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Paisajes

VALLE DEL JILOCA

Valle del Jiloca

Las nevadas de febrero han dejado esta estampa en el Valle del río Jiloca. Al fondo destaca el cerro de San Ginés, junto a Peracense, conocido por su castillo rodeno.

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Biodiversidad Estepas Fauna Flora Geología Paisajes

EL VALOR DE LAS ESTEPAS DE ZARAGOZA

El Barranco de Las Almunias

Alrededor de Zaragoza, en brusco contraste con las riberas del Ebro, se extienden grandes superficies esteparias en un paisaje de lomas suaves con valles amplios (llamados localmente “vales”) en cuyo fondo, a veces, la incisión del agua de tormenta abre barrancos angostos (o “tollos”), cuyas orillas se desmoronan por erosión remontante. Junto con las arcillas y las gravas de terraza, es muy frecuente el yeso, lo que produce un matorral mediterráneo peculiar por la presencia de especies gipsícolas (adaptadas al yeso), como Gypsophila struthium subsp. hispanica, Launaea pumila, Herniaria fruticosa o Campanula fastigiata, plantita minúscula más frecuente en las estepas centroasiáticas, además de líquenes terrícolas que visten el suelo de blanco, amarillo y rosa. La jarilla de escamas (Helianthemum squamatum) vive en los suelos más descarnados de las cimas y laderas muy pendientes y el asnallo (Ononis tridentata) indica los suelos yesosos más profundos al pie de las laderas, con poca pendiente. Esta vegetación gipsícola es muy rara en el conjunto de Europa, por lo que se considera hábitat prioritario en la Directiva Hábitats de la Unión Europea.

En el fondo de las vales, donde se acumula el limo que se ha erosionado de los cerros, aparecen espartales de albardín (Lygeum spartum), que antes se usaba para hacer cuerdas y alpargatas, junto con tulipanes (Tulipa sylvestris subsp. australis), Fritillaria lusitanica y multitud de plantas anuales de 2 a 15 cm de altura, que desarrollan toda su vida en un par de semanas de marzo o abril, antes de que la sequía sea demasiado agobiante.

Estos espartales han sido sustituidos a menudo por cultivos de cereal de secano. Cuando los cultivos se abandonan por el pobre rendimiento, los invaden matorrales nitrófilos similares a los del norte de África, con ontina (Artemisia herba-alba) y sisallo (Salsola vermiculata), plantas grises para protegerse del sol inclemente, que le prestan su color característico al paisaje gris. Junto a ellas, destacan los enormes cardos, como los endemismos ibéricos Onopordum nervosum y Carduus nigrescens subsp. assoi. En la parte más alta de los cerros, donde se producen menos heladas en invierno y a menudo sobre un estrato calizo, aparecen coscojares de Quercus coccifera con pino carrasco (Pinus halepensis) y la vegetación se hace un poco más parecida a la del litoral mediterráneo, aunque sigue siendo bastante continental.

La lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus) se atreve a salir a pleno sol y el sapo corredor (Bufo calamita) y el de espuelas (Pelobates cultripes) se atreven a hacer sus puestas en charcas para las ovejas, que se pueden quedar secas en cualquier momento. La alondra de Dupont (Chersophilus duponti), localmente conocida como “rocín”, comparte el hábitat con el alcaraván (Burhinus oedicnemus) y las tres collalbas (Oenanthe hispanica, O. leucura y O. oenanthe). El águila real (Aquila chrysaetos) es muy frecuente sobrevolando la zona y el búho real (Bubo bubo) anida en los barrancos. La tranquilidad de la cual se benefician estas grandes rapaces está muy relacionada con uno de los valores subjetivos que algunos apreciamos en la estepa: la magnífica sensación de soledad que se obtiene cuando se divisan miles de hectáreas y no se ve un ser humano.

Javier Puente

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Atentados ecológicos Energía Eólica Paisajes

EOLICAZO I (Estragos)

La Muela

Así funcionan los eólicos. Arrasando. Mucha energía renovable y mucho anuncio verde, pero esta es la cruda realidad: arrasar para ganar pasta. La imagen corresponde al montaje del Parque Eólico «El Pilar», en la localidad de La Muela (Zaragoza), hacia el año 1997. Pero la estampa se ha repetido en numerosos puntos del Valle del Ebro.

