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ECOLOGISTAS EN ACCIÓN PIDE LA DIMISION DEL DIRECTOR DEL INAGA

El incendio forestal que ha quemado 14000 ha en la comarca de Calatayud, originado por los trabajos de preparación de suelo para una repoblación forestal promovida por Land Life y ejecutada por la empresa ejeana Campos Rey Trabajos Forestales, ha motivado la protesta de las entidades ciudadanas (ver: Alto Jalón, periódico digital y a continuación) y de las organizaciones ecologistas (ver: Ecologistas en Acción Aragón), que piden la dimisión de Jesús Lobera Mariel, director del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) el cual había autorizado los trabajos.

«EL INCENDIO DE LA HUELLA DE CARBONO. Alto Jalón, 24 julio 2022

El pasado lunes por la tarde comenzó una pesadilla de la que vamos a tardar al menos una década en despertar. 14.000 hectáreas quemadas de pino, carrasca, sabina, matorral y frutal, son el resultado de una negligencia homicida que no nos ha dejado sin hogar, pero que nos pretende dejar sin posibilidad de seguir habitándolo. Este incendio es un mecanismo más de un sistema voraz que maquina por sí solo para vaciar el mundo rural y poder quedárselo todo.

La única manera de logar hacer un completo expolio de la España rural, es echar de ella a sus habitantes. Alrededor de eso sucede y funciona todo. Somos los vecinos y vecinas de los pueblos los que nos levantamos contra las macro granjas, las minas a cielo abierto, las centrales eólicas y solares, y los mega proyectos contaminantes que pretenden instalarse en nuestros entornos naturales. Somos nosotros, los rurales, los que iniciamos proyectos de cooperativismo y de consumo de km0 para no tener que caer en modelos productivos que dan el beneficio a otros, mientras es nuestra tierra la que lo genera todo. Somos nosotros los que nos oponemos a negocios que vienen a esquilmar nuestros recursos naturales, nuestro único tesoro.

Mientras tanto, las administraciones que se llenan la boca frente a las cámaras hablando de Reto Territorial, Lucha contra la Despoblación, Sostenibilidad, Agenda 2030 y apoyo al Mundo Rural, en cuanto se apagan los focos, se lavan manos y se llenan los bolsillos, haciendo de nosotros un negocio que persigue y castiga siempre a los mismos. Lo que en el Alto Jalón ha sucedido, destrozando el modo de vida de pueblos como Moros, es, de nuevo, más de lo mismo: la avaricia, el ansia por ganar cada vez más dinero aunque sea arrasando con todo. Aquí solo importa el margen de beneficio. Por supuesto, eso está por encima de el interés general, y de todo.

Esto empezó ya muy mal mucho antes de que, con intencionalidad, le prendieran fuego a todo. Sí, desde aquí me atrevo a apuntar que esto no ha sido un accidente más. Hace un mes lo quisieron intentar, trabajando en plena ola de calor, desoyendo cualquier tipo de recomendación, excavando para ahoyar y en febrero plantar pinos con los que ayudar a empresas contaminantes a seguir ensuciando nuestros mares, aire y ríos. Entonces “solo” consiguieron quemar 25 hectáreas, pero seguro que pensaban: “Tendremos otra oportunidad”.

Y vaya si la han tenido, y esta vez no la han querido desaprovechar. El lunes se daban todas las condiciones para lograr lo que han conseguido. Una vez más, la avaricia, la necesidad de ganar cada vez más y más, tiene este balance para nosotros tan negativo y para ellos… para ellos puede ser hasta genial. ¿Ahora quién va a repoblar todo lo que hemos perdido? Os lo digo desde ya. Con dinero público, empresas privadas se van a dedicar a obtener buenas tajadas con el daño que nos han infligido. Nadie podía ganar nada con la huella de carbono que nuestros bosques ya borraban, pero ahora… ahora todo lo que nazca nuevo se podrá “colocar” en el mercado de los créditos de carbono, algo de lo que el Gobierno de Aragón pareciera que saque algún beneficio.

Es el Gobierno de Aragón el que firma un convenio con Land Life Company para repoblar, no solo el Alto Jalón, sino todos los montes de Aragón. Esta compañía holandesa tiene proyectos activos en otras zonas de la Comunidad. Aunque ahora de un plumazo los hayan borrado de su web, todavía podemos leer en ella que desde 2020 han reforestado en esta Comunidad Autónoma un total de 118.840 árboles en 108 hectáreas, y que, según ponen en su portal, “para esta reforestación hemos contado con la colaboración del Gobierno de Aragón, los agentes medioambientales de la Comunidad, así como los propietarios de las tierras”. Si en 100 hectáreas han plantado cerca de 100.000 árboles, las cuentas no engañan, en 14.000 quemadas nos caben 14 millones de árboles.

Es el Gobierno de Aragón el que aproxima a esta empresa al Alto Jalón y comienzan repoblando monte público en Ariza. Es esta empresa la que ve en esta parte de la España despoblada un filón y pretendía colocar 400.000 árboles solo en nuestra comarca. Unos árboles con los que captar (y vender) 80.000 toneladas de reducción de dióxido de carbono. ¿Sabéis a cómo se paga la tonelada de CO₂? Hace dos días, su precio se cerró en 76,15 euros. ¿Hago el cálculo yo?: Son más de 6 Millones de euros en ventas de créditos de CO₂ solo en el Alto Jalón. Unos créditos que las grandes empresas contaminantes compran para poder seguir destrozando el planeta. Es suficientemente bueno el negocio de la Agenda 2030 como para que todos quieran meterse una parte de él en la cartera.

Y ahora preguntémonos. ¿Por qué no prohíbe el Gobierno de Aragón estos trabajos? ¿Qué prisa había en hacerlos en junio y julio, cuando el calor y el riesgo de incendios aprietan? ¿Por qué no se han hecho estas tareas desde el ente público, empleando a los brigadistas, esos que tienen contratos de mierda y a los que solo contratan durante seis meses al año? ¿Por qué no son las arcas públicas las que rentabilizan nuestra tierra? ¿Por qué se deja en manos privadas, avariciosas y nada cuidadosas con lo que es de todos, la gestión de algo tan importante como el bienestar de las personas? Lo hacemos con la vivienda, la energía, el transporte, la educación, la sanidad… pues ahora también con el monte. Total, ¿qué más da? Serán unos días de noticias y luego las teles se van.

Ahora a nosotros nos toca reconstruir después de llorar. Nos toca resistir, porque no nos van a echar. Nos tenemos que unir y señalar a los culpables, a unos detrás de otros. Culpable la contrata de Ejea de los Caballeros, por no parar los trabajos aunque les estuvieran presionando para que siguiera con ellos (es lo único que me entra en la cabeza para que, por segunda vez en un mes, trabajasen en unas condiciones en las que lo único que podía pasar es que lo quemasen todo). Culpable la “comercializadora” holandesa de huella de carbono por no asegurarse de que pararan cuando tenían que parar, esa era su responsabilidad. Culpable el Gobierno de Aragón por auspiciar este negocio y permitir estos trabajos en situación de riesgo “rojo”. Todos tienen que pagar… aunque al final, los que lo estamos pagando ya, somos solo nosotros.

Con este editorial cerramos este hilo con el que os hemos contado, minuto a minuto, la evolución del incendio.   Hoy intentaremos descansar. Hasta mañana altojaloneros y altojaloneras. Coged fuerzas que nos queda lo más difícil, reconstruirnos.»