado a adoptar cualquier medida adicional de protección ambiental, incluidas paradas temporales de los aerogeneradores, o incluso su reubicación o eliminación.

Se quiere animar a grupos ecologistas de toda España a que presionen a los organismos públicos y departamentos con competencias en conservación de la fauna para que se realicen y supervisen con rigor los seguimientos ambientales de los parques eólicos para conocer realmente el impacto real en aves y murciélagos todas ellas especies protegidas por la ley.

No olvidemos que los que tienen que exigir que se cumplan los protocolos, vigilar y verificar que se realizan los seguimientos y son los organismos públicos como la Dirección General de Medio Natural y su Servicio de Biodiversidad que tienen las competencias en la conservación de las poblaciones de aves y los murciélagos que se ven afectados por algunos proyectos de parques eólicos en fase de explotación.

Ansar y Amigos de la Tierra Aragón vienen exigiendo que se cumpla el condicionado ambiental ambiental que no es otro que la parada y retirada de los aerogeneradores por ser incompatibles con la fauna voladora.

EL PROCESO ADMINISTRATIVO

Ante la petición de una empresa promotora para instalar un parque eólico, es la Dirección General de Energía y Minas del Departamento de Industria el órgano sustantivo que controla el proceso administrativo y quien autorizará la instalación y puesta en marcha del parque. Entre los diversos informes favorables que debe contar la instalación está el del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) que incluye un condicionado ambiental referido a protección de la fauna y flora, vertidos, ruido, etc. que debe cumplir el promotor. Una de las condiciones es el seguimiento de siniestralidad de fauna durante los primeros años de funcionamiento para registrar las bajas, evaluarlas y actuar en consecuencia. Los Servicios Provinciales de Medio Ambiente son los encargados de vigilar el cumplimiento del condicionado ambiental por parte del promotor.

En estos momentos el Director General de Energía y Minas es Sergio Breto Asensio (29/08/2019-hoy) adscrito al Departamento de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial que dirige el Consejero Arturo Aliaga López; el Director General de Medio Natural y Gestión Forestal es Diego Bayona Moreno (29/08/2019-hoy) y el Director del INAGA es Jesús Lobera Mariel (30/07/2015- hoy) adscritos al Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Consejero Joaquín Olona Blasco.

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MUERTE Y SUFRIMIENTO BAJO LA EÓLICA

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Ratonero abatido en el parque eólico La Muga 2. Gallur, Zaragoza; 20201225 © ANSAR

A pesar de la reconocida y creciente siniestralidad de los parques eólicos, de las denuncias y de los dispositivos anticolisión en aerogeneradores, aves y murciélagos siguen cayendo abatidos. Como en este caso de la máquina nº 11 del parque eólico La Muga 2 de Forestalia en los TM de Gallur, Magallón, Mallén y Novillas (Zaragoza, Aragón, España).

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Ratonero abatido en el parque eólico La Muga 2. Gallur, Zaragoza; 20201209 © ANSAR

Hace pocos días ya se encontró otro ejemplar abatido en el PE La Muga 2 bajo la máquina nº 1, dotada -además- de medidas anticolisión. Los dispositivos anticolisión ya se mostraron ineficaces en el polémico complejo eólico Monlora, también de Forestalia, como denunciamos aquí (ver: Aerogeneradores con bocina inútil).

Los siniestros con aves se producen por colisión de la pala con el cuerpo del animal. La colisión con las palas que poseen una velocidad lineal en el extremo que ronda los 250 km/h ocasiona la mayoría de las veces la muerte inmediata del animal porque el traumatismo es muy severo; pero si produce la mutilación de un miembro, el ave agoniza durante horas o días hasta que muere por deshidratación o inanición o es presa de depredadores. Si el animal es recogido vivo a tiempo y llevado al centro de recuperación, lo cual sucede raramente, generalmente debe ser sacrificado porque las heridas son irrecuperables.

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PE La Muga 2. Gallur, Zaragoza; 20201209 ©ANSAR

El parque La Muga 2 corresponde a uno de los lotes adquiridos por el grupo Forestalia en las subastas de los últimos años. Éste adquirió en la subasta de 2016, 300 MW eólicos mediante la compañía Consorcio Aragonés de Recursos eólicos SL y, en 2017, 1.200 MW eólicos mediante la compañía Sociedad Aragonesa Transeuropea de Energías Renovables SA, ambas del grupo Forestalia.

Luego, el fondo de inversión danés Copenhagen Infraestructure Partners (CIP), a través de la compañía CI III Monegros Energy Holdco SL, adquirió 487 MW de los 1.200 MW adjudicados a Sociedad Aragonesa Transeuropea de Energías Renovables SA en la subasta de mayo de 2017 y los rebautizó con los nombres de Proyectos «Monegros» (374 MW) y «Alenza» (113 MW). A su vez parece ser que DNV GL refinancia la CI III Monegros, dentro del entramado que se ha formado en torno a las renovables.

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Fuente: DNV GL

El proyecto «Monegros» lo constituyen 9 parques eólicos equipados con 99 aerogeneradores y una potencia de 374 MW, todos en la provincia de Zaragoza: El Cabezo (49,40 MW), El Portillo 2 Fase I (44,80 MW), El Portillo 2 Fase II (38,00 MW), La Muga (25,00 MW), La Muga II (49,40 MW), La Muga III (30,40 MW), Venta del Ginestar (48 MW), Virgen de Rodanas I (49,50 MW) y Virgen de Rodanas II (49,50 MW) (Ver: ¿Qué ha sido de los 1.500 MW adjudicados a Forestalia en las subastas de renovables?/El periódico de la energía, 20201009).

En estas páginas también se ha denunciado el desastre que ha supuesto la construcción de las centrales El Cabezo y El Portillo en los TM de La Muela y Muel correspondientes al complejo «Monegros».

