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LA OSA HVALA NOS HA GRITADO

El ataque de la osa Hvala a un anciano cazador que participaba en una cacería de jabalíes en el Valle de Arán (Lérida/Lleida, España) y que le costó una buena ristra de puntos de sutura -al señor-, ha reabierto un interesante debate: el de la convivencia del oso con la gente.

Havla es una de las osas eslovenas traídas al Pirineo francés dentro del programa para recuperar la especie. Tras el ataque se han oído voces de todo tipo. Desde los que piden la retirada de esos animales y claman venganza, hasta los que no se apenan lo más mínimo del cazador.

Pero yo interpreto el ataque de la osa como una forma de hablarnos y dirigirse a los humanos. Más bien, un grito desesperado.

Me imagino la escena. La osa buscando comida ávidamente por el bosque para retirarse a invernar. De repente, una jauría de perros y de personas invaden el monte. Ladridos, ruidos, gritos, juramentos, disparos… probablemente la osa se siente rodeada -si no estaba herida- y absolutamente desbordada por la situación… y le dice lo que piensa al primer cazador que se topa con ella.

Y le dice de un zarpazo amistoso -para que lo pueda contar- que este mundo es absolutamente asimétrico e injusto. Que ni siquiera en un teritorio de osos superprotegidos los humanos son capaces de abstenerse de ir a cazar para dar rienda suelta a sus instintos. Que ya van cinco osos muertos por disparos de cazadores en los últimos cinco años. Que está harta de tanto abuso…

Y el cazador, que lleva cincuenta años sembrando de plomo y de muerte el bosque, se ha ido a casa con la pierna abierta. Lo que no sé si habrá llegado a entender algo.

Nota: recomiendo leer el enlace de la Wikipedia para entender el destino de los osos a manos de los cazadores en los últimos 50 años en el Pirineo.