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CRECIMIENTO DEL PIB CONTRA LA BIODIVERSIDAD

Un estudio sobre biodiversidad advierte de que es imprescindible el decrecimiento económico
Veintidós científicos liderados por el español Iago Otero descartan que el crecimiento del PIB pueda ser compatible con la preservación de los ecosistemas

Cristian Segura. Barcelona – 08 may 2020 – 08:19 CEST EL PAÍS

Hasta hoy ha prevalecido entre Gobiernos y organismos internacionales el paradigma de que es posible salvar el medio ambiente y la biodiversidad manteniendo el crecimiento de la economía. Pero esta idea es solo una declaración de intenciones que no se sustenta con los datos recopilados desde el siglo XX. Es la conclusión a la que llega un grupo de veintidós académicos de instituciones como la Universidad de Oxford, el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales de Barcelona (CREAF), la Universidad de Leipzig o la Humboldt de Berlín, entre otros. El grupo, dirigido por el español Iago Otero, de la Universidad de Lausana (Suiza), cree necesario un cambio urgente de paradigma, y para ello propone una batería de medidas de choque para limitar los efectos de la economía en los ecosistemas.
El equipo liderado por Otero ha elaborado su tesis en un artículo publicado en abril por la revista Conservation Letters, coincidiendo con la pandemia de la covid-19. Otero explica a EL PAÍS que la crisis actual confirma las conclusiones del texto sobre la prioridad que debe ser salvaguardar la biodiversidad: “Una naturaleza bien conservada nos protegería de enfermedades como esta. Detrás de la pandemia está la deforestación, la expansión de la agricultura o el comercio de especies, que ponen a más gente en contacto con los animales portadores de los virus”.
Las medidas que proponen los veintidós científicos se resumen en siete puntos: limitar la explotación de recursos naturales y prohibir su extracción en áreas de alto valor ecológico; restringir la construcción de grandes infraestructuras que rompan la integridad de los espacios verdes; potenciar la agricultura de proximidad y limitar la expansión de las ciudades, favoreciendo al mismo tiempo un urbanismo de mayor concentración demográfica; compensar la destrucción de puestos de trabajo con la creación de nuevos empleos reduciendo las jornadas laborales; dificultar la promoción de aquellos productos procedentes de la sobreexplotación agrícola y de la naturaleza.
Superar el PIB
Los autores del estudio asumen que sus propuestas se enfrentarían a multitud de “barreras culturales y sociales” porque van contra “el imaginario que prevalece de un crecimiento ilimitado”. “Son propuestas para ser debatidas”, apunta Christoph Plutzer, profesor de la Universidad de Viena y uno de los firmantes del documento. La única medida que requiere “una acción inmediata”, según Plutzer, es consolidar nuevos índices que sustituyan al PIB y que evalúen el bienestar social y los niveles de protección del medio ambiente.
Estos académicos subrayan que hasta el momento no se ha podido sustentar un incremento del PIB con la reducción del consumo de recursos naturales. En los países desarrollados que sí se ha conseguido, añaden, ha sido a costa de un aumento de la explotación natural en sociedades en vías de desarrollo. El informe aporta datos que demostrarían una coincidencia en los niveles de evolución del PIB mundial desde 1960 con el de las explotaciones agrarias, el uso de pesticidas y fertilizantes, y con la demanda de consumo de carne. “La cantidad total de producción humana de materiales creció en el último siglo al unísono con el PIB global, sustituyendo ecosistemas a una escala masiva”.
Otro efecto del comercio global es la proliferación de especies invasoras, que son la segunda causa de extinción de flora y fauna. Los efectos del cambio climático en la biodiversidad también son evidentes, y el documento subraya las previsiones para el continente europeo: se estima que el 58% de las especiales vegetales y de vertebrados perderán su hábitat en los próximos sesenta años. El artículo concede que es factible alcanzar un crecimiento del PIB disminuyendo el uso de recursos naturales y las emisiones de gases contaminantes, pero hasta hoy no se ha conseguido –excepto en momentos de crisis económica puntuales–, ni siquiera al ritmo necesario para cumplir los objetivos de dejar el aumento del calentamiento del planeta en torno a los 1,5 grados.
El llamado Pacto Verde Europeo, el plan de la Comisión Europea y de los principales Estados miembros de la UE para erradicar las emisiones contaminantes de la economía, comparte objetivos con el artículo publicado en Conservation Letters. La principal diferencia es que sus autores defienden la necesidad de decrecer en términos de PIB para construir una sociedad “postcrecimiento”. “Nuestro trabajo propone ir más allá del crecimiento económico”, apunta Otero, “esto requiere dejar de utilizar el PIB como indicador guía”.
La primera solución planteada en el estudio es imponer a nivel internacional limitaciones en la cantidad de recursos naturales utilizados para la producción de los bienes comercializados. “Diferentes cupos podrían aplicarse a cada país dependiendo de su consumo histórico y los excesos en las emisiones de dióxido de carbono», dice su texto, y añade que “los topes pueden complementarse con moratorias específicas para la explotación de recursos en zonas de biodiversidad altamente delicada”. Otra propuesta es fragmentar los puestos de trabajo en jornadas laborales reducidas. “Bajo determinadas circunstancias, la jornada de trabajo más corta está relacionada con menores emisiones de carbono y otras afectaciones perjudiciales para la biodiversidad”.
Relocalizar la economía para disminuir la distancia entre los centros de producción y consumidores es otra medida clave, según el informe. Este requiere frenar la expansión geográfica de las ciudades en favor de explotaciones agrarias próximas a las urbes, evitando así la destrucción de zonas naturales en otras regiones. También piden poner coto al desarrollo de grandes infraestructuras y de redes de transporte que rompen la integridad de los espacios de valor ecológico.