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CONDENAN LA MUERTE DE LA OSA SAROUSSE POR DISPAROS

Los grupos ecologistas condenan la muerte de la osa “Sarousse” en una cacería y exigen al Gobierno de Aragón prohibición cautelar e inmediata de la caza en todas las zonas con presencia de oso.
El domingo fue un día muy duro y triste para la conservación del oso pardo en los Pirineos y para los amantes de la naturaleza. Desde hace años los grupos ecologistas vienen advirtiendo y denunciando la inacción y falta de gestión del Gobierno de Aragón, con esta especie en peligro de extinción y en particular con la osa “Sarousse” (*) abandonada a su suerte durante años.
Todo esto ha desembocado en la trágica muerte de la osa “Sarousse” por el disparo de un cazador, en el Pirineo aragonés, en el mismo día que también se ha producido la muerte de otra osa en montañas de Palencia durante una cacería de jabalí. Los sucesos son de una gravedad intolerable para una sociedad avanzada y comprometida con la conservación de la naturaleza.
Desde los grupos ecologistas esperaremos los avances en la investigación judicial, reservándonos el derecho si es preciso de presentarnos como acusación particular. También queremos puntualizar sobre los antecedentes y circunstancias en que se han producido, con la más que discutida autorización de la caza como actividad esencial durante el confinamiento del resto de la sociedad durante la emergencia sanitaria por COVID19. La caza en Aragón desde hace varios años posee una falta de control y vigilancia manifiesta, que desemboca en hechos tan desafortunados como muerte de “Sarousse”. Cientos de cazadores con sus armas recorren cada fin de semana los montes de la región sabedores de que la administración carece de medios y personal suficientes para vigilar el cumplimiento de la normativa en cada territorio, inclusive en los espacios naturales protegidos.
La práctica cinegética se sigue autorizando y justificando, sin ninguna base científica, como actividad esencial para el control de “plagas” de herbívoros en todo el país, causando la muerte de miles de estos y otros animales silvestres, base de la dieta de pequeños carnívoros y aves rapaces, a menudo también victimas de “accidentes y confusiones” por parte de los cazadores.
El Gobierno de Aragón no protege las especies amenazadas
En el caso del oso pardo, hemos denunciado reiteradamente en los últimos años la grave irresponsabilidad e inacción del actual titular del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio ambiente, Joaquín Olona, obstaculizando y dilatando sine die la aprobación de un Plan de Recuperación y Conservación de esta especie, instrumento legal imprescindible para articular medidas eficaces que ayuden tanto a lograr la restauración de una población viable de oso pardo en territorio aragonés, como para prevenir, reducir y compensar adecuadamente los daños que pueda causar a la ganadería extensiva.
Máximo rigor e independencia hasta la aclaración del caso
Las investigaciones deben realizarse con cautela y en profundidad por organismos expertos e independientes de toda presión mediática o política hasta lograr su esclarecimiento, respetando la presunción de inocencia tanto del cazador como de la víctima, en este caso una osa adulta que se había asentado en la Ribagorza desde hace casi 15 años, sin dejar descendencia. Varias organizaciones nacionales y aragonesas estudian personarse en la causa judicial así como otras medidas para exigir responsabilidades.
Un daño incalculable al patrimonio natural de los aragoneses
Más allá del coste que para las arcas públicas supone anualmente la verificación y compensación de daños causados por “Sarouse”, y los ingresos percibidos por los ganaderos de la zona para compensar tales daños y conciliar su presencia, la desaparición de la osa echa por tierra varias décadas de intenso trabajo y fondos nacionales y europeos invertidos en el mejor conocimiento de su biología, el seguimiento de sus desplazamientos, la eficacia de las medidas más adecuadas para el manejo del ganado y la ordenación de los recursos de su hábitat. Estos son elementos claves y esenciales para la inminente, natural e irreversible llegada del oso pardo a territorio aragonés desde las poblaciones asentadas en Valle de Arán y Alt Pirineu.
Además, y a pesar de no haber dejado descendencia, quizás por encontrarse muy alejada de otros congéneres, la muerte de “Sarousse” acaba con la expectativa, al menos a corto plazo, de la recuperación de un núcleo reproductor en este sector estratégico del Pirineo.
*La osa “Sarousse” nació en Eslovenia en 1999 y fue introducida o liberada en el Pirineo francés el 21 de agosto de 2006 en la comuna de Arbas, desplazándose en 2010 casi 100km hasta el macizo del Turbón y el valle de Bardají (Huesca), donde ha resultado muerta el 29 de noviembre de 2020 durante una cacería. Contactos:
– Amigos de la Tierra Aragón (ADT)
– Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR)
– Ecologistas en Acción (EEA)
– Fondo Natural
– Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ)
– SEO/BirdLife
– WWF-España

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LA MALDICÓN DEL CURAGE SOBRE EL SOTO DE LA ALAMEDA DE SOBRADIEL

soto de La Alameda

Maquinaria empleada en la intervención de curage

Amigos de la Tierra Aragón y Ansar han manifiestado en un comunicado su más enérgica condena a la apertura de los pasillos que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) está realizando en el Soto de La Alameda (TM Sobradiel, Zaragoza).

soto de La Alameda

Uno de los ramales abiertos en la intervención de curage

Como una maldición, la CHE sigue arrasando los escasos y escuálidos sotos del Ebro con la excusa su novedosa técnica de curage, consistente en abrir ramales para mejor fluencia del agua en las avenidas, como indica reiradamente en sus notas de prensa. Acción que empezó en 2018 y ha seguido en 2019 y 2020 sin una evaluación de las consecuencias.

soto de La Alameda

Aspecto de la intervención de curage

Lo que prometían sobre efectuar unas intervenciones con el menor impacto posible, se ha convertido en un desastre. La actuación en el soto de La Alameda ha dejado un descarado laberinto de autopistas acarreando una intensa destrucción de vegetación. Además, la distancia del soto a los núcleos poblados hace difícil creer que el curage reduzca la exposición de estos a las inundaciones.