En el caso que se muestra, no tuvieron empacho en cortar una colina y echar los estériles ladera abajo. Si el camino ya supuso un impacto notable, en vez de aprovechar para llevar luego por él la zanja de cables, no se cortaron un pelo en picar por otra zona diferente, para fastidiar más.

La Muela es un municipio que se ha enriquecido grandemente porque tiene cientos de aerogeneradores (y una alcaldesa -Mª Victoria Pinilla- peculiar, que ha salido mucho en la prensa por las recalificaciones urbanísticas masivas, que han beneficiado mucho a su familia) y se lleva a los vecinos cada año a un viaje al Caribe, a los que el Ayuntamiento les subvenciona el billete. Y van en avión, para gastar bien el CO2 que ahorran con los molinos. Para esto sirve la energía eólica.

Por cierto, el P. E. El Pilar lo explota CESA (Corporación Eólica de Zaragoza)

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Agua Estepas Lagos Paisajes

LAGUNA SALADA DE MEDIANA

Salada de Mediana
La laguna Salada de Mediana se halla en el fondo de una suave depresión en el paraje conocido como Monte Litigio, entre los términos de Zaragoza y Mediana de Aragón (Aragón, España). Se trata de una laguna de tipo endorreico, temporal y de aguas salinas y escasa profundidad, típica de las zonas esteparias del centro del Valle del Ebro. Está situada a 350 metros de altitud, sobre un sustrato de yesos. Este tipo de lagunas las encontramos en diversos núcleos repartidos por del Valle del Ebro como sucede en Chiprana y Alcañiz-Calanda o entre Bujaraloz y Sástago.
El endorreismo es la ausencia de corrientes de agua que permitan la evacuación de ésta cuando se acumula en una zona. Como consecuencia de ello, el agua superficial se concentra en depresiones cerradas donde sufre un proceso de evaporación ocasionado por el clima árido de la región. Hay que recordar que en el centro de la depresión del Ebro sólo se registran unos 300 milímetros de precipitación al año, mientras que la evaporación como consecuencia de la insolación y de los vientos, es muy elevada. Como consecuencia de la evaporación la concentración de sales aumenta conforme disminuye el volumen de agua y cuando ésta desaparece las sales precipitan.
Las depresiones donde se encuentran las lagunas se forman por la acción conjunta de la meteorización y disolución de la roca y de la acción del viento, pues éste, en épocas de sequía levanta y arrastra las partículas del suelo, aumentando la profundidad de la depresión.
En la Salada el agua procede tanto de las precipitaciones como de los aportes ascendentes de las aguas subterráneas de un acuífero muy somero. Cuando la evaporación es mayor que el aporte de agua, la superficie de las lagunas sólo muestra una capa de sales precipitadas. Por lo general la superficie sólo está inundada unas pocas semanas al año.
Salada de Mediana (enero, 2007)

Laguna Salada de Mediana. Enero, 2007

La Salada de Mediana viene identificada en algunos mapas como La Sulfúrica, debido al nombre de una antigua concesión minera que explotaba las sales para obtener sulfato de sosa con destino a la industria química. Junto a la laguna aún se pueden contemplar las ruinas de un gran edificio donde se realizaba la actividad. Además, las aguas de algunos pozos excavados junto a la laguna fueron envasadas y aprovechadas por sus propiedades medicinales, alcanzando fama a finales del siglo XIX y comienzos del s. XX, recibiendo varios galardones internacionales.
Las lagunas saladas poseen un gran valor cultural, científico y natural. Valor cultural porque forman parte del paisaje propio de la zona central del Valle del Ebro y porque son elementos excepcionales, frágiles y muy singulares.
Valor científico porque para los investigadores son laboratorios naturales donde ocurren procesos geológicos en condiciones ambientales extremas y en los sedimentos se encuentran registrados los cambios del clima del pasado. Igualmente, desde el punto de vista ecológico, las lagunas saladas son ambientes muy raros habitados por seres excepcionales que deben vivir en un medio muy extremo como consecuencia de la salinidad y de un clima árido. En los fangos de las lagunas viven microorganismos muy especializados, de gran interés porque se desarrollan en unas condiciones semejantes a las que hubo en la Tierra cuando apareció la vida.
Desde el punto de vista naturalista estas lagunas albergan especies típicamente costeras. Así, en la Salada podemos encontrar plantas suculentas como salicornias y sosas en las orillas; y la vegetación propia de la estepa en las zonas periféricas, como el albardín y el sisallo, aunque la franja de vegetación natural es muy reducida porque los cultivos llegan a pocos metros de la orilla de la laguna. La conservación efectiva de la Salada de Mediana y su revalorización paisajística y educativa son las asignaturas pendientes.