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IMPORTANCIA DEL ARBOLADO URBANO

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DEFENDER EL ARBOLADO URBANO DE ZARAGOZA

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Estos días, una vez más, los vecinos y vecinas de la calle Bruno Solano y las familias del Colegio Público Basilio Paraíso, se encontraron de repente, sin ninguna información previa, con la tala de los pinos de su calle.
La explicación dada por el Ayuntamiento ha sido que estas obras responden a los presupuestos participativos que tienen como fin el acondicionamiento de la calle para facilitar y hacer seguro el paso de peatones, y contempla la renovación integral de la vía, que cuenta con tuberías de abastecimiento y saneamiento antiguas. Según estas mismas fuentes, si bien inicialmente no estaba previsto cortar los arboles, finalmente no ha quedado otro remedio y que para compensar se plantarán otros nuevos.
Sin embargo vecinos y familias del colegio, no comparten la forma en que se ha tomado esta decisión, sin ninguna información previa ni siquiera a la Junta de Distrito.
Desde las orb¡ganizaciones ecologistas consideramos que este es un tema que, lamentablemente, se repite muchas veces. No hace tanto tiempo se produjo la protesta vecinal y de los colegios de la zona por las obras de los garajes de la plaza de los Sitios. La tala debe ser siempre la última opción y si, al final, es indispensable por motivos de seguridad, debería informarse a los vecinos de las calles afectadas y por supuesto a la Junta de Distrito del barrio. Es una demanda que venimos realizando desde hace años con los diferentes gobiernos municipales sin que se haya conseguido hasta la fecha.
Hoy en día es ampliamente reconocido el papel que juega el árbol en la ciudad, tanto desde el punto de vista ambiental como de la calidad de vida del ciudadano. El arbolado urbano, aparte de su indiscutible valor estético, mejora la calidad del aire, amortigua el ruido, dulcifica las temperaturas extremas y corrige la contaminación, ofreciendo espacios favoritos para el ocio, el encuentro y la relajación.
Hacer que los espacios públicos sean más agradables y confortables es un objetivo primordial para las ciudades y en aquellas que sufren climas rigurosos como el nuestro, el árbol adquiere un valor estratégico, ya que representa una contribución fundamental a la calidad de nuestra vida urbana.
Por otra parte, determinados ejemplares longevos se conviertan en un patrimonio cultural, histórico y sentimental, aspecto que una tala y sustitución no resuelve. En consecuencia, el árbol urbano no debe ser contemplado únicamente como un elemento adicional de los proyectos urbanísticos, sino que debe estar integrado en los mismos. Sin embargo, a pesar del consenso teórico y del marco legal existente a su favor, el árbol urbano es una víctima permanente del urbanismo actual como lo atestiguan hecho como los siguientes:
• Incumplimiento permanente de las Ordenanzas de Zonas Verdes del Ayuntamiento en vigor, que se traduce habitualmente en una falta de protección de las raíces en el conjunto de obras que se realizan en calles y plazas. Las heridas así ocasionadas suponen el punto de partida de problemas posteriores, tales como la pérdida de estabilidad, infecciones y pudriciones y, en definitiva, el resultado de un árbol enfermo que puede convertirse en peligro.