(Nota. En cursiva el vocabulario propio de CHE)

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SEO/BIRDLIFE RECURRE LOS NUEVOS REGADÍOS EN ARAGÓN

SEO/BirdLife ha presentado un recurso de alzada contra la aprobación de nuevos regadíos en Los Monegros por parte del Gobierno de Aragón.
Bujaraloz

Obras de regadío en la Hoya de Benamud, Bujaraloz (Zaragoza). Noviembre, 2006

• La ONG recuerda al Gobierno de Aragón que se comprometió con la Unión Europea a crear un Parque Natural en Los Monegros, a aprobar planes de conservación de especies amenazadas y a ampliar la Red Natura 2000, y todas estas medidas están incumplidas.
• También destaca que las especies catalogadas en Los Monegros se encuentran en peor estado de conservación que hace 20 años debido, principalmente, a las concentraciones parcelarias, lo que hace inviable ambientalmente nuevos regadíos en este ecosistema agroestepario al límite del colapso.
Desde la legislatura anterior, SEO/BirdLife ha mantenido con el actual Gobierno de Aragón una serie de reuniones específicas para exigir el cumplimiento de los compromisos ambientales de Monegros. Así mismo, la ONG ambiental ha indicado expresamente en estos encuentros la incompatibilidad manifiesta de nuevos regadíos en Los Monegros, por encontrarse las poblaciones de especies esteparias allí existentes en fuerte regresión y por usar los fondos europeos sin respetar el medioambiente y la biodiversidad.
Sin embargo, en las diversas reuniones mantenidas con el consejero Joaquín Olona y el secretario general técnico, José Luis Castellanos, estos se han negado expresamente a avanzar en los compromisos ambientales de Monegros, a pesar de la obligación que el Gobierno de Aragón adquirió con Bruselas.
Además, el Gobierno de Aragón ha expuesto a los agricultores a una convocatoria de nuevos regadíos que son manifiestamente incompatibles con el medio ambiente y con la biodiversidad, a pesar de conocer de la mano de SEO/BirdLife la imposibilidad de cumplir con los requisitos ambientales que obligan los fondos europeos. La situación de expectativa, creada exclusivamente por el Gobierno de Aragón a los regantes, se puede ver agravada si no se avanza en los compromisos ambientales de Monegros con Bruselas, si se reabre la queja europea cuyas obligaciones incumple el Gobierno de Aragón.
Aves en regresión
“Los censos demuestran que las poblaciones de aves esteparias de Los Monegros se encuentran en regresión debido a los nuevos regadíos puestos en marcha con anterioridad, a las concentraciones parcelarias y a la aprobación, más reciente, de numerosas granjas de ganadería intensiva, según datos del propio Gobierno de Aragón. Conociendo esta información, y a pesar de las reuniones mantenidas durante los últimos años, el consejero Olona y el secretario Montesinos, que reconoció no haber avanzado en la conservación del espacio natural, han decidido embarcar a los regantes en unos proyectos de imposible realización”, denuncia Luis Tirado, delegado de SEO/BirdLife en Aragón.
A la imposibilidad de ser compatibles los regadíos con la biodiversidad en Los Monegros se suma otro problema: la imposibilidad de disponer de agua, ya que el Tribunal Supremo y el Gobierno de España ha anulado recientemente el embalse de Biscarrués, mientras que el embalse de Almudevar está judicializado por cuestiones similares al anterior y es muy probable una resolución similar.
“Apostar por nuevos regadíos en Los Monegros nunca va a ser un proyecto con futuro. La población de esta comarca se encuentra en regresión a pesar de las decenas de miles de hectáreas puestas en regadío. Por tanto, la apuesta por el sector del regadío en Los Monegros ha fallado por diferentes motivos y no está cumpliendo con el objetivo de contener el abandono del medio rural”, declara Tirado.
Promesas incumplidas
Los compromisos ambientales incumplidos incluyen un Parque Nacional, un Parque Natural, una Reserva de la Biosfera (estas últimas impulsadas por las Cortes de Aragón por uranimidad pero obviadas por el actual consejero), medidas agroambientales específicas para los agricultores de Monegros, planes de conservación de especies amenazadas y una serie de acciones destinadas a fijar la población a largo plazo. Objetivos sostenibles que se está demostrando en Aragón mantienen a la población en el medio rural y son apuestas de futuro.
noticia

Heraldo de Aragón, 23 de enero de 1993

Por todo ello, SEO/BirdLife solicitará una reunión con el presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, con objeto de avanzar en el correcto cumplimiento de los compromisos de Los Monegros y paralizar nuevos regadíos imposibles. También mantendrá contactos estrechos con los regantes afectados para lograr compensaciones ambientales y sostenibles, y alternativas al regadío.
Zaragoza, 30 de septiembre de 2020.

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DOS FORMAS DE DAR LA NOTICIA

A continuación voy a analizar cómo fue tratada en dos medios de comunicación escritos regionales una nota de prensa de asociaciones ecologistas aragonesas, comparando tanto la forma como el fondo del tratamiento.

A primeros de septiembre de 2019 las asociaciones ecologistas aragonesas ANSAR y Amigos de la Tierra Aragón enviaron a una nota de prensa denunciando lo que consideraban agresiva intervención de la Confederación Hidrográfica del Ebro, dependiente del Ministerio de Transición Ecológica (CHE/MITECO), en el soto de Sobradiel en la provincia de Zaragoza.

Soto Sobradiel

Pasillo abierto ex novo en Soto de Sobradiel. Zaragoza. Septiembre, 2019

CHE viene abriendo pasillos o ramales en los sotos del Ebro con el fin, según ese organismo de cuenca, de aumentar el flujo de corriente, movilizar sedimentos y disminuir la inundación de los campos y pueblos. Esta intervención la denominan curage (sic), la califican de novedosa (sic) y de bajo impacto (Nota de prensa CHE 27/11/2018). Las entidades ecologistas critican que se destruyan los escasos y reducidos sotos que quedan en la ribera del Ebro, especialmente las masas arboladas de éstos, como ya sucedió en Soto de Alfocea en 2018 y de nuevo en 2020.

Voy a mostrar aquí cómo desarrollaron la nota remitida por las asociaciones ecologistas dos periódicos aragoneses en sus versiones digitales. Uno es El Periódico de Aragón y otro Arainfo, los únicos que se hicieron eco. El primero es uno de los periódicos regionales más difundido (tras Heraldo de Aragón), veterano (1990), con tirada en papel también, perteneciente a Prensa Ibérica al adquirir Grupo Zeta, tradicionalmente se le considera vinculado a PSOE y en buena sintonía con Gobierno de Aragón. El segundo es un periódico más joven (2010), independiente, un tanto peculiar, de tendencia progresista o de izquierda, de cariz aragonesista y de mucha menor difusión, sin duda.

Mientras que Arainfo publicó inmediatamente el comunicado el 8/09/2019 bajo el título: Ecologistas denuncian la eliminación de arbolado en el soto de Sobradiel, El Periódico de Aragón publicó días más tarde, el 12/09/2019, titulando: La CHE realiza obras de limpieza en Sobradiel. Desconocemos si publicó en papel en su momento la noticia. En cualquier caso se analiza el tratamiento dado al comunicado ecologista desde el punto de vista de un lector de la edición digital.