Situación: En el extremo sureste del término municipal de Zaragoza, a unos veinticinco kilómetros de la ciudad.
Para llegar: Si se sale de Zaragoza capital, se debe tomar la carretera de Castellón, la A-68, luego convertida en N-232, hasta pasado el Burgo de Ebro y tomar posteriormente la A-222 en dirección a Belchite. Unos seis kilómetros después de este desvío, antes de llegar a Mediana de Aragón, se toma una pista a la derecha de poco más de un kilómetro que nos lleva a la laguna.

Un libro: MARTÍNEZ BELTRÁN, J. (1999) Aguas y sales de Mediana de Aragón
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Biodiversidad Estepas Geología Paisajes

YESOS, UN PAISAJE EXCEPCIONAL

Las Almunias
De entre todos los paisajes de Aragón hay uno que lo caracteriza y le da personalidad. Es el de los yesos. Un paisaje poco valorado pero que alberga una flora excepcional, especializada en sobrevivir en un sustrato especialmente extremo.
El paisaje de una comarca o región lo conforman múltiples y variados factores como son el suelo o sustrato que lo soporta, el relieve, la vegetación, las transformaciones ocasionadas por el ser humano. Incluso el clima, que modela el relieve y permite determinada vegetación o usos humanos. Pero sin duda el suelo, las rocas, son uno de los elementos clave ya que de sus características van a depender desde el color a las formas de relieve o la vegetación que se asienta sobre él.
En Aragón disfrutamos de muchos y muy variados paisajes. Pero hay un tipo de paisaje que es poco estimado en Aragón. Que despierta posturas y comentarios despectivos. Y es el paisaje que proporcionan los yesos. Es el medio gipsícola (del griego gypsos, yeso). Un medio poco propicio al asentamiento humano. Poco propicio a la vegetación frondosa y al verdor porque es un medio exigente, riguroso y selectivo. Un medio sólo apto para los mejor adaptados.
En los últimos tiempos los aragoneses estamos volviendo los ojos hacia los paisajes gipsícolas y esteparios redescubriendo sus valores y singularidades. En parte gracias al trabajo de científicos y naturalistas, pero en parte buena medida obligados por la legislación ambiental a la que estamos obligados por ser miembros de la Unión Europea ya que los medios gipsícolas son casi exclusivos de la Península Ibérica, y en Aragón poseemos las mejores representaciones de estos medios, por lo que tenemos la responsabilidad de conservarlos.
El yeso es un mineral. Su denominación química es sulfato cálcico hidratado (CaSO4 . 2H2O); es por tanto una sal. Los yesos se depositan por precipitación química de las sales contenidas aguas marinas o lacustres saladas en proceso de evaporación. Se trata, pues, de una roca de tipo sedimentario. En Aragón los yesos se encuentran en su mayor parte en las cubetas del Ebro y del Jalón-Jiloca. También afloran al sur de Teruel en el valle del Guadalaviar, así como en el Somontano oscense.
En el aspecto ecológico, el yeso como sustrato es una roca extremadamente singular, que origina unos paisajes muy particulares. Esto es más notorio en las zonas que los geólogos llaman de yesos casi puros, como sucede en el centro del Valle del Ebro. Aquí el paisaje es homogéneo, formado por suaves colinas de color blanquecino cubiertas de una escasa y rala vegetación, colinas que sobresalen de una compleja red de vaguadas de fondo plano o vales. No obstante, en otras zonas, el yeso viene asociado a diversas rocas sedimentarias, como arcillas, margas o calizas.
La vegetación de los yesos viene dada por sus características químicas. Son muy infiltrables y permeables, hecho que explica la baja tasa de escorrentía y erosión superficial. Sí en cambio existe una intensa erosión o lavado químico que arrastra sales y nutrientes a horizontes inferiores. Esto deja un pobre estrato superficial, lo que origina, a su vez, una escasa cobertura vegetal. Además, el yeso es ávido con el agua y la retiene, por lo que sólo determinadas plantas son capaces de bombear el agua desde sustrato hacia ellas. El romero, el asnallo y la albada o gipsofila son las plantas típicas de las colinas de yesos. En los fondos de val, donde se acumulan nutrientes y partículas, el suelo es más profundo y se instala el esparto o albardín, la ontina y el sisallo. Además, a pesar del aspecto blanquecino, el suelo de las colinas no permanece desnudo. Los líquenes colonizan la roca en superficie de una forma eficaz, lo cual se puede comprobar los días húmedos, cuando ellos aparecen hinchados y el suelo almohadillado.
José A. Domínguez

