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EL TRISTE BOSQUE DE LOS ZARAGOZANOS

El comienzo del Bosque de los zaragozanos -cuyo fin es reducir la huella de carbono de Zaragoza capital- no puede ser más triste y desolador y más contrario al ahorro de energías fósiles. Y la técnica empleada no puede ser más primitiva, brutal y despiadada, con uso intensivo de maquinaria pesada y combustibles fosiles. Y todo para poner los primeros… ¡almendros! La que nos espera hasta los 700 000 árboles y cuando esta gente se meta en los montes de La Plana o de Peñaflor.

Texto y fotos: J. A. Domínguez

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AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA, CONTRA LA NATURALEZA

Notable ejemplar maduro de tamariz, desgajado y desplazado
© J.A. Domínguez/AdT

La Unidad de Gestión de Patrimonio Rústico del Ayuntamiento de Zaragoza ha causado grandes destrozos en el arbolado del camino que recorre la mota de la Mejana de Monzalbarba en la margen derecha del Ebro, tras reparar los caminos agrícolas del barrio de Monzalbarba.

Ejemplares jóvenes de álamo blanco desplazados y desarraigados
© J.A. Domínguez/AdT

Una máquina motoniveladora ha estado durante varios días interviniendo en los caminos agrícolas de Monzalbarba. Pero, por lo visto, le pareció poca la faena y se adentró por la mota de la margen derecha del Ebro.

El sendero, más que camino, que corona dicha mota del río no conduce a fincas, las cuales poseen sus propios caminos de acceso. El sendero es utilizado por ciclistas, paseantes, gente que sale a hacer deporte y algún pescador. También da acceso a los tornos de desagüe de los escorrederos, pero era suficiente para esos usos con la anchura que tenía, pues permitía incluso el paso de vehículos ligeros. La maquinaria agrícola como tractores o cosechadoras ni transitan ni necesitan transitar por él.

Su peculiaridad era que la vegetación de los márgenes formaba una cúpula que creaba un ambiente acogedor frente al cierzo o el sol. Hubiera sido suficiente una poda manual y puntual si alguna rama se considerase obstaculiazaba el paso.

Daños en el ramaje de los álamos blancos © J.A. Domínguez/AdT

Pero la motoniveladora ha ensanchado ampliamente dicho sendero por ambos lados destruyendo o dañando el arbolado. Eso, sin nombrar los arbustos arrancados. Varias decenas de álamos blancos, olmos y tamarices han sido desarraigados o tronzados o han visto desgajadas sus ramas traumáticamente.

Las imágenes dan fe de la violencia empleada y la zafiedad de la actuación.

Daños en olmos de la margen del camino © J.A. Domínguez/AdT

Ello nos lleva a reflexionar seriamente sobre la política de conservación del medio ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza mediante el uso de la fuerza y, en especial, sobre la conservación del arbolado, ahora que pretende montar el denominado Bosque de los zaragozanos para, textualmente, Mejorar la salud y aumentar la biodiversidad y Avanzar en una ciudad más verde. Lo cual es bastante increíble (ver: El Bosque de los zaragozanos, ¿qué bosque?.

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EL SABINAR DE OLALLA

sabinar de Olalla

Sabinar de Olalla (Teruel). Vista general. Octubre, 2008

El Sabinar de Olalla es uno de las últimas masas forestales de sabina blanca (Juniperus thurifera) que quedan en el Sistema Ibérico aragonés.

Situado al pie de la Sierra Pelarda (o de Fonfría), Olalla pertenece al ayuntamiento de Calamocha en la Comarca del Jiloca. El sabinar se ha preservado hasta la actualidad porque era el monte comunal o dehesa boyal donde las gentes del pueblo llevaban a pastar los ganados. Por eso se encuentra prácticamente junto al casco urbano y presenta un aspecto adehesado.

El valor de este bosquete de sabinas se debe a que todavía mantiene cierta integridad. Junto a las sabinas blancas encontramos también la carrasca (Quercus ballota), el rebollo (Quercus faginea), el enebro común (Juniperus communis) y, en las zonas más degradadas, la estepa (Cistus laurifolius)

Está situado a unos 1100m de altitud, sobre un sustrato cuarcítico y arcilloso porque es una zona de contacto de materiales cámbricos y del Terciario. Pertenece al LIC Sierra de Fonfría.