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Fuente: El Periódico de Aragón

Veamos los titulares. Mientras Arainfo se ciñe en el titular a la información de la nota de las entidades ecologistas, como es la denuncia de la destrucción de la vegetación natural, El Periódico de Aragón le da la vuelta totalmente a la nota ecologista dando protagonismo a la CHE y a su versión de los hechos, refiriendo una parte anecdótica de la intervención en el soto como fue la retirada de basuras que denomina limpieza en el titular, aspecto que no era el objetivo esencial del curage y devaluando la denuncia.

Hay que hacer hincapié en que los curage implican destrucción de árboles y arbustos con eliminación absoluta del sotobosque. La retirada de basuras arrastradas por el río -neumáticos, envases, plásticos, y otros enseres- es un aspecto sobrevenido que se realiza para dar buena imagen ya que quedaría feo eliminar la vegetación y no llevarse la basura que aparece en los pasillos y sólo en ellos y que nadie tenía la más mínima intención de retirar.

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Fuente: Arainfo

Probablemente el tratamiento que hace El Periódico de Aragón se deba a que publicó la noticia días más tarde que Arainfo para recoger la réplica de CHE. De hecho la fotografía deja bien claro que hubo contacto con CHE pues ilustra la noticia con una fotografía de la propia CHE donde se ve al técnico del organismo posando junto a las bolsas de basura, en vez de incluir la foto proporcionada por las organizaciones ecologistas, que omite.

En cuanto al texto de la noticia, Arainfo se explaya publicando prácticamente íntegro el comunicado ecologista (469 palabras) sin incluir réplica o contrastar la información con CHE, mientras que El Periódico de Aragón le da un corto tratamiento a la noticia con 87 palabras y sólo hace una breve referencia a la denuncia ecologista (30 de 87 palabras) tras describir la intervención de CHE y sus razones. No obstante le da tiempo de meter una divertida errata hablando de courage en vez de curage, término adoptado del francés y que viene a significar dragado y retirada de sedimentos:

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha procedido a la limpieza en el soto de Sobradiel con el objetivo de reducir el riesgo de inundaciones en poblaciones. «Es un courage que favorece la fluencia y laminación de caudales», explicaron fuentes de la CHE, que aseguraron que solo se estaba actuando sobre «vegetación arbustiva sin afectar a grandes árboles». Por su parte, los grupos ecologistas de Amigos de la Tierra Aragón y Ansar se posicionaron en contra de estas obras que según ellos estaban causando «destrucción de vegetación». El Periódico de Aragón 12/909/2019

La mayor extensión de la noticia en Arainfo permite conocer las razones de la denuncia ecologista, mientras que en El Periódico sólo se nombra la posición en contra de los ecologistas sin entrar en los argumentos de éstos. Este aspecto es importante pues los ecologistas quedan como los inconformistas de siempre. Sin embargo había múltiples razones esgrimidas por los ecologistas en su nota, incluso acusaciones directas a políticos:

[…] Las obras están causando «destrucción de vegetación, y son especialmente perjudiciales porque fragmentan y rompen la integridad de las masas forestales de álamos, fresnos y sauces» en el soto de Sobradiel. «Estos bosques ribereños son oasis de vegetación arbórea en medio de ecosistemas esteparios como son los del eje del Ebro» […] Arainfo 8/09/2019

[…] A pesar de estar marginados y limitados a una estrecha franja, «se les considera molestos y se pide su eliminación» […] «Estos sotos están sometidos a una agresión sin precedentes, bien calculada y planificada para obtener réditos políticos. Pero el presidente Lambán, el consejero Olona y la ministra Ribera a través de CHE, tienen a los sotos sentenciados ya que sólo se actúa en terrenos que son de titularidad pública» […] Arainfo 8/09/2019

[…] «Las soluciones de eliminación de vegetación no son soluciones definitivas pues los pasillos abiertos se cubren progresivamente de vegetación y de árboles caídos. Sólo la eliminación de ciertas motas y la permeabilización de infraestructuras o la liberación del dominio público de construcciones e instalaciones que lo han invadido progresivamente son soluciones a largo plazo» […] Arainfo 8/09/2019

Conclusión
Tras analizar someramente cómo apareció el comunicado de los ecologistas en ambos medios se puede concluir que El Periódico de Aragón realizó en esta ocasión una importante acción de zapa y desprestigio hacia los ecologistas.
Para empezar, no se hizo eco de la nota ecologista -bastante crítica, sin duda, con CHE- en su momento, sino con posterioridad y para hacerlo de forma secundaria, dando prioridad a la parte acusada. Considerando que la iniciativa de la noticia partió de las organizaciones ecologistas, resulta de muy mala praxis periodística dar, de entrada, el protagonismo a los replicantes. Pero esta no es la primera vez que ocurre en la que los ecologistas levantan una noticia, por supuesto, un atentado ecológico y el agresor queda como el bueno.

No obstante, los periodistas suelen aducir para estas ocasiones que como la noticia de la denuncia ya había salido en otros medios, ya no era actualidad, y ahora daban la versión de la parte contraria. No es la primera vez que argumentan esto. También podrían esgrimir que sí publicaron en papel en su momento, aunque es poco probable y no afecta al punto de vista de un lector digital.