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Estepas Paisajes

ESTEPAS, PÁRAMOS Y ZONAS ÁRIDAS

Acampo de Funes

Cuando se habla de estepas, páramos y zonas áridas la gente se imagina espacios inhóspitos, carentes de vida, paisajes sin atractivo, lugares a los que llevar los desechos industriales o, como mucho, lugares que hay que redimir con costosas obras de ingeniería o repoblaciones forestales. En Aragón, esas concepciones están especialmente arraigadas y la presión sobre las estepas es especialmente grave. Pero la realidad es bien distinta pues las estepas son paisajes singulares, frágiles, que albergan unas formas de vida muy especializadas y unos usos humanos peculiares, adaptados a los pausados ritmos vitales y productivos de estas áreas.

Las estepas españolas, y las aragonesas en particular, están sometidas a unos cambios y a nuevos usos que ponen en peligro su existencia. Desde estas páginas pretendemos dar a conocer las zonas esteparias, sus valores, las amenazas que penden sobre ellas y los responsables de la destrucción de estas zonas; pero también las iniciativas en marcha para hacer un uso respetuoso y sostenible de las mismas.

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Estepas Paisajes

ESTE ES MI MUNDO

El Barranco de Las Almunias

Paisaje de yesos, sol implacable y cierzo. Escenario poco amable. Este es el mundo que aprecio. Este es el relieve que amo. Porque es único; porque es desconocido; porque es despreciado y humillado. Porque está en retroceso. Porque es frágil. Hogar de especies que han hecho de la austeridad su estrategia de supervivencia. Olor a tomillo y romero.

J. A. Domínguez

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Atentados ecológicos Bosques Montañas Paisajes

MONTAÑA HERIDA

Obras en el encinar

Desmontes en el encinar de Paniza (Zaragoza, España). Julio, 2005.

En el puerto de Paniza (Zaragoza), las obras de la autovía mudéjar han reventado la Sierra de Algairén abriendo una profunda herida en la montaña y arrasando un bello encinar. Tengo menos de cincuenta años y esta es la tercera carretera por la que circularé para cruzar el puerto. Aún no habían cicatrizado los desmontes de la que construyeron hace veinte años -como se puede ver tras el viaducto- y ya han empezado con la siguiente. Tres carreteras en medio siglo. ¿Esto es progreso o una huída a ninguna parte? ¿Es posible que en el siglo XXI se permitan tales desmanes?

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Atmósfera Fenología Paisajes

DORONDÓN: HIELO EN LA NIEBLA

dorondón

Durante días, el Valle del Ebro ha aparecido blanco. Calma, niebla densa y frío, mucho frío. La inversión térmica ha sido implacable. El hielo ha cubierto el suelo, la hierba y cualquier superficie expuesta.

Pero sobre todo, frío, intenso frío. Justo precio por tan efímera belleza.

dorondón
1. m. Ar. Niebla espesa y fría
Diccionario de la RAE