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POLEN EN EL VIENTO

Bassia scoparia

Polinización de Bassia scoparia. Zaragoza

Las alergias ocasionadas por el polen que transporta el viento constituyen actualmente un importante problema de salud pública que, incluso, obliga a repensar qué árboles se plantan en las ciudades. A continuación se explica qué es el polen y su función en las plantas, con mención a los principales grupos de plantas que polinizan mediante el viento.

El polen

La producción de polen es rasgo exclusivo de las plantas espermatofitas, las que se reproducen mediante semillas (esperma: semilla; fito: planta). Actualmente son las plantas que dominan el paisaje vegetal del planeta ya que han sido capaces de colonizar casi todos los hábitats debido al éxito evolutivo que conlleva sobreponerse a la sequedad ambiental y, entre otras funciones, independizarse del agua para su fase de reproducción sexual y no necesitar que las células reproductoras o gametos masculinos tengan que nadar activamente en busca de las femeninas, como aún sucede en musgos y helechos.

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[NOMBREVILLA] Biología Etnografía

DÍA HISTÓRICO PARA EL CARRASCAL DE NOMBREVILLA

Quercus ilex ballota

Encinar de Nombrevilla (Zaragoza). Septiembre, 2006

El pasado jueves, a iniciativa de varios vecinos e hijos de Nombrevilla, socios o herederos de socios de la Sociedad Forestal Valmayor, se prorrogó in extremis la vida de la misma ante el notario de Daroca. A pesar de la oposición -crispada- de algunos. Se salvó así la honra y la memoria de los que la adquirieron hace ahora noventa y nueve años. Dejo testimonio de aquel hecho.

Monte chaparral sito en el término municipal de Nombrevilla, partida de Valmayor, cuya descripción y servidumbres aparecen de la inscripción primera de este número, a la cual me refiero por estar conforme con el documento presentado. Esta finca no aparece gravada por carga alguna.

Don Mariano Sancho Blanco, y según la inscripción anterior sexta de este número es Blasco, soltero, labrador, de cuarenta y tres años; Jaime Lázaro Arnal, casado, jornalero, de sesenta y tres años; […] y Salvador Arnal Bardají, casado, labrador, de treinta y ocho años de edad, todos vecinos de Nombrevilla, son dueños de esta finca por compra a Don Eduardo Lozano García, según consta de la inscripción sexta de este número; y la ceden y traspasan a y en favor de la Sociedad Civil anónima particular denominada La Forestal de Valmayor, domiciliada en Nombrevilla y formada por dichos cedentes, por precio de mil quinientas pesetas, que los expresados señores reconocieron y confesaron tener recibidas de los fondos de la citada Sociedad.
[…]
Artículo cuarto
Se dedicará la Sociedad a la conservación, fomento, explotación y repoblación del Monte denominado de Valmayor, sito en el término municipal de Nombrevilla.
[…]
Todo lo referido consta de una escritura de Sociedad otorgada en Nombrevilla a veinte de Marzo último ante el Notario con residencia en esta Ciudad Don Alejandro Muscat y Franco.
[…]
Y siendo conforme todo lo expuesto con el documento a que me refiero, firmo la presente inscripción en Daroca a veintinueve de Abril de mil novecientos diez. Honorarios: seis pesetas, según el número séptimo del Arancel-Cándido Vázquez
Registro de la Propiedad de Daroca.
Tomo 972, libro 8
Finca nº 316 duplicado
Inscripción 7ª

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[NOMBREVILLA] Bosques Historia Política y Sociedad

EL ENCINAR DE NOMBREVILLA EN PELIGRO

Valmayor

El carrascal de Nombrevilla (Zaragoza) en verano

El futuro del encinar de Nombrevilla se encuentra en el aire. Se trata de un monte de más de cien hectáreas, propiedad de la Sociedad Forestal Valmayor, que lo explota para hacer leña, pero a la hora de actualizar la sociedad para cumplir diversos requisitos legales, algunos socios quieren ceder el monte al Ayuntamiento.

Esto ha indignado al resto de socios, que ven cómo se puede perder una propiedad privada. En varias reuniones se ha acordado continuar con la Sociedad, pero dichos acuerdos han sido desobedecidos o impugnados.

La adquisición del monte se hizo en 1910, con mucho esfuerzo económico por parte de algunos vecinos y no sin un histórico levantamiento popular ante las pretensiones de los caciques locales de impedir la compra del monte y escamotearles la propiedad a los vecinos, hecho que quedó reflejado en la prensa de entonces.

Una buena parte de los socios pretende prorrogar la sociedad. Si, por el contrario, ahora el monte se cediera al Ayuntamiento, el hecho sería irreversible. Casualmente, el propio alcalde de Nombrevilla es uno de los más interesados en que el encinar pase al Ayuntamiento.

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NOMBREVILLA (II): EL CARRASCAL

Valmayor

El carrascal de Nombrevilla (Zaragoza) en verano

Uno de los elementos paisajísticos y culturales más notables de Nombrevilla es su encinar: el carrascal, como lo denominan los nombrevillenses. Oficialmente se conoce como Dehesa de Valmayor.

Es de reducidas dimensiones y todavía se emplea para sacar leña. En invierno se reparten las «suertes» y la gente sube a «hacer leña». Pertenece a una sociedad de vecinos que adquirieron el monte en 1909 tras un curioso contratiempo, según cuentan los más viejos, pues la persona -el «amo» del pueblo- a la que encargaron la compra y a la que dieron el dinero para la transacción, compró y registró el monte a su nombre e inmediatamente lo vendió a un terrateniente de Daroca. Cuando esto trascendió, los vecinos armaron tal trifulca que lograron revertir la operación.

El carrascal se asienta sobre unas lomas cuarcíticas con arcillas rojas que vierten a la rambla de San Julián. Las encinas o carrascas (Quercus ballota) son árboles de bajo porte, casi arbustivas, muy ramificadas desde la base debido a la secular explotación. A pesar de que se asienta sobre un sustrato poco húmedo configura una isla verde con un microclima más suave que el del entorno.

Entre la flora del lugar se encuentra el acerollo (Sorbus domestica), estepa (Cistus laurifolius) y Halimium umbellatum. La fauna que se refugia en el encinar está compuesta por los jabalíes, conejos y aves como la paloma torcaz, el arrendajo y la curruca carrasqueña.

La leña de encina fue durante décadas el imprescindible combustible para calentar la casa y cocinar. Por ello el carrascal era un bien preciado. Las bellotas, convertidas en harina, se daban a los cerdos mezcladas con el ramón del olmo. También las personas se comían las bellotas asadas en épocas de escasez.