En segundo lugar omitió la imagen aportada por los ecologistas y los razonamientos de éstos. En cambió utilizó una foto aportada por la parte acusada que poco tenía que ver con el destrozo que hizo CHE en el soto de Sobradiel.
Por último se aprecia cierta desviación entre los hechos sucedidos y denunciados y lo que se transmite. El Periódico habla de limpieza y refuerza esa idea con un montón de bolsas de basura para transmitir una imagen al público de una obra positiva y resaltar la bondad de la CHE. No obstante, hay que resaltar que la basura que aparece en la fotografía no es el elemento que se retira para reducir el riesgo de inundación. Es decir, no existe congruencia entre la imagen y la información de que solo se estaba actuando sobre vegetación arbustiva que se cita en El Periódico.
Se puede concluir que los ecologistas lo han tenido difícil en el caso analizado para transmitir su mensaje en los medios de comunicación convencionales. Tienen que luchar contra la resistencia de esos medios y también contra la precariedad de los redactores, cuya volatilidad y constante rotación impide tener en los medios a personas de referencia y con cualificación en temas ambientales ya que la ecología, la biología, la conservación, la legislación ambiental son áreas de cierta complejidad y, desde luego, el funcionamiento de los ecosistemas no es lineal ni mecánico.
Esta precariedad en la que se mueven los medios de comunicación se manifiesta en que ninguno de los dos citados se puso en contacto con las organizaciones ecologistas para ratificar o aclarar el comunicado.
Por otra parte, los ecologistas deben enfrentarse a los profesionalizados gabinetes de prensa de instituciones y empresas que, sin escatimar recursos, hacen un poderoso trabajo de lavado de cara. De greenwashing en este caso.
José A. Domínguez

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MORTALIDAD DE FAUNA EN DOS PARQUES EÓLICOS DE ZARAGOZA (I)

parque eólico

Vista general de la zona de estudio. © Barracuda/J. A. Domínguez

Antecedentes
La siniestralidad de vertebrados voladores en parques eólicos es un hecho suficientemente conocido y preocupante en ámbitos científicos (1) pero que es difícil hacer trascender a los grandes medios de comunicación y a la opinión pública dadas la bula de la que disfrutan las energías renovables, y en este caso la eólica, la propaganda directa e indirecta que realizan de ésta (2), más las campañas de greenwshing o blanqueamiento que desarrollan las empresas del sector (3).
El Gobierno de Aragón obliga a hacer un seguimiento de siniestralidad de los parques eólicos de varios años de duración al comienzo de su funcionamiento con el objetivo, según se especifica en las autorizaciones, de determinar si es necesario modificar el régimen o ubicación de los aerogeneradores. La siniestralidad conlleva en la casi totalidad de los casos la mortalidad de los animales afectados, siendo las aves y los quirópteros los grupos perjudicados.
No obstante, los datos rigurosos son escasos y de baja confianza bien porque la siniestralidad se basa en estimaciones a partir de ejemplares encontrados en visitas distanciadas en el tiempo, bien por las deficiencias en la tarea de prospección (4), o bien por la presumible pérdida de pruebas dado que las bajas perjudican la imagen de las empresas explotadoras y su recogida y traslado al centro de fauna del Gobierno de Aragón supone un gasto en personal y medios. Esto puede conducir a que no se ponga por parte de las empresas demasiado entusiasmo y diligencia en hacer un seguimiento correcto de la siniestralidad. De ahí la importancia de conocer la realidad al margen de los intereses de las empresas eólicas.
Por otra parte, tras el plazo de seguimiento obligatorio, no se toma ningún tipo de medidas desde la administración y se deja de realizar cualquier tipo de control de la siniestralidad (5). El Gobierno de Aragón carece de protocolos de actuación ante la mortalidad reiterada que provocan las instalaciones eólicas en funcionamiento (6).
A continuación se presentan los datos de un estudio independiente realizado por voluntarios para conocer con la mayor aproximación posible la siniestralidad real de los parques eólicos mediante un seguimiento intensivo de un reducido número de aerogeneradores.
Método
Se ha contado con naturalistas voluntarios con amplia experiencia de campo y un elevado grado de motivación para desempeñar de forma altruista un estrecho seguimiento de la siniestralidad de vertebrados y la mortalidad asociada causada por varios aerogeneradores de dos parques eólicos contiguos situados en el centro del valle del Ebro en la provincia de Zaragoza. Por razones de confidencialidad se omite el nombre real de los parques eólicos que denominaremos X01 y X02, aunque se pasa parte de las bajas a las autoridades ambientales aragonesas, que son conocedoras de la siniestralidad de estas instalaciones.
El estudio, que está en ejecución, se inició el 9 de febrero de 2020, aunque los datos consolidados aquí referidos abarcan hasta 12 de junio de 2020, que suponen 125 días. En ese periodo se han realizado 19 visitas. En cada visita se prospectan las inmediaciones de cada aerogenerador alrededor de la torre. No se prospectan las líneas eléctricas de evacuación. No se pudo realizar el seguimiento durante las dos últimas semanas de marzo y todo el mes de abril debido al confinamiento.
Se controlan 11 aparatos, cinco corresponden al parque X01 y seis al X02. Se trata de máquinas de 2 a 3,45 MW de potencia con 106,5 m de altura de fuste hasta el buje y de tres palas de 68,5 m de radio, que da una altura total de 175 m. Cada máquina barre un área de 14 741 m² y la velocidad lineal en el extremo de las palas es de 250 a 300 km/h.
Ambas instalaciones están dentro de la fase que deben realizar seguimiento de siniestralidad tras su puesta en explotación. En concreto, para el parque X01 el condicionado del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) del Gobierno de Aragón dice específicamente: […] El plan de vigilancia ambiental incluirá tanto la fase de construcción como la fase de explotación del parque eólico y se prolongará, al menos, hasta completar cinco años de funcionamiento de la instalación […] Los recorridos de búsqueda de ejemplares colisionados han de realizarse a pie y su periodicidad debería ser al menos quincenal durante un mínimo de cinco años desde la puesta en funcionamiento del parque y semanal en periodos de migraciones. Se deberán incluir tests de detectabilidad y permanencia de cadáveres con objeto de realizar las estimas de mortalidad real con la mayor precisión […]. Esta condición es común en las resoluciones del INAGA para los parques eólicos de los últimos años.
parque eólico

Vista general de la zona de estudio. © Barracuda/J. A. Domínguez

El medio natural se corresponde con una llanura suavemente ondulada a unos 350 m de altitud, dominada por cultivos cerealistas de secano con escasas manchas de vegetación natural esteparia con aprovechamiento ganadero del espacio. En avifauna cabe destacar la presencia de cernícalo primilla, ganga, ortega, sisón y aguilucho cenizo y varios aláudidos como especies más significativas. El medio presenta un alto grado de artificialización pues está densamente ocupado por instalaciones eólicas y toda su infraestrucura asociada, como amplias pistas de circulación, tendidos eléctricos aéreos y subestaciones de transformación.
La prospección se hace a pie por parte al menos de dos naturalistas y se georreferencia y se toma fotografía de cada resto hallado, a la vez que se hace una pequeña roza en el suelo con el fin de evitar dobles recuentos.
parque eólico