• Subordinación sistemática del arbolado preexistente a las condiciones que aparecen como consecuencia de planes de remodelación de calles y plazas. Como efecto, periódicamente se producen talas indiscriminadas, en ocasiones masivas, de árboles que han alcanzado su punto de madurez y se encuentran por ello en pleno cumplimiento de sus tareas ambientales.
• Plantaciones inadecuadas realizadas por organismos ajenos al personal experto en arboricultura y que no tienen en cuenta ni su adaptación a nuestra climatología ni al espacio donde se van a plantar y desarrollar.
• Falta de coordinación entre diferentes servicios municipales y administraciones implicadas, lo que demuestra la ausencia de política común y coherente para la protección del arbolado urbano.
• Árboles cuya singularidad fue reconocida por el propio Ayuntamiento, pero que siguen sin un plan de protección adecuado y sufren problemas de abandono y exposición a prácticas indebidas.
• Inexistencia de protocolos de actuación de obligado cumplimiento para todas las empresas y servicios que puedan interferir con la protección y conservación del arbolado urbano.
• Inexistencia de normativa que obligue a incorporar pliegos de condiciones técnicos de obligado cumplimiento para todas las empresas que actúan en las calles, plazas y parques de nuestra ciudad.
• Falta de información a las personas, colectivos y asociaciones afectadas o interesadas en la protección del arbolado con el objetivo de explicar las diferentes alternativas ante una obra en cuestión y en su caso la necesidad inexcusable de la tala.
Es por todo ello que solicitamos se justifique las razones así como los responsables políticos o técnicos que han tomado la decisión de tala de dichos arboles sin información previa que hubiera permitido la busqueda de alternativas, aun tratándose de una obra resultado de un proceso participativo y que se estudie la posibilidad de salvar los dos árboles que quedan tal como demandan las familias del colegio Basilio Paraiso y vecinos de la zona.

Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR)
Amigos de la Tierra Aragón

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POR SI QUEDABA ALGO DE SOSTENIBILIDAD

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Valdespartera, la ecociudad, hoy

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ANTENA DE VODAFONE EN VALDEFIERRO, PARALIZADA

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Antena de telefonía en C/ Altair.
Zaragoza. Diciembre, 2008

La asociación de vecinos Aldebarán, del barrio de Valdefierro de Zaragoza ha conseguido hoy impedir que el Pleno del Ayuntamiento diera autorización a la polémica antena de telecomunicaciones que Vodafone ha instalado irregularmente en la calle Altair.

Portavoces de la asociación relatan cómo llevan varios meses luchando contra la antena que Vodafone instaló en un edificio en obra con autorización del constructor o del promotor, antena con la que tienen que apechugar ahora los propietarios de los pisos.