Referenciando un cadáver de abubilla (Upupa epops) en X02. © Barracuda/J. A. Domínguez

Resultados
Desde el 9 de febrero y a fecha de 12 de junio de 2020 se contabilizan estas bajas:
Parque eólico X01: 19 aves y 69 murciélagos, que suman 88 animales, lo que da una ratio de 17,6 animales abatidos por máquina.
Parque eólico X02: 29 aves y 26 murciélagos, que suman 55 animales, que da una ratio de 9,17 animales abatidos por máquina.
parque eólico

Tabla 1. Siniestralidad por máquinas del 09.02 a 12.06 de 2020

El total de bajas asciende a 48 aves y 95 murciélagos, que suman 143 animales, lo que da una ratio de 13 animales abatidos por máquina. Destaca la cifra de bajas de murciélagos, que duplica a la de aves.
parque eólico

Tabla 2. Siniestralidad global del 09.02 a 12.06 de 2020

Mientras los quirópteros no se han identificado específicamente sobre el terreno, sí se ha hecho una primera identificación específica de las aves, arrojando estos datos:
parque eólico

Tabla 3. Aves encontradas del 09.02 a 12.06 de 2020

Todas las bajas encontradas han sido restos de animales muertos, salvo un caso en el que un buitre leonado se encontró vivo, tras pérdida traumática de una parte del ala en un aerogenerador a gran distancia de donde fue hallado. El animal debió ser sacrificado finalmente según confirmó el centro de recuperación de fauna de La Alfranca.
A pesar de lo abultado de las cifras cabe suponer que no todas las bajas han sido halladas bien por el error típico de prospección, bien porque algunas bajas fueran retiradas por operarios del parque o depredadas, bien porque los animales heridos se desplazan y mueren lejos de las máquinas o bien porque los restos quedaron ocultos entre los cultivos cuando éstos se hicieron inaccesibles por alcanzar altura conforme avanzó la primavera.
Como dato general debe ponerse de manifiesto que en todas las salidas se hallaron bajas y que todos los aerogeneradores han causado bajas. La salida en la que más ejemplares se hallaron fue la de primeros de mayo (02-03/05) tras el confinamiento en la que se encontraron 35 cadáveres o restos de animales, en la cual el aerogenerador X0104 dio el registro mayor de bajas, con 11 muerciélagos. La misma máquina X0104 dio el segundo mayor numero de bajas el 01/06 con ocho murciélagos abatidos.
parque eólico

Referenciando un cadáver de murciélago en X01. © Barracuda/J. A. Domínguez

(En permanente actualización)
Referencias:

1- Inasumible mortalidad de buitres en parques eólicos aragoneses. AODA, 2020
2- Descarado lavado de cara de los eólicos. Barracuda, 2019
3- Greenwashing de EDP. Barracuda, 2020
4- Camiña, A. (2000) Algo no funciona bien en los proyectos eólicos. Quercus, 407: 64-65
5- Matadero 19: parque eólico La Serreta. Barracuda, 2006
6- Terror eólico IV. P.E. Rabosera. Barracuda, 2020

José A. Domínguez

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ECOLOGÍA PROFUNDA (II)

En estos tiempos en los que el personal se apropia perversamente del concepto de sostenibilidad, de energías limpias y de economía circular para cubrir con una fachada verde ecológica las actividades depredadoras e insostenibles de siempre, conviene recordar que el vwerdadero compromiso ecologista posee raíces más profundas y que los que nos han metido en la crisis climática y de biodiversidad no nos van a sacar de ésta. Por ello traigo a colación el concepto de Ecología profunda que dejé un día inconcluso, retomando las tesis de su promotor Arne Naess.
Naess propugnaba la idea de que la ecología no debía limitarse únicamente al lugar que el ser humano ocupa en la naturaleza, sino a todas y cada una de cuantas partes integran la propia naturaleza, y siempre contempladas desde una base igualitaria, dado que el orden natural posee, en sí mismo, un valor intrínseco que trasciende los valores humanos. Naess instaba siempre a los movimientos de orientación ecologista a «proteger al planeta no sólo en beneficio del género humano, sino, también, en beneficio del propio planeta, a conservar los ecosistemas sanos por el mismo hecho de hacerlo».
recorte prensa

El Periódico de Aragón, 20200605

En opinión de Naess, los que pensaban que los grandes problemas ecológicos se podían resolver en el entorno de una sociedad industrial y capitalista tenían un ecologismo «superficial». Había que entender que era la sociedad en sí misma la que había causado la crisis ecológica planetaria. Esta tesis, fundamentada en las enseñanzas de Spinoza, Gandhi y Buda, penetraría en las diversas corrientes de pensamiento que inspiraron a los movimientos ambientalistas de mediados de los 80.
recorte prensa

La Directora General de Cambio Climático y Educación Ambiental (Podemos). EPA, 20200605

Naess insistía en que la ‘Ecología profunda’ parte de la idea de que el ser humano no es ajeno a la naturaleza, sino que forma parte de ella en igualdad de condiciones con otros seres vivos, como una especie más.

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EN MEMORIA DE ADOLFO ARAGÜÉS (X ANIVERSARIO)

Es el Hombre el que pertenece a la Tierra

¿Quién no ha sentido algo profundo en su interior al caminar por las montañas, al entrar en un bosque o al visitar una cueva? Pasear por un bosque, abrazar un viejo árbol o recolectar frutos silvestres nos atrae magnéticamente. Nos sobresaltamos cuando un animal se cruza en nuestro camino y nos maravillamos contemplando a las grullas volar o nos quedamos sin palabras cuando una ballena asoma su cabeza en la superficie del mar y nos observa con ese ojo tan enorme.
A principios de los 80 escuché por la radio a alguien que reflexionaba en voz alta sobre nuestra relación con la Naturaleza y sus consecuencias. Hablaba desde la realidad de lo local, en este caso de Aragón, pero también de lo global, de lo que sucedía en las selvas amazónicas. Por cierto, lo primero que me atrajo fue la pasión con la que hacía los comentarios. Lo segundo, que su voz y la entonación de las frases me recordaban a Félix Rodríguez de la Fuente, el cual nos había dejado hacía pocos meses y cuyos programas de televisión nos habían dejado una huella imborrable. Y lo tercero, que los temas que abordaba aportaban algunas respuestas muy interesantes sobre la relación del Hombre con la naturaleza.
Era la voz de Adolfo Aragüés, que repetía programa tras programa que habíamos perdido el respeto a nuestra Madre Tierra. Y llegados a ese punto nos hablaba de pueblos indígenas que vivían en comunión con la naturaleza y que hablaban de los animales, de los bosques, de los ríos y hasta del aire como hermanos, a los que hay que querer y cuidar como parte de sí mismos, como miembros de la misma familia. Recuerdo con claridad cómo pronunciaba la palabra Pa-cha-ma-ma, vocalizando y enfatizando cada una de sus sílabas, cuando hablaba de los Pueblos Andinos y su veneración por esta divinidad que simboliza a la Madre Tierra.
Adolfo Aragüés y su programa “Aragón y su naturaleza” nos acompañaron 18 años en los que fue recorriendo todo el territorio aragonés, los espacios naturales de España e incluso nos trasladaba con sus reflexiones a las selvas tropicales o los hábitats más remotos. Pero todos los comentarios estaban siempre unidos por el mismo hilo conductor, el respeto que debíamos tener el ser humano por la Madre Tierra, y no perdía la ocasión para clamar por su respeto y conservación. Recuerdo cómo todos los años, para celebrar el 5 de Junio, Día del Medio Ambiente, nos leía la Carta del Jefe indio Seattle en respuesta al Presidente de los Estados Unidos, que en 1854 propuso comprarle las tierras que ocupaban las tribus suwamish. Una carta con un profundo mensaje ecologista, premonitorio de lo que ahora nos está pasando en el Planeta. Escuchar estas frases de su boca te llegaba directamente al corazón. Sentías que era el Jefe Seattle el que te hablaba así, “¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo. La tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Esto es lo que sabemos: todas las cosas están relacionadas como la sangre que une una familia. Hay una unión en todo.”
Tenía razón en la urgencia de su mensaje cuando ahora vemos cómo tenemos que declarar la emergencia climática y ambiental en todo el planeta. O cuando escuchamos a los investigadores hablar de la influencia que tiene en el origen del Covid19, y de otros virus procedentes de animales salvajes, la deforestación y la pérdida de biodiversidad en las selvas tropicales. ¡Y no lo digo yo…!, como remarcaba Adolfo Aragüés, lo dice la Royal Society of Biology.
Ese profundo respeto por la naturaleza lo canalizó a lo largo de toda su vida con la observación y el estudio de las aves. Sin duda las aves representan la vida natural ante nuestros ojos, ya que siempre están a nuestro alrededor y muchas de ellas son de fácil observación. Quería conocerlas en profundidad, saber todo de ellas. En esos primeros años de observación, finales de los años 40, no resultaba nada fácil incluso explicar lo que estaba haciendo. Tampoco era fácil encontrar un maestro del que aprender, libros explicativos, mapas o incluso desplazarte por el territorio, para lo que se necesitaba un permiso especial de la autoridad competente. A pesar de esas dificultades, consiguió abrirse camino.
Para los que no conocen el mundo del estudio de las aves será difícil imaginar la gran dedicación y el esfuerzo necesarios para anillar casi 37.000 de ellas. Viajar a sus lugares de paso o cría, capturarlas de madrugada, registrar todos los datos, clasificarlas y elaborar el trabajo científico. Y todo este ingente trabajo sólo por afición y el placer del conocimiento. Su pasión atrajo a muchos jóvenes que sentían como él la fascinación por las aves y por la naturaleza. Supo ser ese maestro del que no olvidas las lecciones recibidas, del que quieres más, del que hablas a todo el mundo y al que te gusta poner como ejemplo.
Pero esa luz con la que inundaba todo a su alrededor cuando hablaba de las aves, se tornaba en tristeza cuando recordaba cómo se habían deteriorado los lugares que él había conocido en su juventud y que le habían hecho sentir esa unión con la naturaleza. Contaba con tristeza los cambios que él mismo había podido constatar a lo largo de su vida, en su propio entorno. Cuesta imaginárselo ahora machete en mano abriéndose camino entre la espesa vegetación que había en los años 50 para llegar al Ebro desde el Hospital Militar de Ganado en Pastríz, donde realizaba su servicio militar. Aquella exuberancia del bosque de ribera ha quedado ahora domesticada, reducida a pequeñas manchas de arbolado junto a la misma orilla del río. Nunca he olvidado que, ya en los años 90, me dijera que hacía tiempo que no quería subir al Pirineo, que no quería volver porque sufría viendo el deterioro ambiental. Le dolía mucho.
Pero el amor que mostró por la montaña o por los bosques se quedaba pequeño cuando hablaba de la estepa. Él decía que Aragón no se podía entender sin las estepas, que éstas eran el alma, la esencia de Aragón. Esas grandes extensiones áridas donde predomina la vegetación de pequeño porte y donde el viento y la escasez de agua moldean un ecosistema singular y único en Europa, llamaron su atención con una fuerza inusitada. Buena parte de su trabajo científico lo dedicó al conocimiento de las aves esteparias y concretamente a la Alondra de Dupont o Ricotí (Chersophilus duponti). Esta ave se consideraba extinta en Aragón hasta que fue redescubierta por él, realizando además su tesis doctoral sobre ella.
Enseguida se dio cuenta de la grave amenaza que existía sobre las aves esteparias y de la necesidad de proteger espacios naturales de calidad ligados a su conservación. Su larga batalla dio unos primeros frutos con la creación de la La Lomaza de Belchite, la primera reserva de aves esteparias de Europa, a la que siguió El Planerón en la misma localidad. Desde el año 2009 el Centro de Interpretación de las Estepas de Belchite lleva el nombre de “Adolfo Aragüés” en reconocimiento a su labor.
Una persona de referencia que necesitamos conocer y valorar. Queda pendiente poner en valor todo su legado, que es mucho. Se fue sin poder ver un Parque Nacional en Los Monegros o el Parque de las Estepas del Sur de Zaragoza. Ambos proyectos duermen en algún cajón tras décadas de elaboración, alegaciones y aprobaciones iniciales de tramitación. Pero vamos a seguir perseverando. En eso hemos tenido buen maestro.
Jesús Maestro. Miembro de Ansar
Zaragoza, 22 de mayo de 2020

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ECOLOGÍA Y ENFERMEDADES INFECCIOSAS