Desde la asociación explican que los vecinos han denunciado la instalación y que ésta ha sido precintada dos veces por la policía. Pero en ambas ocasiones los instaladores han roto los precintos para intentar concluir la antena.

antena

Detalle del camuflaje

Tras arduas negociaciones, los miembros de Aldebarán han logrado que el Pleno del Ayuntamiento no diera autorización a esta antena que es rechazada por la asociación vecinal y por toda la comunidad de propietarios del edificio. La antena, además se halla a menos de cien metros del centro de salud, del potrero donde juegan los chicos y del solar donde se edificará la escuela infantil. La antena, por cierto, se halla hábilmente camuflada.

Para que quede constancia, en el pleno de hoy han votado a favor de la autorización los concejales del PSOE y del PAR (15). Han votado en contra los concejales de PP, CHA e IU (16). También se ha rechazado una antena en la calle Palma de Mallorca. Se espera que Vodafone recurra a los tribunales y exija responsabilidades.

Las antenas de telefonía suscitan una fuerte polémica por la impunidad con que cuentan las compañías para levantarlas y por la indefensión de los vecinos. Las antenas de telefonía son una fuente muy potente de radiaciones electromagnéticas, cuya negativa acción sobre los seres vivos está demostrada por algunos estudios. ASIDES, la Asociación Independiente para Defender la Salud de Zaragoza, mantiene una intensa lucha contra estas y otras instalaciones que generan campos electromagnéticos.

Nota: Los tribunales dan la razón a la empresa pero los vecinos seguirán luchando.

Rechazadas antenas en calles Alatair y P. Mallorca [CHA]
ASIDES [Asociación Independiente para defender la Salud]
Campos electromagnéticos [GreenFacts]
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HUERTA DE LAS FUENTES Y SOTO DE CANTALOBOS

río Ebro en Cantalobos

Avenida del Ebro. Zaragoza. Invierno, 2003

El proyecto del Ayuntamiento de Zaragoza de impulsar una nueva Expo en el año 2014, dedicada a la horticultura, y de ubicarla junto al Ebro volvería a suponer una nueva invasión de la llanura de inundación del río. En concreto una de las zonas que se barajan es la huerta de Las Fuentes, entre este barrio y el Soto de Cantalobos, la zona que se observa en la fotografía aérea superior.

La imagen corresponde a la avenida del Ebro de febrero de 2003. El río, a la salida de Zaragoza ocupa su área de expansión natural, que corresponde a la huerta de Las Fuentes en la margen derecha (arriba) y a la huerta de Movera en la margen izquierda (abajo). Se aprecia también el soto de Cantalobos, que bordea la margen derecha, y una isla o mejana en el centro del río.

En estos momentos, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Zaragoza protege los suelos de la huerta como Suelo No Urbanizable de Protección Especial. Una zona por ser suelo productivo y otra por ser cauce de avenidas -como se aprecia en la fotografía aérea-. Además el Soto de Cantalobos está incluido en la red Natura 2000 como Lugar de Interés Comunitario (LIC) Sotos y mejanas del Ebro.

google maps

Huerta de Las Fuentes, al Este de Zaragoza

Diversas asociaciones vecinales y organizaciones ecologistas están manteniendo reuniones para valorar el impacto que una Expo 2014 tendría en la ciudad y la oposición a una nueva exposición es rotunda dada la amarga experiencia de la Expo 2008.

La oposición se basa en la urgencia con la que se anunció y se va a presentar la candidatura -a finales de octubre-, sin un mínimo de debate social y sin haber evaluado los costes de la Expo 2008, que cerró el pasado septiembre.

La oposición a una nueva expo -ocuparía de 60 a 100 hectáreas- se debe también al coste ambiental y social que conllevaría. Sería necesario recalificar y desproteger los suelos de la huerta, alterando el PGOU. Y como en este caso no habrá inversión estatal, los fondos provendrían de la construcción de viviendas en la zona.

Los vecinos y especialistas en arquitectura se oponen a esta expo porque desviaría las inversiones que son necesarias para rehabilitar los barrios consolidados. Además argumentan que todavía queda mucho suelo urbanizable sin edificar como para recalificar suelos protegidos.