La dimensión ecológica de las enfermedades infecciosas
José Manuel Nicolau, José Daniel Anadón, Juan Herrero, Jaume Tormo, Rocío López Flores. Profesores de Ecología del Grado de Ciencias Ambientales del Campus de Huesca. Universidad de Zaragoza. (Diario del Alto Aragón)
La transmisión de patógenos desde el medio natural a los humanos, como ha sido el caso de covid 19, es un fenómeno complejo en el que intervienen factores sanitarios, culturales, sociales, económicos… y también ecológicos. Analizaremos aquí esta última dimensión, pues pensamos que la actual pandemia es una llamada de atención sobre nuestra inadecuada relación con la naturaleza. La organización Ecohealth Alliance publica desde 2008 un mapa mundial de los puntos calientes de las enfermedades infecciosas emergentes. Y ha registrado que la deforestación está directamente relacionada con el 31% de los brotes infecciosos de las últimas décadas, como el virus nipa en Asia, zika en América y ébola en África. Deforestación para la producción agrícola (aceite de palma, cacao, soja…) y de pastos, así como para la extracción de madera y minerales. Productos que nosotros consumimos. Deforestación que reduce la biodiversidad y altera las relaciones entre los patógenos, la fauna silvestre que los hospeda y las personas. Las poblaciones humanas que se establecen en esa frontera entre el hábitat natural y el humano -en condiciones sanitarias precarias- cazan, consumen y comercian con animales silvestres, lo que favorece notablemente las zoonosis, es decir, la transmisión de los patógenos desde la fauna silvestre al ganado y a los seres humanos. La primera epidemia del virus nipah en Malasia obligó a sacrificar más de un millón de cerdos transmisores de los patógenos a los humanos. El origen estuvo en murciélagos portadores del virus que, tras la pérdida de su hábitat natural, se acercaron a los huertos donde comieron fruta que después ingirieron los cerdos. Una reciente investigación publicada en Scientific Reports ha situado una serie de episodios de ébola dos años después de deforestaciones significativas en África occidental.
Que la salud humana está asociada a la salud de los ecosistemas es uno de los elementos claves del concepto One Health, una perspectiva integradora de la salud, que apoya la OMS. Este enfoque tiene en cuenta que la diversidad biológica nos da protección frente a enfermedades y patógenos, en lo que se denomina «servicio de contención de enfermedades». Desde hace un par de décadas se conoce el efecto protector de la diversidad por «dilución de la carga vírica», demostrándose que, en ecosistemas más ricos en especies, los patógenos se alojan en huéspedes intermedios, poco adecuados para su propagación, en los que quedan frenados. En el desierto de Utah (EEUU) el hantavirus que hospedan los roedores se diluye cuando la diversidad de mamíferos es mayor. También la mayor diversidad genética dentro de una especie hospedadora del virus favorece que haya individuos que no desarrollen la enfermedad y creen resistencia: es la «protección por amortiguación» que se observó con el virus del Nilo occidental y la diversidad de aves. Además, el mayor control que hay entre las distintas especies cuando son más numerosas en un ecosistema hace que se atenúen las posibles explosiones demográficas de los huéspedes de los patógenos. Este conocimiento sobre el papel que los ecosistemas saludables y biodiversos tienen en la salud humana ha puesto en marcha algunas iniciativas esperanzadoras. El gobierno de Malasia está protegiendo áreas de selva en la isla de Borneo como medida para combatir la malaria, tras comparar los costes económicos de la enfermedad con los beneficios de la explotación de la selva. Y también en Liberia hay iniciativas similares para luchar contra los brotes de fiebre de Lassa.
Para prevenir futuras epidemias, la humanidad habrá de desplegar toda su capacidad tecnológica en el terreno sanitario, así como las medidas de tipo social y económico que estamos aprendiendo con la actual pandemia. Pero, además, deberá abordar la dimensión ecológica del problema: el paso de los virus desde el medio natural hacia el antrópico a causa de la degradación ambiental de los ecosistemas y de la disminución de la capacidad de contención de las infecciones de una diversidad biológica debilitada. Ello implica garantizar la conservación de los hábitats naturales. Sin duda se trata de un reto de gran envergadura que nos obliga a revisar el actual modelo de consumo globalizado que tenemos. Globalización que, en el sector agroalimentario, ha requerido la deforestación de miles de hectáreas en Indonesia para producir el 80% del aceite de palma mundial y está detrás de varias zoonosis. O la deforestación amazónica para la producción de soja y otros cultivos, que en los últimos años ha incrementado los casos de malaria. El denominado Cambio Global que estamos ocasionando en la Biosfera está socavando las bases de nuestro bienestar. La extinción masiva de especies, el cambio climático, la toxicidad ambiental, la destrucción de la capa de ozono, la transformación de la corteza terrestre o la alteración de los ciclos del nitrógeno y fósforo, están reduciendo el capital natural y los servicios que recibimos de él, imprescindibles para nuestro bienestar y supervivencia.
Porque todos tenemos perfectamente claro que nuestro bienestar se sustenta en los servicios que nos proporciona la tecnología. Desde los automóviles a los respiradores pasando por internet. Sin embargo, no vemos tan cristalino que los cimientos de nuestro bienestar -y de nuestra supervivencia- proceden de los servicios que nos aportan los ecosistemas naturales. Desde el oxígeno que respiramos -gracias a las plantas y al fitoplancton marino- al agua que bebemos. Pasando por la labor polinizadora de las abejas que nos permite comer fruta todos los años, los paisajes que nos dan nuestras señas de identidad y sustentan el turismo, los efectos terapéuticos de la naturaleza a la que acudimos para «cargar pilas» y una larga lista entre la que ocupa un lugar preeminente la biodiversidad. La biodiversidad, esa gran despensa de la humanidad de la que obtenemos el 25% de los fármacos que utilizamos -se buscan nuevos antibióticos en los fondos de los océanos- fuente de biocombustibles, fibras y cosméticos, de diseños para la industria, de microorganismos que procesan nuestros residuos y desde luego de nuestros alimentos, cada día más variados. Ahí están la quinoa o la chía. La protección frente a la transmisión de zoonosis es otro servicio más de la naturaleza que hemos debilitado. Dicen que nuestra sociedad va a entrar en una nueva época tras la covid 19: el futuro o es ecológico o no será.